Las Kellys, mujeres explotadas, trabajo inhumano

“Cualquier feminismo que dé privilegios a aquellas que ya los tienen es irrelevante para las mujeres pobres, de clase trabajadora, de color, trans o indígenas

“La esperanza de la revolución reside en aquellas mujeres que han sido abandonadas por la Historia. Que ahora se levantan y hacen oír sus demandas

Angela Davis

 

 

Pocas luchas sintetizan tan bien lo que es o debiera ser el sindicalismo y el feminismo actual como la encarnizada batalla que desde 2014 llevan realizando las Kellys de forma solitaria, casi marginal, hasta que por la propia fuerza del movimiento y de sus integrantes ha saltado a la luz. Como antes hicieran las mujeres del ERE de Coca Cola, las Espartanas, acampando y haciéndose notar a cada momento a fin de dar voz a una ilegalidad que se cometió por la empresa que al fin ha visto atisbos de justicia. Se formaron a través de las redes sociales, de forma artesanal, nos cuenta su promotora Eulalia Corralero. Crearon un grupo en Facebook al que pronto se fueron sumando mujeres contando sus propias realidades. Pronto el movimiento tomó cariz nacional y de esa forma pensaron en federarse por Comunidades, ya que cada una de ellas tiene condiciones diferentes. Fue una lucha desde la base, como nos dice Lali Corralero: «fuimos feministas antes de saberlo, y activistas también. No sabíamos lo que hacíamos pero teníamos claro que la lucha unidas nos haría fuertes frente a las empresas»

Estas mujeres sin nombre, sin lideres y sin patronazgo sindical nos muestran el camino de la lucha feminista alejada de ese rancio feminismo institucional, avalado por estudios universitarios de género, por figuras mediáticas que muchas veces son un insulto para las mujeres que viven la verdadera precariedad por el hecho de serlo.

 

Como antes hicimos con las temporeras de la fruta,http://www.lapajareramagazine.com/fresas-con-sangre-pobres-mujeres-extranjeras hoy queremos contar a nuestras lectoras una realidad poco conocida fuera del ámbito en que se mueven ¿Qué son las Kellys? ¿Cómo se han ido asociando y levantando la polvareda a golpe de unión y colaboración? ¿Qué trabajo real desempeñan las Kellys?

 

España es un paraíso turístico, en 2018 recibimos 82,6 millones de visitantes que ocuparon todo tipo de establecimientos hoteleros y apartamentos. Consideramos que es la primera fuente de riqueza de nuestro país  que se cimenta sobre la explotación más siniestra, la que sufren las mujeres que limpian y organizan ese turismo. Son la base de una pirámide exitosa que reciben  mal trato sistematico y unos sueldos de miseria. Las Kellys, sin ellas se hunde la industria turística, ¿qué reciben a cambio?

Toman su nombre haciendo un acrónimo con: Las que limpian. Son más de 200.000 mujeres que trabajan limpiando las habitaciones de los turistas que llenan las arcas de las empresas y del Estado. Mujeres, en muchos casos precarizadas, con cargas familiares, bastantes son emigrantes, con poca formación y mucha necesidad.   Reúnen un compendio de  ingredientes que conforman la precarización, candidatas ideales a ser manipuladas y esclavizadas. Como en las temporeras de la fruta: mujeres, inmigrante , pobres ; con obligaciones familiares: Carne de explotación.

Una Kelly debe limpiar en su totalidad la habitación de hotel;  para ello le dan unos doce minutos. Sí, en el tiempo que empleo en escribir estas líneas, ellas hacen la cama (una o varias), recogen los papeles, ropa interior o cualquier cosa que hayan dejado los ocupantes del recinto que deben ordenar y dejar impoluto.  A veces deben trasladar colchones por los pasillos si hay camas supletorias. Friegan los baños, reponen jabones, gorros, champú, papel higiénico, toallas, sábanas…Retiran las manchas del goteo en mamparas de ducha. En algunos casos hay terraza en la habitación  que deben limpiarse también. Aspiran o barren la moqueta, bajan las persianas hasta dejar  en perfecto orden de revisión para que al volver de la playa o de la visita turística estrenemos habitación. En ¡12 minutos! Por todo este trabajo, la Kelly recibe poco más de dos euros…con suerte, porque hay casos que no se llega a esa cantidad. Para conseguir un sueldo de 800€ calculen ustedes las habitaciones que deben organizar estas mujeres porque se cobra, en su mayoría, por producción, es decir por habitación realizada.

