Catalunya humillada

Dice mi amigo Manuel, que vive en Irlanda, que allí la diferencia está bien vista, que lo peculiar está considerado positivo y a mí sus palabras me producen una, no sé si sana, envidia. Y digo esto por que aquí, en nuestro país, la valoración diferencial normalmente es negativa. Siempre que uno se mueva dentro del orden general y el pensamiento único, permanece inalterable en su camino. Sin dificultades, sin conflictos, sin contrariedades. Por el contrario el levantar la mano y hacerse oír puede llegar a despertar los más viscerales instintos de esa “mayoría silenciosa” que, incapaz de gestionar sus propios complejos, está dispuesta, en cualquier caso, a hundir al que osó significarse.

Debo reconocer que todo el asunto del procés catalán me dejó agotado, sin ideas, sin capacidad de reacción. Como un boxeador grogui por los puñetazos recibidos. La avalancha ha sido feroz. La Brunete mediática, asociada a los innumerables voceadores propagandísticos, ha divulgado de forma permanente su inquina y desprecio hacia unos compatriotas que eran culpables de pensar diferente. Decía Mariano José de Larra, “es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas”. Incluso el otro Mariano, el Rajoy, cuyo talento no es comparable a su tocayo  mencionado, hace gala y alarde de su torpeza política. ¡Y encima le jalean!… Incautos. Nunca tuvieron voluntad política en conocer y resolver lo que sucedía en Catalunya;  su único afán era negar permanente cualquier brote de reivindicación diferencial demagogizando y ridiculizando los argumentos que desde allí se proponían. Incluso desde antes que la derecha pepera tocara el pelo del poder con su llegada al Gobierno del Estado

El resultado es de sobra conocido. Una radicalización de posturas que llevó a la DUI por parte del Gobierno de la Generalitat de Catalunya y a unas medidas extraordinarias por parte del Gobierno del Estado a fin de  paralizar el procés identificadas en la represión violenta del referéndum del día 1 de octubre, la judicialización del conflicto y la aplicación del artículo 155 de la Constitución cesando y encarcelado a todos los representantes del Govern que han podido. Eso sí, medidas políticas en aras del diálogo, el acuerdo y la resolución… ninguna.

Esta situación que parece perjudicial, dañina y perniciosa es el agua ideal por la que los peces del PP nadan encantados. Primero por que tienen una nueva excusa para volver a sus queridos recortes y sus resoluciones a medida para las grandes empresas y fortunas. Catalunya les ha dado esta excusa de la misma forma que todo lo que sucedió desde 2011 con el PP en el poder, era culpa de Zapatero según ellos. Segundo, porque con el monotema catalán no se ha hablado, ni se habla prácticamente, de los innumerables casos de corrupción que, más que salpicar, inundan los pasillos y despachos del PP por toda España. Si tuvieran vergüenza hace tiempo que habrían dimitido pero la vergüenza es una cualidad de la que carecen. Y no quisiera seguir con este punto pues sería interminable de la misma forma que los procesos abiertos contra el PP y contra más de 700 de sus altos miembros, parecen infinitos.

De todas formas si que me gustaría resaltar un punto en relación a la Justicia y el procés. Es curioso como el 2 de diciembre de 2008 el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, compuesto por 15 jueces, rechazó la causa contra el franquismo por delito de rebelión argumentando que dicho delito, el de rebelión, NO era competencia de la Audiencia Nacional. Sin embargo, ahora y de forma exprés, la juez Lamela, de la Audiencia Nacional, ha metido en la cárcel a los Jordis, a todos los Consellers que permanecieron en España y todo aquel que, en su deseo de ser oído y atendido, no mantuviera postura genuflexa a los mandatos del Gobierno del Estado por delito de rebelión. ¡Alucinante!. Se escaparon Puigdemont y algunos Consellers a Bélgica y la mesa del Parlament que va directamente al Tribunal Supremo y no pasa por la Audiencia, sino también caen entre rejas. Desde luego las medidas adoptadas por la juez Lamela son del todo desproporcionadas. La prisión incondicional carece de sentido pues no existe riesgo de huida (de haberlo querido ya lo hubieran hecho igual que sus compañeros que están en Bélgica) ni de reiteración en el delito (la aplicación del artículo 155 de la Constitución que conllevaba ceses de cargo lo impedía). Un sinsentido más.

