Carta a M. Rajoy (por sus declaraciones sobre la Sanidad Balear)

No suelo cuestionar las autoridades morales, como las de una maestra, pero no es el caso y parece que usted tiene cierta costumbre.

Me revienta tener que usar mi derecho a la libre expresión, no para hablar de lo cohesionado y lo orgulloso que me siento de mi país, de mi lengua y de mi cultura, sino de la insatisfacción y del sentimiento de traición que recibo por parte del mayor representante del estado.

Mariano Rajoy vino a Baleares a reírse de nosotros, a burlarse de nuestra cultura, a humillar nuestra lengua y a desquitarse de los problemas de “carácter provocativo” y a centrarse en los problemas de carácter “natural”. Como él mismo lo definió.

Se refirió a un gobierno legítimo, conformado por partidos de diversas estructuras políticas e ideológicas como “esos que vienen a gobernar” y a “crear problemas de la nada”. Le puedo garantizar que como ciudadano de Mallorca, no creo que el mayor problema sea el gobierno, aunque también le puedo garantizar que no estoy de acuerdo con todo lo que hacen. Y los puedo criticar como ciudadano libre que soy.

Mi problema no es ese, ojalá lo fuera. Mi problema es usted y los suyos.

Un presidente que dice representar a todos y a todas que solo representa por los que culturalmente se siente identificado, con los que pregonan su lógica y su forma de pensar.

Criticó con sarcasmo, ironía y mucho desprecio la “intrusión punitiva” del catalán en la salud pública balear y le voy a dar algunas explicaciones para que lo entienda mejor.

El catalán es reconocido como la lengua oficial de Baleares, tan oficial como el castellano y cooficiales entre ellas. El catalán específicamente es reconocido como la lengua propia de baleares. Eso no lo digo yo, lo dice el estatuto de Baleares.

Un estatuto que fue aprobado por las cortes baleares y españolas de forma casi unánime, en el año 1983. Ha sufrido cuatro reformas y la última de ellas en el año 2007.

Le facilito el artículo 34 y 35 del Estatuto de autonomía de Las Islas Baleares, que quizás debería leerse con detenimiento:

“Artículo 34.  Protección y fomento de la cultura. 1. La Comunidad Autónoma tiene competencia exclusiva respecto de la protección y el fomento de la cultura autóctona y del legado histórico de las Illes Balears. 2. En el desarrollo de esta competencia podrá crear los organismos adecuados.”

“Artículo 35.  Enseñanza de la lengua propia. La Comunidad Autónoma tiene competencia exclusiva para la enseñanza de la lengua catalana, propia de las Illes Balears, de acuerdo con la tradición literaria autóctona. Normalizarla será un objetivo de los poderes públicos de la Comunidad Autónoma. Las modalidades insulares del catalán¸ de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera serán objeto de estudio y protección, sin perjuicio de la unidad de la lengua. La institución oficial consultiva para todo lo que se refiere a la lengua catalana será la Universidad de las Illes Balears. La Comunidad Autónoma de las Illes Balears podrá participar en una institución dirigida a salvaguardar la unidad lingüística, formada por todas las comunidades que reconozcan la cooficialidad de la lengua catalana.”

Ahora que se debe haber quedado realmente sorprendido, le facilito el artículo que hace referencia a algo que le encanta a usted: La constitución.

“Artículo 37.  Ejercicio de las competencias de la Comunidad Autónoma. El ejercicio de todas las competencias de la Comunidad Autónoma se realizará de acuerdo con los términos que dispone la Constitución.”

Es decir, que el derecho a usar el catalán, no es solo un derecho reconocido en relación a la construcción identitaria y de nuestra ciudadanía, sino que su desarrollo es un deber político institucional del gobierno. Deber, que el anterior gobierno del Partido Popular incumplió hasta condenar al expresidente Bauzá a su muerte política. Suerte que lo revivieron para enchufarlo en el senado, al lado de otra grande, Rita Barberá.

¿Qué haría España sin alguien que provocó la mayor y más masiva movilización de la historia de Baleares? En las que permítame decirle que estaba constituida por personas de todas las ideologías, de todas, hasta de la suya.

La comisión de la redacción y aprobación del estatuto, que repito fue aprobado por las cortes baleares y españolas, fue desarrollado por once personas. Una de ellas: Josep Cañellas Fons. Un diputado de Alianza Popular, que indica no estar muy de acuerdo con lo que usted decía.

Quiero recordarle que un famoso político del PP dijo literalmente que él se consideraba un catalán de Mallorca. Para que luego digan de la CUP. Para posteriormente lincharle. Esa es su democracia.

Jorge Campos, otro gran líder del PP, es uno de los autores de la agrupación “Actúa Baleares”. Un grupo de personas que dicen ser víctimas de la imposición del catalán en todo lo referido a la salud y a la educación. Afirmando que entrarán en la política, no con ánimo de seducir, sino con un tono bastante amenazante.

