Émile de Chantelèt

El amor al estudio es, de todas las pasiones, la que más contribuye a nuestra felicidad.

Émilie du Châtelet

 

Nació en  Saint-Jean-en-Greve,Paris el 17 de Diciembre de 1706, hija del barón de Bretevil hombre de ideas liberales que la crió con la misma formación que a sus seis hermanos, fue durante el reinado de Luis XIV,  su  nombre completo es  Gabrielle-Émilie Le Tonnelier de Breteuil. El nombre de su madre, era Gabrielle Anne de Froulay. El barón de Bretevil había tenido una hija de una relación anterior al matrimonio, a su muerte Emilie la ayuda a conseguir el reconocimiento familiar y la compensación económica. Emilie no pudo asistir a ningún colegio ni Universidad por estar vedados a la mujer pero desde muy pequeña recibió la formación en casa gracias a perceptores. A los diez años  había leído a Cicerón y estudiado matemáticas, metafísica. A los doce hablaba inglés, italiano, alemán, traducía del latín y del griego y continuaba con sus lecturas de Virgilio, Aristoteles, mientras practicaba la esgrima, equitación y música, tocaba con destreza el clavecín. Fue educada en total libertad y formada como a cualquier hombre de la nobleza de entonces. En los salones del padre participaba y aprendía de los que visitaban al barón, tertulias de lo más diverso siempre tratando temas culturales de altura.

 

Emilie de Chatelet,  estudió de muy joven a Descartes haciendo una relación directa entre la metafísica y la ciencia, durante toda su vida propugnó la deducción frente a la inducción y mantuvo el rigor científico en todos sus estudios. Contrae matrimonio a los diecinueve años con el marqués de Châtelet-Lamon, favoreciendo con esta unión la subida en el escalafón social de Mme. de Chantelet. Tuvo tres hijos con el marqués, el último de ellos murió, prometiéndose Emilie no tener más, cosa que no cumplió como se verá más adelante.

Mantuvo un matrimonio abierto y complaciente donde la pareja se respetó sus diversas relaciones manteniendo la relación que les otorgaba cierta respetabilidad. Fue una mujer pasional amante de vivir sin remilgos burgueses. Mantuvo sonados romances y relaciones consideradas en la época como libertinas. Además de estudiosa y disciplinada investigadora, Emilie, es amante de la vida fastuosa de Versalles, de fiestas, de la opera. Poseedora de una gran cantidad de joyas y adornos con los que la gustaba embellecerse siendo famosa además de por su inteligencia y conocimientos por una gran belleza.

Recibe clases de Pierre Louis Maupertus, de Clairant, y de Koening, sobre diversas materias que investiga, incluso se llevó a Koening a su castillo para  que dirigiera sus estudios de cerca. El 6 de Mayo de 1734 Voltaire tiene que alejarse de Paris ya que está perseguido por la justicia, Emilie le ofrece como refugio el castillo de Cirey propiedad  del marqués de Chatelet, trasladándose ella al poco tiempo a residir con él. Comienza así una fructífera unión ente ambos, a nivel sentimental y de investigación. Estudian, leen, y publican juntos conformando un tándem perfecto de conocimiento y afectividad amistosa. Combinaban una vida retirada con el estudio, de vez en cuando el esposo de Emilie residía en el castillo con ambos, se sabe que Voltaire incluso financió obras de la residencia Cirey. Nunca hubo problemas entre ellos, incluso cuando la relación amorosa entre Voltaire y Mme. Chantelet se rompió mantuvieron una amistad y camaradería fuera de duda. Acumularon, en el castillo de Cirey durante su convivencia, una biblioteca de más de  diez mil volúmenes. Vivieron juntos y en estrecha colaboración hasta la muerte de la marquesa

Rota la relación entre ambos, Emilie de Chantelet se enamora perdidamente de Jean François de Saint-Lambert, joven poeta que no mostraba el mismo apasionamiento por ella. Queda embarazada a los cuarenta y cuatro años mientras traduce  Philosophiae naturalis principia mathematica, de Newton, de forma convulsa porque intuye que su fin está próximo. Nace su hija y a los pocos días le comienzan unas fiebres altas, poco después muere en Levenville el diez de Septiembre de 1749 , dejando una obra ingente publicada. Su hija recién nacida le sigue a la muerte al poco tiempo.

Hay una anécdota que bien pudiera definir su carácter resolutivo. Intenta participar de una tertulia que se reunía en uno de los cafés de moda de Paris, al impedírsele la entrada por su condición de mujer, volvió al día siguiente vestida de hombre, consiguiendo entrar, participar de la tertulia y ser servida como uno más .

“Juzgadme por mis propios méritos, o por la falta de ellos, pero no me consideréis como un mero apéndice de este gran general o de aquel renombrado estudioso, de tal estrella que relumbra en la corte de Francia o de tal autor famoso. Soy yo misma una persona completa, responsable solo ante mí por todo cuanto soy, todo cuanto digo, todo cuanto hago. Puede ser que haya metafísicos y filósofos cuyo saber sea mayor que el mío, aunque no los he conocido. Sin embargo, ellos también son más que débiles seres humanos, y tienen sus defectos; así que, cuando sumo el total de mis gracias, confieso que no soy inferior a nadie.” (Alic, 2005:175).

Para facilitar el estudio a su hijo de doce años, escribió un libro llamado Las instituciones de la física, en el año 1740. En esta obra, trabaja sobre el cálculo infinitesimal y la física de Leibniz, que compagina con la física de Newton, y se incluyen conceptos como el de energía cinética

Émilie era una experta en el cálculo diferencial y en derivadas, una herramienta de cálculo fundamental en diversos estudios, siendo utilizada en física, química, biología o economía. Ayudó a difundir en Francia las teorías de Newton que defendía el achatamiento de la tierra en los polos frente a Descartes que opinaba que era completamente esférica.

 

María Toca

 

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Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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