Esto último me genera dos reflexiones. Una referente a la “huida” de Puigdemont tildada de cobardía por la prensa afín al Gobierno. Es seguro que si hubiera permanecido en España sus huesos hubieran caído en alguna celda española. De haber sido así, ¿quién mantendría activa la voz del diferente? ¿quién, a pesar de todo, seguiría siendo noticia en toda Europa del conflicto catalán? De no haber huido todo este proceso habría sido un sueño, un mal sueño. Estaría ya formando parte del recuerdo sin haber dejado mácula alguna de su paso.

 

La segunda reflexión es referente a Carme Forcadell y su declaración en el Tribunal Supremo donde acató la Constitución Española y repudió la DUI. Esta situación provocó la algarabía y el regocijo de los medios constitucionalistas y de los ululadores ávidos de casquería. Este hecho trajo a mi mente un recuerdo personal que voy a compartir. Mi abuelo fue fiel a la República  y luchó contra el régimen golpista en la Guerra Civil hasta el último momento. Finalmente no le quedó más remedio que huir a Francia ante la disyuntiva de ser fusilado si se quedaba. Se fue dejando mujer, hijos y familia. Pasó unos años en campos de refugiados bajo condiciones inhumanas. Las últimas cartas que envió desde allí a mi abuela reflejan la desesperación de un hombre sólo que deseaba volver con los suyos y tratar de ayudarles en las penurias que estaban viviendo. Tanto es así que bajo su firma escribía “Viva Franco y arriba Españapor si aquella carta caía en manos inadecuadas”.  ¿Él, un republicano convencido, rechazando sus principios? No, la vida no nos exige ser héroes. Es humano que ante la adversidad demos un paso atrás. Por nosotros y nuestras circunstancias. Eso nos ha hecho sobrevivir como especie. Eso no rebaja a nadie como persona. Eso, a quien mengua, es a quienes gozan y se entusiasman con el mal ajeno.A algunos no les vale con la victoria si ésta no trae aparejada sumisión y autoflagelación. No vale con ganar, hay que humillar.

Para que nadie se lleve a engaño. Tenemos una democracia adulterada y  la gestión que hace el  Gobierno del PP de la misma es maniquea y filibustera. Sin ir más lejos, hace unos días, se ha debatido en el Congreso de los Disputados el “cupo vasco”, es decir lo que el País Vasco paga al Estado Español una vez hecha la recaudación fiscal por parte de su Hacienda Foral al igual que en Navarra. Esta peculiaridad se recoge en nuestra Constitución y está limitada a esas dos Comunidades Autónomas. El procedimiento por el cual se ha tramitado este concierto ha sido el de “lectura única ” que es un procedimiento exprés para limitar el debate y sacar adelante la propuesta de forma inmediata. Pero vamos a ver… ¿No decían los Constitucionalistas que este procedimiento, usado en el Parlament de Catalunya para la aprobación de la Ley del Referéndum y la de Desconexión, era antidemocrático y que en ningún país civilizado existía? Se hartaron los del PP, PSOE Y C’s de decirlo. Pues ahora resulta que no, que como al PP le viene bien llevarse a partir un piñón con el PNV, para que le apoyen en la aprobación de los presupuestos de 2018, ahora todo vale y es legítimo. Ese es el talante de quien nos gobierna. Esos que defienden la idoneidad del cupo a sabiendas que si lo hubieran ofrecido, incluso no en su totalidad, a Catalunya nos habríamos ahorrado un gran conflicto e innumerables consecuencias que ello acarreará. Pero eso no importa. El interés del PP es bastardo y no mira por el bien común sino por su estatus particular.

Hace unos meses leí varias cosas de Mariano José de Larra, antes aludido. Recuerdo una que viene al dedillo: “¿Dónde ve el pueblo español su principal peligro, el más inminente? En el poder dejado por una tolerancia mal entendida”. La tolerancia tiene un plus de superioridad por parte de quien la concede. Por eso no es aceptado el que, haciendo uso de la tolerancia dispensada, no actúa de acuerdo a los deseos del que se la otorga. El que entrega poder lo hace con intención de crear un clientelismo que le beneficie, una contrapartida. No es por generosidad ni por legitimidad. Lo necesario en este país es RESPETO y eso no abunda.

