Caricias de la tarde

No conozco mejor arrullo

que la nana marina

que me ofrece el mar embravecido

ni caricia más dulce

que la prestada por el sol

 lamiéndome la espalda

cuando se erige, al mediodía,

entre soplos y nubes levantiscas.

No hay beso más tierno

que el robado por la brisa

caminando por mi cara

y haciendo remolinos con mi pelo,

volteándolo, alegre,

dejándome en suspenso

con el borboteo, dulce, de los sueños.

Con ellos, el mar, la brisa, el cielo

compongo un paraíso enardecido

que me repone y me  estimula

aunque en el mundo,

sigan sonando truenos.

#MariaToca

Berria-8-4-2017. 15,04

Sobre Maria Toca 277 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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