EL ZONDA.

 

Pasó galopando el viento encabritado

triturando tejados y ánimas en pena.

Ahora que se fue quedamos torpes,

con retazos de temblor entre los dedos.

Nadie se quejó, ni siquiera el roble,

aterido y desnudo como quedó.

Sólo el miedo y la música de las suelas sobre los guijarros

nos acompañaron al abrigo de las casas.

Y qué más…

Texto: Mario Yudicello.

Sobre Maria Toca 277 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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