Carta al Equidistante

Mira, Equidistante, te escribo como tantas veces lo hice a gente más antipática que tú. Caes bien, me consta. Te corean los tibios, tienes buena prensa, lo reconozco. Nadie te insulta, o lo hacen con cariño, o por lo menos con cautela,no quieren herir a un tímido equidistante. Nadie te tacha de radical y se enfada contigo, al contrario, confraternizan aunque no te entiendan. Tu querido Equidistante mantienes el aroma a flores de azahar que rezuman los bienpensantes. Tienes esa dialéctica  coheliana con argumentario de new age un pelín desfasado, si me lo permites, pero eficaz. Convencen tus ideas de igualitarismo, de paz y de razón universal ¿Cómo no estar de acuerdo contigo, si pones reglas fijas a cualquier extremo?

No te mojas nunca, ¿para qué? si no tienes  opinión definida de casi nada o quizá es que se te estropea el traje lustroso de pacificador, de buenista sin partido ni cancha. Hueles a pelo Pantene , Equidistante, a por que yo lo valgo. Hueles a truño enlatado y perfumado de Dior, porque te creces por encima del bien y del mal. Por encima , casi entre nubes de esas que no huelen porque vuelan: ¿a qué huelen las nubes? Te preguntas con vocecilla infantil.

Tú, Equidistante, eres aéreo. Sobrevuelas con tu distancia los berenjenales sin ponerte jamás el  buzo  de laborar. Tan mono, tan cuqui que inspiras ternura. Voy a ponerte diminutivo, querido EQUIS, te reduzco el nombre a X, si me lo permites y me perdonas, aunque sé que me sonreirás con paciencia, ofreciendo comprensión a mi carnal desnudez. Eres beatífico, X. O quieres serlo, porque si te provocan o cuestionan, querido, a veces te conviertes en muñeco diabólico. Solo por un rato, eso sí, que enseguida vuelves a tu calma zen

 

Me permites que te diga, querido, que pones la misma distancia entre el mamporrero del poder que el golpeado. Entre el declarante de la guerra que la víctima. Entre el banco y el desahuciado. Entre el atropellado y el tanque. Sin rubor, con el marchamo de tu equidistancia pura y beatifica. Es más, alardeas de ello. Los medios de comunicación tan X como tú, te alaban y proclaman tu excelsa rentabilidad. ¡Qué mono resultas, X! que útil  y qué decorativo. Pones glamour en cualquier tertulia, o estantería de biblioteca vacua. Dan ganicas de pellizcarte los mofletes si no estuvieran cubiertos de una impoluta barba de tres días o de colorete de Boby Brown.

Te diré, X, que me tenías deslumbrada, casi fui una de las tuyas. Hasta los últimos tiempos, hasta que golpearon, masacraron a los de siempre. El pueblo. Entonces vi tu cara. Asomaron debajo de tu falda/pantalón los flecos de una cobardía de clase, de una inacción cómplice con un poder que decías, no hace mucho detestar. De pronto comprendí, ante tu pataleta de contrariado, de criticado en tu corazón de Equidistante, X, que no eras tan cuqui. No.  Eras un cobarde acomodaticio. No eras tan mono,  tan solo eras un burguesito chapucero con ganas de dar la nota y de gustar.

Te amparas, unas veces, en Marx, Gramsci y toda la cohorte de pensadores que te interesan por el lustre más que nada, otras en la inutilidad de la lucha o en las leyes. O en la costumbre. Tú,querido X, haces bandera de combates  pasados: sexo, divorcio, aborto,lgtbi,voto femenino, apartheid, derechos laborales…Todo eso lo defiendes con garra,  porque ya está. En cuanto se plantea algo nuevo, X, te retiras, no vayas a despeinarte o a manchar tu pies bien calzados con Nike o Adidas. Te refugias en la equidistancia para amparar tu genuina comodidad. Te lavas las manos como aquel gran  colega tuyo: Poncio Pilatos.

 

En el fondo, X, te confieso que te envidio un poco. También me gustaría estar limpia, tranquila, creer que todo lo resuelve Cohelo y Louise Hay. Me encantaría concentrarme en causas etéreas para no pringarme con la mierda que sueltan las trincheras por las que andamos los que no somos tú.

El caso, querido X, que no puedo. Hay madera de gente y madera de X. Mala suerte, debió tocarme la primera.

María Toca

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Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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