HISPANOFOBIA

Vivo con total incredulidad y desde la risa, el uso indiscriminado del sufijo “fobia”.

Hacía tiempo que no me reía tanto desde el concepto “gordofobia” que son los estereotipos de belleza de toda la vida, la islamofobia, que es fundamentalmente etnocentrismo, la famosa plumafobia, que son fundamentalmente estereotipos de género y sin duda alguna, la subrofobia, que es en teoría una clase de discriminación por no estar de acuerdo con la propia actividad de la gestación subrogada.

Boaventura de Sousa Santos es un filósofo portugués que se preguntaba al inicio de uno de sus libros cómo era posible que el pensamiento crítico no hubiera proporcionado el grado de emancipación social que se preveía.

En el libro “Descolonizar el saber, reinventar el poder”, que es simplemente fantástico, se manifiesta toda una explicación excepcional, inteligente y bestial sobre el pensamiento crítico y la emancipación, como he dicho anteriormente. Yo lo habría resumido en que el pensamiento crítico no emancipa, porque todavía no hemos llegado ni tan siquiera al “pensamiento”.

Y me refiero sin lugar a dudas a la “Hispanofobia”. Es el ejemplo de la decadencia humana, sin lugar a dudas. Que es lo que a mí me gusta, por otra parte.

Como  refiere siempre una famosa youtuber llamada “Soy una pringada” nos expresaremos en términos millenials, a lo que ella denomina: “drama costumbrista” o para que todos nos entendamos: “problemas del primer mundo”.

Como siempre me caracterizo por ser bastante respetuoso en mis escritos, hagamos algo de pedagogía y entendamos cómo se construyen las “fobias” y sobretodo en qué lugar pueden utilizarse y materializarse, para concluir todos juntos y gritar que la hispanofobia no existe.

Hay personas que tienen un interés especial en ser reconocidas como un colectivo discriminado, con el objetivo de configurarse como eso mismo, un grupo de personas que por sus características son víctimas de algo que las vulnera, que les delega un papel secundario en la sociedad y que, en definitiva, son mermados sus derechos como colectivo descartando sus intereses en cualquier materia y cualquier ámbito.

Es una manera de generar un esquema de pensamiento muy sencillo, que responde precisamente a cómo se genera el odio, con argumentos básicos, sin profundidad, al tiempo que sólidos y fáciles de repetir para todos los públicos. Si estás en contra de algo, lo que sea, que entienda que ser español implica obligatoriamente esa característica, eres hispanófobo.

No es que quieras decidir la política territorial de tu comunidad, no es que quieras decidir sobre la relación con el estado, no es que quieras votar, no es que quieras una consulta o referéndum, simplemente, eres hispanófobo. Porque querer a tu pueblo es odiar a los demás por definición.

Con esto no estoy negando que haya catalanes que odien España, pero las fobias, al final, son estadios, estructuras de discriminación. No se constituyen alrededor del odio únicamente, sino desde una superestructura que permita el ejercicio del poder.

La fobia no es solo odio. Es odio, violencia y poder.

Odio es un sentimiento, la violencia es el ejercicio de dominación y el poder, la capacidad de dominar.

Una comunidad autónoma podría odiar, pero no tiene capacidad para aplicar medidas violentas contra todo un estado, que le supera en poder.

Sería como si en la segunda guerra mundial dijéramos que los nazis son antisemitas, pero los judíos eran germanófobos.

No estoy comparando ni hechos políticos, ni el contexto histórico, ni nada por el estilo. Lo que estoy diciendo es que entre la dictadura de Hitler y los judíos, Hitler tenía el poder y ejercía la violencia por odio.

Del mismo modo, que los catalanes pueden odiar, incluso ejercer violencia, pero jamás tendrán más poder que el estado español.

Por tanto, el estado español, ni los españoles, somos víctimas de hispanofobia. Tal vez, de alguna expresión de odio y violencia, pero no sufrimos ninguna clase de estructura de violencia que debiera preocuparnos.

Las minorías no se pueden imponer sobre las mayorías. Es numéricamente imposible ¿O alguien me va a decir que 1 comunidad autónoma se puede oponer a 16 a través de la fuerza?

Es completamente descabellado poner al mismo nivel la discriminación que puede sufrir un negro por serlo, de la que puede sufrir un blanco por serlo. El mismo ejemplo podría darse entre un homosexual y un heterosexual. Es completamente ridículo decir que una minoría catalana puede someter a través del odio y la violencia al resto de España.

El odio sin poder, es una pistola sin balas.

Yo me niego a renegar de la cultura, así en general. El castellano es un idioma que me apasiona, con el que escribo, con el que leo, pero pienso, hablo y siento en el idioma de mis abuelos, el catalán. Ninguna bandera me quitará eso, por mucho que se empeñen en querer hacerlo.

El castellano es la lengua más hablada en algunos pueblos de baleares, es la lengua estatal a la que tenemos derecho todos y el deber de conocer, más del 90% de los libros en baleares en cualquier biblioteca y librería son en castellano, la mayor parte de canales de radio, televisión y contenido de ocio, cultura, sociedad, deporte… son en castellano en prácticamente todos los medios. La mayor parte de colegios de españa ofertan educación exclusivamente en castellano. Y encima se cerraron medios de comunicación en catalán, los libros en catalán son minoritarios, el cine en catalán es ínfimo y no hablemos de las barbaridades que se dicen sobre que estudiar solo en catalán es sinónimo de fracaso escolar.

¿Cómo alguien, sin reirse, puede decir que ser español está sujeto a una estructura de discriminación? ¿Cómo alguien puede decir que su identidad nacional, que no es más que eso, queda relegada de las políticas públicas? ¿Cómo puede decirse que el segundo idioma más hablado del mundo es discriminado?

Me pregunto si participar en la expansión de información falsa sobre Venezuela es hispanofobia y me pregunto, también, si Hogar Social Madrid, cuando se niega a darle pan a un peruano hambriento, también lo es.

¿Desde cuando la hegemonía sufre discriminación y no el privilegio de perpetuarse?

Manifestación en contra del referéndum de Cataluña. Palma de Mallorca (30/09/2017)

Hispanófobo es utilizar a España para reivindicar que votar no es democrático e ilegal, para expresar ideologías de extrema derecha fascista y para ser los guardianes del sentimiento e identidad nacional. Como si el sentimiento nacional fuera una ley física incuestionable, como la gravedad, como un 2+2 y uno no pueda sentirse español y defender la democracia al mismo tiempo.

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  1. O sea, que entre miles de personas, si hay una bandera del águila que se cuela por ahí, esa es la que representa a la gente que acude a dicha manifestación… Una lógica aplastante, sin duda. Según esta misma lógica, cada vez que miles de personas acudan a un acto donde vaya Otegi, o cualquiera de su entorno, el resto de manifestantes estarán haciendo apología del terrorismo… Absurdo. Cómo se le ve a todo el mundo el plumero ideológico, y qué poquita ecuanimidad por ningún sitio. Según este artículo, se deduce que Cataluña es la que verdaderamente está oprimida por España. Volviendo con la misma lógica, la gente no nacionalista está oprimida por los radicales independentistas en Cataluña… y así seguimos con el ecosistema de fuertes contra débiles, y podemos poner ejemplos sin parar de un lado u otro… No hay nada más tendencioso y poco objetivo que las ideologías o los nacionalismos. Así nos va, y qué felices están algunos de vernos idiotizados.

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