Hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa)

En el año 2000 Vargas Llosa publica un libro: La fiesta del Chivo, donde narra de forma precisa y minuciosa el contubernio para eliminar a un hombre que es ya un odre de podredumbre personal y moral. Es la historia de Rafael Leonidas Trujillo, el Chivo (llamado así por su supuesta potencia sexual), Padre de la Patria, el Chapitas (por las grandes condecoraciones falsas que se adornaba) Don Mario pone colofón a un nutrido grupo de literatura latinoamericana que refieren la vida de terribles y sangrientos dictadores que desde el Señor Presidente de Miguel Ángel Asturias, nos han dejado obras magníficas y recuerdos terribles de su paso por los desgraciados países que les tocó en suerte. Trujillo fue, quizá, el más rocambolesco y simboliza bien la degradación de un régimen personalista, sanguinario que no ceja ante cualquier crimen con tal de detentar el poder.

 

Las hermanas Mirabal, nacieron dentro de una familia acomodada en Ojo de Agua, municipio de Salcedo, pudieron estudiar en el colegio de religiosas españolas, de la Orden Terciarias Franciscanas de Jesús y María. Desde muy pronto destacaron por su inteligencia y ganas de aprender.

Trujillo hizo que la familia Mirabal perdiera su patrimonio y las tres hermanas se dieron pronto cuenta de la sinrazón de la dictadura que asolaba a República Dominicana, por lo que se posicionaron en la oposición. Formaron parte desde muy jóvenes en la Agrupación Política 14 de Junio, donde se las conocía como las mariposas.

Fueron encarceladas varias veces, sobre todo Minerva y María Teresa. Las torturaron salvajemente y fueron violadas. No cejaron en su lucha, al salir de la cárcel, al contrario su disensión se fue reafirmando.  Los respectivos maridos de todas ellas se unieron a la lucha y fueron también detenidos. Para el Chivo Trujillo era intolerable la disensión y pergeñó pronto la desaparición de las molestas y heroicas Mirabal.

El 18 de Mayo de 1960, son juzgadas y se las condena a tres años de cárcel. De forma sorpresiva son puestas al poco tiempo en libertad. Los maridos siguen presos y son trasladados a una prisión lejana, con lo que el régimen propicia que ellas vayan a visitarlos por carretera. Mientras Trujillo y sus acólitos conspiran, la OEA sanciona a estado dominicano por su dictadura salvaje. Trujillo acorralado ordena al general Pupo Román que trame un plan para eliminar a las hermanas.

El SIM (servicio de inteligencia militar) dirigido por el capitán de corbeta de la marina Cándido Torres, que acaba de sustituir al siniestro Jhonny Abler, de infausta memoria, que ahora dirige sus diatribas contra la iglesia y Radio Libre, es el encargado de ejecutar el crimen bajo la supervisión de Abler que sigue pulsando los hilos del SIM.

El policía nacional Ciriaco de la Rosa, recluta a cuatro agentes y un vehículo con el que conforman el escuadrón de la muerte. El 18 y el 22 de Noviembre, suspenden la acción al estar, las Mirabal, acompañadas de sus pequeños en las visitas que realizaban a sus maridos presos. El día 25 de Noviembre, deciden ejecutarlas al ir solas en compañía solamente del chofer Rufino de la Cruz y otra hermana, Patria. Cruzan el vehículo en la carretera en el puente Marpica y son detenidas por cuatro hombres armados. La conducen a La Cumbre, donde les espera Peña Rivera, que entrega a los sicarios sendos pañuelos de seda para ahorcar a las hermanas y al chofer. Son colgadas y apaleadas hasta morir, para poco después simular un accidente de tráfico de forma burda que a nadie convence. Al acabar el sargento de la Rosa torna al aposento donde esperaba Peña Rivera y le dice: Señor, misión cumplida.

