Cuñadismo rastrero en violencia de género

Como la carcoma. Igual. El cuñadismo más cutre se extiende y empapa ciertos ámbitos sin solución. Reconozco el nivel de perplejidad que me asola. Porque el virus cuñadista aqueja a los que suponemos formados, con un cierto barniz cultural y algo modernos. Pues no. Raspa usted un poco, salta el barniz, pierde lustre el invento y le aparece un cuñao con todas las de la ley. O una cuñada, que en esto no hay distingos, mal que le pese a mi conciencia feminista/sorora.

Viene  a cuento la perorata ácida, a tenor de ciertas cosas acaecidas recientemente. Una señora periodista declara que ella NUNCA se hubiera emparejado con un maltratador. Claro, guapi (modo Espinar ) es que lo llevan escrito en la cara, tienen un sello que dice: “este maltrata”. La señora periodista/novelista/tertulista ignora toda la documentación y el estudio realizado por expertos. Los maltratadores, suelen ser gente simpática, cariñosa, afectiva. Muestran unos ángulos de seducción muy amplios, ¿de qué forma sino iban a conseguir aducir a las que caen(mos) en sus redes? La señora periodista/novelista/tertulista, desconoce que ningún psicópata lleva el sello de Caín en el rostro. Está muy segura. Le podría decir que mujeres más listas, incluso más cultas y profesionales que ella, han  tenido ese eslabón terrible en sus vidas.   Además de golpeadas,  muertas,  maltratadas, somos tontas, no tan listas como ella porque no sabemos escoger.

 

Cuando escucho aseveraciones tan estúpidas como esas, suelo pensar  que la vida es circular y nos cae encima lo escupido. Cuídese señora San Sebastián de no toparse con alguno, usted, alguna hija, hermana, prima o amiga querida. Porque estadísticamente no es tan improbable como se cree.

 

Para confirmar el cuñadismo vírico que nos aqueja, leo, con ojiplatica mirada, que una persona, considerada y respetada por mí, cuenta una anécdota personal, sobre el maltrato haciendo eco de las llamadas “denuncias falsas” Izquierdista, vanguardista, undeground, bohemio y progre, para más señas. Y una perplejea hasta quedarse boquiabierta, porque jamás se les ocurriría a  esas mismas personas cuestionar un robo, un desahucio, quedarse en paro o un atentado yihaidista. Jamás cuestionarían a una víctima de un tiroteo, de un atentado de ETA. Claro que alguna víctima de robo puede mentir (las asesinadas es menos probable) o de atentado…Nadie duda de que hay un porcentaje de denuncias falsas, también en el ámbito de la violencia de género. Sea ese 1% que se empecinan los jueces y los expertos en manifestar, o esa cifra que nadie sabe de dónde sale del ¡20%! Como hay fraude en el paro, en la SS o en las bajas médicas. Pero, oiga, los cuñados progres solo cuestionan el maltrato, las cifras que lo avalan y a las que osamos defender con argumentos feministas y rebatir sus perogrulladas, ¡zas! se nos tacha de insultonas, radicales y/o cosas peores. Y se enfadan muy mucho cuando se les adjetiva como cuñaos.

 

Algo hacemos mal o no hacemos las personas decentes cuando se sigue dudando de la violencia de género. Algo pasa en esta sociedad para que el mismo día en que aparece muerta una mujer (y van…) se niegue la mayor. Se compara la violencia de genero con la ejercida contra los hombres ¡! Porque ellos también sufren, no publican los crímenes porque hay una confabulación feministo/masónica que lo impide. De todos es sabido que somos un lobby muy fuerte. Ganamos un 20% menos, nos matan, nos violan, nos prostituyen, pero tenemos tanta fuerza que condicionamos los datos del Consejo General del Poder Judicial. ¡Qué poder, oiga!

 

En esa conversación, escuché que una misma persona (mujer, para más inri) afirmaba conocer a dos o tres hombres que habían padecido denuncias falsas. Los pobres, toda su vida al garete por las malas pécoras que denuncian sin motivo. Y los jueces chupándose el dedo, condenan porque son hombres… Porque no deben enterarse, de tamaña felonía. Ellos/as, sí. Ellos conocen bien a sus amigos, les creen cuando afirman que todo es mentira.

Como si alguno lo reconociera tomándose unas cañas: “oye que por cierto, mi churri, esa mala puta, me ha denunciado por mal trato y es verdad. La ostié y me quedé como Dios” Todos los delincuentes del mundo  hacen eso.

Díganme ustedes si no han bombardeado con el virus de cuñadismo a este país. Un cuñadismo paleto/patriarcal de la peor clase.

MariaToca

Sobre Maria Toca 241 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

  1. El cuñadismo el un mal endémico que crece por todas partes… (a mí también me llamaron cuñada una vez por tratar de responder un tweet machista en 140 caracteres, algo que no da para responder de otra forma que no sea rápida y lo más ingeniosa posible…ains, a veces lo hecho de menos). En fin, que cuñadísimos podemos ser todos alguna vez… pero estos son cuñados post machistas, mucho más peligrosos y más necios que aquellos cuñados que suelen hacer las cosas mejor, que saben más o que son más perfectos que nosotros y que se merecen ese término cada vez que abren la boca. ¿Cuñadismo?, por supuesto, pero del de la peor calaña posible. Gracias por tu artículo María.

    • Gracias por tus palabras Nina. Cierto, decidí dar un tono de sarcasmo al artículo (que también molestó a un troll que entró en redes) por no llorar. Porque ver el machunismo que queda en nuestra sociedad, asusta. Lo curioso es que algunos tienen hijas…Un abrazo y gracias por tu colaboración en #LaPajarera

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