Mira que me duele la banda de chorizos corruptos que nos gobiernan y espero que poco a poco vayan cayendo en manos de la justicia. Pero lo que más me duele son las heridas irrecobrables que estos individuos están haciendo a nuestra débil democracia. La impresentable actitud del Presidente Rajoy, comprometiéndose con Pedro Sánchez en modificar en los próximos 6 meses la Constitución, que nos oprime hasta empezar a convertirse en corsé, y decir ahora diego donde antes dijo digo para escapar de la responsabilidad, es absolutamente vergonzosa. Aunque también el líder del PSOE debería repasar sus acciones y hacer autocrítica pues su confianza, ante una persona como Rajoy que sus promesas electorales ha sido papel mojado y sus convicciones pasan por los papeles de Bárcenas, debería calificarse como pueril. La Constitución no se modificará. Ya se encargará el PP  de que no sea haga. Y C’s, cuya función en la política española comienza a ser repelente y que ahora están ocupadísimos en rentabilizar en votos su avances gracias a el procés, les apoyarán. El PSOE, que podía haber sido protagonista mediador, no es más que un comparsa engañado tratando de sacar cabeza entre tantas opciones de izquierda que aparecen a su alrededor.

La única forma que este país llamado España tenga algún sentido es que esos españoles de golpe en el pecho, que salieron a rebato contra el rebelde, que gritaban el “a por ellos”, que adornaban sus ventanas con banderas españolas, que se manifestaban por las calles, se den cuenta que el problema de este país no son ni los catalanes ni los independentistas, es la derecha del PP. Todos esos españoles han callado cuando el PP se ha fundido la hucha de las pensiones, cuando nos han metido la mano en el bolsillo para salvar a la banca, cuando han recortado los presupuestos de Sanidad y Educación haciendo enorme la brecha entre ricos y pobres, cuando han manoseado a su antojo al Poder Judicial con el fin de acomodarse sus procesos judiciales abiertos, cuando han enfrentado a una parte de España contra otra para tapar sus propias inmoralidades, cuando han utilizado las cloacas de la policía contra el adversario político, cuando nos han mentido descaradamente con responsables de atentados o de accidentes de avión o tren.  Ya es hora que esas banderitas que tan airosas lucían al viento días atrás esos españoles, las enarbolen  en aras de la libertad, la verdad, la honradez y la democracia. Hace falta una nueva Constitución en la que TODOS nos sintamos cómodos. En la que un valenciano sienta como propio una muñeira, que un extremeño se sienta orgulloso de que el catalán sea una lengua también española, que un andaluz hable de la merluza a la vasca como si se hubiera inventado en el mismo centro de Sevilla. Desde ahí podemos construir puentes y crear un sentimiento común. Si no repetiremos torpemente de nuevo acontecimientos ya vividos. No hay alternativa. Al tiempo.

Armand Comin

  1. Sr. Comín,
    Cuanta razón tiene desde la primera letra hasta la última. Aquí decimos que M. Rajoy és una fábrica de crear indepentistas, entre esas personas yo misma. Queremos dejar a nuestros hijos un país mejor, pero con el PP en el poder és imposible. La mejor opción era marcharnos, no entendemos como el resto de España pueden seguir votandolos. Pero esa opción también es difícil. Haber que pasa el 21 D. Visto lo visto no confiamos nada que se respete el resultado.
    Un fuerte abrazo.

  2. Gracias por su escrito,valiente y sin pelos en la lengua. La pena es que en las publicaciones españolas no “permitan” opiniones como la suya o las del Sr. Suso de Toro, otro valiente que no se doblega ante el pesebre del PP para comer a cambio de no questionar ni un apice su politica ni su corrupcion.
    Gracias de nuevo y esperar que el dia 21, todo y no ser unas elecciones libres sino impuestas, podamos hacer constar, otra vez , que no estamos de acuerdo en esta idea de una España encerrada en si misma y sin un atisbo de los que deseamos un futuro mas libre y mas social.

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