Homenaje a Gema Rebolledo

En estas páginas hemos hablando de muchas mujeres, incluso las hicimos el homenaje sentido del recuerdo. Este es diferente, porque siendo mujer y  poeta, era amiga muy querida que  al irse creo que nos ha crecido un hueco en nuestros corazones difícil, muy difícil de llenar. Conocí a Gema recitando…La invité al cierre de un taller de literatura para que nos leyera sus poemas, aceptó sin dudar porque Gema no decía que no jamás a las amigas y a la poesía.  La recuerdo de pie, volteando la mesa desde donde la escuchábamos absortas, sin poder retirar la mirada  de su persona tanto que tuve que cerrar los ojos para poder sentir sus poemas porque el carisma, esos ojos verdes brillantes y la sonrisa luminosa me cautivaba tanto que perdía alguna palabra.

Gema hacía poesía como respiraba,  a riesgo de ser cursi diría que ella era poesía. Paseando con sus galgos, trasteando por la casa de pronto contemplaba el paisaje verdoso y mohíno de su Casar, tomaba papel y en minutos tenía un poema quebrado de emoción, sentimiento y belleza. Sin academicismos, sin métricas, sin medidas. Su poesía era aire que salía del pecho porque de no hacerlo se le atragantaba la belleza. Y Gema era belleza.

Recuerdo que cuando empezó esta aventura de @LaPajareraMgzn la invité a participar , porque la entusiasmaba la idea… ya  comenzaba el camino de la debilidad,  su respuesta fue esta: «Ahora tengo que curarme un poco, solo un poco, en cuanto esté verás todo lo que  os envío» Yo la animaba a que no solo hiciera poesía, que probara sus alas…Ella me miraba desconfiada diciendo que solo hacía versos de aire. Sin importancia. Y no, yo sabía que Gema tenían el talento del genio, la sencillez de hacer hermosura literaria de  forma escueta y sin darse importancia, como  las grandes. Le animaba a participar en este sueño, a hacer relato… ella prometió que en cuanto tuviera unas pocas más de fuerzas se ponía a ello. Los ojos le brillaban con la esperanza y la ilusión. ¡Qué grandes proyectos llevaríamos a cabo! dos soñadoras letraheridas como nosotras. No pudo ser, Gema se nos ha ido y a mi me duele el corazón de hermana. De hermana muy querida. Y de poeta porque se me ha amputado un trozo de poesía desde que ella no está.

Llevaba tiempo dando esquinazo a la muerte que la eligió con capricho de reina. Dicen en estos casos que se lucha, y no. Gema  afirmaba que ella no luchaba, no era una guerra, en realidad a Gema lo que le gustaba era vivir no pelear. Marchó, suave, sin molestar pero nos ha dejado un reguero de poemas, de amor (mucho amor) amistad y esa voz de caramelo que decía poesía como nadie. Rapsoda de sentimientos. Poeta de corazón. Gema Rebolledo se ha ido  dejándonos  su esencia, lo que jamás muere que es su poesía y todo el amor y la bondad que derramó por donde quiera que fuese.

Pocas veces veremos tal unanimidad con una persona. Era un ser de luz; alguien muy especial que producía calma, sonrisas y amor en el momento  que posaba sus ojos y su sonrisa cascabelera en cualquiera que anduviera cerca. Y nos duele, ¡como nos duele su ausencia!

Damos el abrazo fraterno a Roberto, su amor, su compañero de vida y de camino, a su Diego, que tantas veces la acompañó con su guitarra. No sé ,cariño mío, como vas a cubrir ese hueco de madre. A su madre que perdió otro hijo antes de Gema y la desolación más espantada se le hizo nido en el alma el día 20 de Mayo fecha doliente en que se le fue su chica. Damos abrazo a vecinas, a familia, a las amigas que la rodearon y a toda persona que la conoció porque su falta se nota como hielo.

Les dejo las hojas de uno de sus libros. Les dejo la poesía de Gema Rebolledo.

Contrato

Voy a firmar un contrato

donde la letra pequeña

quede colgada en tus labios.

Escribiré entre las páginas

blancas de niebla y tus ojos…

será luz tenue y suave

que me arranquen los enojos.

Me aliaré con la tierra

en una liga secreta

que descubra tus tesoros.

Abrazaré letras y versos

cubiertos de musgo y oro

para enterrar la semilla

de amores y sueños rotos.

Voy a firmar un contrato

con la tierra y con tus ojos.

Gaia estará desnuda.

Esper luna de plata

para vestirse de blanco

con el rostro demudado.

Firmará con nubes claras,

al pie de un folio de niebla

junto a tu voz y mis manos.

Sellaremos el contrato,

Gaia, niebla, alma, abrazo…

Y mi materia en su entraña

en loco sueño de humano.

Me dormiré a su costado.

Gema Rebolledo.

Huella

Voy hollando camino de esperanza,

con resuellos de cansancio acumulado;

voy llegando a una meta inesperada

y acomodo mi esencia a tu costado.

Voy trazando una ruta luminosa,

desarmando precipicios de amargura;

es mi esencia que ser yergue victoriosa

dejando entre las piedras mi armadura.

Voy desnuda hacia mi adentro

y tiro mis ropajes al olvido;

encuentro entre la luz el mismo centro

donde dichosa reconozco que he querido.

Gema Rebolledo.

Alegoría

Y sube la mar y sube

con sus espumas al cielo.

Llena mi espacio una nube

y mi corazón…un beso.

Llena mi vida de sueños,

todo en él , mi amor, Roberto.

Gema Rebolledo.

Fiestas de Casar de Periedo

Hay en el aire un suspiro

que envuelve versos del alma.

Hay una brisa que empuja

un barco de velas blancas.

La carga de su bodega

es un tesoro dorado:

las risas de niños chicos

con besos engalanados.

Este velero blanco

se construyó con abrazo

y trae aromas de fiesta

el pueblo que está esperando.

En este puerto tan ancho

tenemos el barco anclado.

A todo el que quiera amarlo

brinda su luz  armonía.

Unidos en esta fiesta…

Vayamos de romería.

Gema Rebolledo.

Por último los gritos de dolor que lancé como exabrupto ante su falta.

Me lo acaban de decir…y no lo creo,
que te fuiste, hermana, tan despacio,
sin hacer apenas ruido.Me lo han dicho…
que tus ojos se cerraron para siempre
y que nunca ya verán más madrugadas
ni tu sonrisa iluminará mil primaveras.
Me he quedado sin  palabras, y me pienso
¿quién dirá ahora los poemas?
si la poesía se quedó sin voz, sin eco
que voló contigo en compañía.
Te me fuiste, amiga, hermana, compañera.
Poeta grande, rapsoda de voz enmarañada
que recitaba con tanto amor, como vivía.

María Toca

 

Eras luz. A ella vuelves.
Eras aire, en él te encuentras.
Eras amor que irradiaba hasta las sombras.
Amiga, hermana de alma y poesía
yo quisiera encontrarte en una esquina
y amarrarte a la vida todavía.
Para Gema Rebolledo Bolado, amiga, hermana y poeta.
M. Toca

Sobre Maria Toca 653 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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