Si recuerda los artículos del estatuto, que afines a los suyos han redactado, defendido, incluso haciendo alusiones realmente preocupantes para ustedes, verá que esa agrupación pretende derrocar políticamente un derecho estatutario y constitucional. Y eso lo hace gente de su propio partido, espero que sea usted tan eficaz o un poquito más si cabe, que parando el referéndum en Cataluña.

En ese grupo, consta como partícipe en el comité ejecutivo: Idoia Ribas, que fue secretaria del PP de Calvià y muy cercana a Carlos Delgado, que fue alcalde, también del PP. Si quiere puedo seguir.

Quiero recordarle que Jorge Campos, el autor de este “proyecto de base” (como él lo describe, sin reírse), es el presidente del Círculo Balear. Un organismo de extrema derecha, que está detrás de la protección de monumentos franquistas y que pasea a sus anchas con banderas falangistas y franquistas.

Aquí le puede ver haciéndose un selfie defendiendo la democracia.

Señor M. Rajoy ¿soy yo o huele a Franco?

 

Pero no nos liemos, hablemos de los problemas naturales y de los provocados ahora, si quiere.

Un médico puede acceder a la salud pública como trabajador o trabajadora sin el catalán perfectamente. Eso sí, la administración le exigirá la titulación en un periodo de 2 años como máximo.

Habitualmente los trabajadores de cualquier sector de lo público se sacan la titulación del catalán requerido para la actividad, en este caso sanitaria, antes de un año. Por tanto, es un lapso de tiempo más que suficiente para poder cursarlo.

Se cursa y debe ser cursado, repito, por razones estatutarias, constitucionales, legislativas y de derecho. Sin más M. Rajoy, sin más. Cumplen las “normas del juego”, como usted habitualmente lo denomina.

El nivel requerido para un médico es el catalán B1. Es el mismo nivel que de ser solicitado se le homologa a cualquier estudiante que haya aprobado el catalán en la ESO, sacando un mínimo de 5 puntos sobre 10.

Es decir, se les exige a los médicos que conozcan la lengua propia al nivel de un o una joven de 15-16 años, que ha sacado un 5 en catalán en 4º de la ESO.

No es una cuestión de dificultad, señor M. Rajoy. Es una cuestión de colonialismo, imperialismo y etnocentrismo. Y si hay alguna imposición, no es el catalán, es el alemán.

Y esto ya se lo digo como Trabajador Social. Pensar que la relación médico paciente no debe ser construida desde la comprensión, pensar que no tiene que haber viabilidad comunicativa, es simplemente no tener ni la menor idea de nada. Tampoco le voy a decir que me sorprenda por su parte.

No solo eso, sino que demuestra no conocer en absoluto la realidad social de las Islas Baleares. En absoluto. Hay personas de entre 80 y 90 años, o más, que chapurrean el castellano o que directamente no han formulado una frase entera en castellano en su vida. Incluso algunos no saben ni escribir y mucho menos en su lengua. Y ese colectivo es de los que acude más veces a los servicios sanitarios.

¿No tienen derecho a poder comunicarse en su lengua? ¿No tienen derecho a que se les diagnostique correctamente? ¿No tienen derecho a la salud? ¿No tienen derecho a que les entiendan? ¿No tienen derecho a elegir la lengua en la que comunicarse?

Para garantizar eso, un médico deberá entender la lengua propia, por razones: constitucionales, estatutarias y de derecho del paciente. Porque los derechos no son de selectivo cumplimiento y un presidente debería saber, por tanto, que los derechos se cumplen de forma simultánea y que ninguno es más importante que otro.

Pensar que la sanidad balear es disfuncional por el catalán y no por razones presupuestarias, simplemente es la constatación de que aquí el único que “provoca” problemas es usted.

Tenemos derecho a que nos atiendan y a que nos entiendan.

Sin las Islas Baleares, Señor M. Rajoy, no son NADA.

Antoni Miralles Alemany

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  1. Es tremendo que, en vez de celebrar el enorme legado de las distintas y ricas culturas que tenemos en España, estos ultra nacionalistas españoles (castellanos, diría yo) se empeñan en crear problemas donde no los hay… y todo para sacar rédito político aprovechando la falta de cultura tan grande que tienen sus votantes… ¡Qué pena de país! 🙁

  2. Quizá esto de los idiomas le viene un poco grande a M. Rajoy, por eso solo quiere hablar castellano ( y mal )
    No puedo entender que este señor que fué capaz de sacar una plaza por opsición de registrador de la propiedad, no sea capaz de moverse minimamente con el inglés, a pesar de tener un profesor diariamente para él solo.
    O será verdad que le regalaron la plaza por un favor de su padre al dictador?
    Habrá que pensarlo bién

    • Habría mucho que investigar en esa oposición de todos los hermanos Rajoy…Es posible que se descubrieran cosas como las acontecidas en el famoso máster de Cifuentes.
      Todo es posible. Gracias Margarita por tu colaboración

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