Javier Marias es feminista, que lo sepas descreida

 Una vez le pidieron a Rosa Montero un solo consejo para ser escritor/a. Respondió al punto: “no vivas de escribir, porque si lo haces te verás obligada a poner cosas en una cuartilla en las que no crees, te obligará la hipoteca, la luz y el agua a prostituir la escritura. Búscate un trabajo que te permita escribir y comer a la vez“.  Viene a cuento esta entradilla a la triste entrevista que hoy le hace Luz Mellado a JM*.

Es duro ganarse la vida en general. Imagino que es duro hacerlo de periodista en  tiempos de becarios, recortes y voz de su amo.  He sentido pena por Luz Mellado, voz alegre, critica y pizpireta gacetillera que ha mostrado talento en las páginas del País. Es duro tener que entrevistar a un tipo (JM) tan pagado de si mismo que desde la atalaya de su indiferencia de “gran autor” le responde con una subida de cejas y gesto en la boca de chupar limón con el desprecio de sentirse  en la atalaya de la sabiduría infinita y tener que descender a responder preguntas capciosas .

Imagino a Luz, con ganas de zascarle una de sus puyas y dejarle indemne para los restos, pero donde hay capitán no manda marinero y ahí tenemos a PRISA queriendo convertir al melifluo, apagado e inane JM en chico malo que fustiga a las gentes de mal vivir. Las gentes de mal vivir somos  todas las que no doblamos cabeza ante su autoridad de gran preboste literario.  Las gentes de mal vivir (tontas, nos llama), porque me incluyo en ese apartado, somos las que no coincidimos con sus plúmbeos conceptos vitales, sea feminismo, sea Cataluña o cualquier tipo de progresía que al ínclito JM no le alcance el caletre a entender. Orgulloso confeso de no usar internet,  mantiene como gran rebeldía un fax, una maquina de escribir (sí, esas de teclas que hacen ruido) y un móvil antidiluviano como prueba de su insurrección juvenil: ¡Ah! las redes, no las conozco, ¡ah, no se si tengo fama! No me preocupa ¡Ah! claro que soy feminista, desde siempre, oiga, yo defiendo a la mujer…

Solo se permite sonreír  con complacencia y placer cuando le nombra una Luz, cobista y tiralevitas (hay que tener narices, Luz, lo que hay que hacer para cobrar a fin de mes) el Nobel. Entonces, mi querido JM, ríe complacido y niega el deseo pero con la boquita (esa de piñón que tiene) pequeña. Que duro es vivir, querida Luz, tener que  dar bola a un autor olvidable y broncas para poder comer.

Mi solidaridad con Luz Mellado. Créeme hoy #Luz MelladoMetoo

*Javier Marias (uyyyy , lo dije)

 

María Toca

Sobre Maria Toca 408 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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