Los asesinos fueron juzgados en 1962, en el juicio uno de los sicarios confiesa:

Después de apresarlas, las condujimos al sitio escogido, donde ordené a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas. Cumplió la orden en el acto y se llevó a una de ellas, la de las trenzas largas (María Teresa). Alfonso Cruz Valerio eligió a la más alta (Minerva), yo elegí a la más bajita y gordita (Patria) y Malleta, al chofer, Rufino de La Cruz. Ordené a cada uno que se internara en un cañaveral a orillas de la carretera, separadas todas para que las víctimas no presenciaran la ejecución de cada una de ellas.
Ordené a Pérez Terrero que permaneciera en la carretera a ver si se acercaba algún vehículo o alguien que pudiera enterarse del caso. Esa es la verdad del caso. Yo no quiero engañar a la justicia ni al pueblo. Traté de evitar el desastre, pero no pude, porque de lo contrario, nos hubieran liquidado a todos
.

También refieren los detalles de las órdenes referidas:

Vengo de parte del ministro de las Fuerzas Armadas, General Román, para que dispongas el traslado a Puerto Plata de los esposos de las Hermanas Mirabal, la justificación del traslado será el descubrimiento de armas clandestinas dirigidas al movimiento que ellos encabezan, la idea es que ellos nos ayuden a determinar si las personas apresadas las pueden identificar como miembros del movimiento, una vez terminado esto les puedes decir que serán regresados a Salcedo de nuevo. Una vez trasladados les prepararás una emboscada en la carretera a las Hermanas Mirabal, deben morir y se simulará un accidente automovilístico, ese es el deseo del jefe.

 

Fueron condenados a 30 años de cárcel menos de la Rosa, que de forma sorpresiva solo lo fue a 20, por su colaboración en el esclarecimiento. No cumplieron apenas su condena porque fueron liberados por milicias trujillistas y escaparon.

En una ocasión, Minerva al ser avisada del peligro que corría su vida, respondió: “si me matan sacaré los brazos de la tierra y seguiré luchando”. Algo así pasó. Las hermanas Mirabal sacaron los brazos de la tierra y su muerte sirvió para conmocionar a un pueblo, hasta entonces apático, que se dio cuenta de la deriva sangrienta del Chivo y bramó contra el dictador. Comenzaron las conspiraciones y el 30 de Mayo de 1961 fue abatido el Chivo consiguiendo un margen de libertad en el maltrecho país, que soportaba a la familia Trujillo desde 1930. Parte de su familia ha residido en España durante años, moviéndose entre la jet nacional con total tranquilidad.

Las hermanas Mirabal  tenían al morir, de 26 a 36 años y juntaban entre las tres, cinco hijos. Están enterradas en Ojo de Agua, en las afueras de Salcedo. Hay un museo en su honor y en el aniversario de su muerte se celebra el día contra la violencia contra la mujer que en América Latina es algo endémico.

Sirvan estas cifras como ejemplo:

En el caso de América Latina, la investigación de Naciones Unidas determinó que entre el 30% y el 40% de las mujeres del continente ha sido víctima de algún tipo de violencia intrafamiliar. Una de cada cinco falta al trabajo por haber sufrido una agresión física en su casa.

En Chile, el 60% de las mujeres que viven en pareja ha sufrido algún tipo de violencia, en Colombia más del 20%, en Ecuador el 60% de las que residen en barrios pobres, en Argentina el 37% y en Nicaragua el 32% de aquellas que tienen entre 16 y 49 años.

En Estados Unidos, donde una mujer es agredida cada 15 segundos, la tercera parte de las que son internadas de emergencia en los hospitales ha padecido la violencia en su propio hogar.

 

Las hermanas Mirabal son recordadas y reverenciadas como autenticas heroínas y pioneras de la no solo por la libertad sino por la lucha contra la violencia hacia la mujer.

https://www.youtube.com/watch?v=U4YxbGc8-4U

 

María Toca

Sobre Maria Toca 520 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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