Amigas…

Tú vas corriendo por una calle, escapada del trabajo, a comprar fruta. Queda poca en casa y sin fruta, una no puede vivir. Corres porque el tiempo aprieta. Oyes una voz que te llama por un nombre que apenas reconoces. Desde tiempo inmemorial no te llaman así. En el colegio. Te vuelves y una desconocida te repite el nombre, e insiste: no me conoces…No, no la conoces pero finges muy bien.

Al poco te muestra el móvil con una foto de aquella amiga del alma que voló contigo de un colegio a otro, que era un hacha en Matemáticas y te ayudaba (o te dejaba copiar…) los trabajos, como tú la ayudabas (o le hacías con sumo placer) los trabajos de Literatura. Igual, está igual, o parecida. Solo que con el pelo blanco y le surcan los gestos las arrugas. Las mismas gafas, el mismo peinado, la misma cara de buena gente. Y la otra, la que te ha reconocido a pesar de los cuarenta años pasados, se ríe, te da su móvil: venga, hazme una perdida porque soy muy inútil con esto. Y quedamos como viejas glorias, y nos vemos…nos contamos la vida.

Te vas sonriendo. Cuarenta años no es nada. Volverás a abrazar a la amiga que era buena en Matemáticas, que era buena en general, mientras tú fuiste una cabra loca que le gustaba la Literatura.

Amén y feliz.

#MariaToca

Sobre Maria Toca 292 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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