En el otro lado

 Estuve en el lado oscuro,

estuve entre penumbras quejumbrosas

cegándome los ojos con humo

del incendio que preparó

 la muerte en mi morada.

Estuve allí instalada,

pensé que se convertiría en casa

perenne y decorada

con espantos y noches

en celo, sin calmar mis ojos

con las nubes del sueño o el deseo

de volver, a estar aquí, sin más carga

que la pena acabalgada.

Me fui o me llevaron a remolque

de insomnios y perennes madrugadas

en que no amanecía,

donde la oscuridad se me estrellaba

contra el suelo, y yo, me dejaba llevar

a cualquier lado,

con tal de labrarme plazos de un olvido

o el ensalmo de saber que algún día

volvería a caminar, al otro lado.

Estuve allí, os cuento:

son negras la fauces que la adornan,

es un túnel fugaz

de esos que se transitan con cuidado

porque en cualquier lado

te asaltan las bocas

hambrientas, que contienen

dientes, punzantes, muy mellados.

Pensé que no volvía

que anidaba mi alma en lo oscuro,

y se quedaba yerta, en compañía

de la soledad y del pecado.

Estuve en ese lado,

donde la noche es pesadilla

y la mañana se enmienda

y no aparece.

Os lo confieso, estuve en el lado oscuro,

teniendo una única compañía

y estando hermanada con la muerte.

Si volví, es porque tengo un acicate,

una misión, un cuento, una parte,

que cumplir, antes de volverme al otro lado.

Quizá, tan  solo tengo que contarlo.

#MariaToca

Sobre Maria Toca 277 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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