Ausencias

Una mesa sola, un vacío,

un despertar ajeno a lo deseado,

un día, solo, uno más, que ha pasado

en este camino sin fuerza y sin frontera

donde habita la soledad en una aldea.

Fue una noche sin fanfarria y sin ruido,

con la ausencia usada por bandera,

una noche de hiel, una canción sin música,

ni arpegio, ni apariencia

en el camino lento de los días.

Una noche, que da por terminada

la inusual y cansina danza de la nada

en que se convierten las horas de mi casa

dejando la puerta abierta, arrojada

 la tristura y la nostalgia renovada.

Dejando atrás las calles transitadas,

los recuerdos, el hechizo del revuelo

de la nostalgia que abre el alma

y el ave María, por las Callas entonado,

formaron coro desazonado y gris

de la jornada, que ahora ha terminado.

 Las palabras no dichas, ensalzadas

por aquel que no está, pero vive

en el corazón germinado de los que ama.

Sola, la casa, sin un ruido, tan solo

en la mesa un plato, cincelado de costumbre

mientras danzan por la casa

los recuerdos y la urdimbre.

María Toca

 

Sobre Maria Toca 327 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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