En 2008 dio comienzo  la crisis, las empresas del sector turístico pidieron a las Kellys un esfuerzo a fin de contrarrestar la bajada de clientes y de precios, a lo que ellas accedieron. No es que antes fueran las cosas mucho mejor, pero como en tantos sectores la crisis fue aprovechada para recortar sueldos y derechos de trabajadoras. Una vez superado lo peor de la recesión las empresas no compensaron ni devolvieron los derechos arrebatados. Al contrario, las precarizaron más, debido a las subcontratas que realizaron los establecimientos hoteleros. Ni se reconoció el sacrificio ni se compartieron las mejoras obtenidas  en los últimos años de buenas campañas.

Con la nueva ley Laboral puesta en marcha por Rajoy y mantenida por su sucesor, los derechos de las Kellys, si ya eran precarios antes de la crisis, han acabado en niveles infrahumanos, con subcontratas que se saltan el convenio (precario, malo, incompleto) incumpliendo las horas de trabajo (están estipuladas seis, cuando en la realidad se hacen jornadas maratonianas de ocho y hasta doce) y sobre manera externalizando los servicios de forma ilegal. Según Estadística de Empresas de Trabajo Temporal del año 2017, la hostelería es el cuarto sector económico con más contratos temporales,  Cataluña lidera el ranking. Según el documental sobre las Kellys de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, en 2016 cerca del 60% de las empleadas de hoteles de Barcelona estaban subcontratadas por empresas multiservicios. Por poner solo un ejemplo que puede ser extensible al resto del Estado.

La externalización del trabajo de limpieza ha supuesto la principal baza de precarización de las trabajadoras. Los hoteles no contratan plantilla de limpieza, subcontratan a terceros para esas labores, de esa forma se ahorran cumplir un convenio ya de por si escaso en derechos. Con las subcontratas  se trabaja a destajo y se pierden todos los derechos del convenio del sector porque solo se realizan contratos temporales por temporada. Se acentúa  los incumplimientos de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, con incumplimiento de los Derechos Fundamentales y el Derecho a la Integridad Física y Moral . Las inspecciones de trabajo quedan sin efecto al ser la mayoría de hoteles turísticos, meramente activos en los meses estivales. De esa forma aunque se denuncie las deficiencias laborales, al realizar la inspección los técnicos se encuentran con el hotel cerrado y vuelta a empezar en la temporada siguiente con nuevas denuncias. Estos contratos son la mejor manera de presionar a las revoltosas; en cuanto se detectan protestas y reivindicaciones no se  vuelve a llamar a la trabajadora incomoda.

Hablamos de incumplimientos de leyes y de salud pública, además de derechos humanos. Según informa el Organismo Oficial Invassat, http://www.invassat.gva.es/documents/161660384/165400186/Informe+campa%C3%B1a+camareras+de+piso_2017-2018_cs/a0b2fe2c-57a7-4de9-b0ff-ada760b14531

las Kellys padecen un 48% de molestias en piernas y pies, un 33% en rodillas, un 30% en caderas y nalgas y un 48% en antebrazos. Por no hablar de la aceleración de los procesos de artrosis en  la columna vertebral de las sufridas limpiadoras de hotel. Se cuantifica  en un 66% de las patologías son debido a la sobrecarga de trabajo. Patologías que no están reconocidas como enfermedad laboral. Confiesan muchas de  las entrevistada las  presiones que reciben por parte de las Mutuas y de las propias  empresas para eludir las  enfermedades derivadas de su labor y trabajar en condiciones de salud extremas. Muchas de las bajas son finalizadas con un despido, principal  causa del temor de estas mujeres a perder su empleo por lo que se incorporan al trabajo enfermas hasta cronificar las dolencias.  Se nos envió una grabación realizada por una Kelly en donde esta se golpea trabajando y el trato vejatorio que recibe por parte del encargado es absolutamente improcedente.No olvidemos: son mujeres con cargas familiares en su mayoría, bastantes inmigrantes y escasa formación para el desempeño de otros trabajos.

 

Las presiones y el acoso laboral es otra constante de su trabajo. Por parte de las empresas y de algunas gobernantas que, sumisas a los jefes, someten a las empleadas al acoso constante, presiones que cuentan las que han destacado en la lucha asociativa, siendo despedidas o abrasadas física y psicológicamente hasta hacerlas abandonar su trabajo. Justamente las más concienciadas y las que muestran conocimiento de sus derechos.

Algunas de ellas nos  refieren verdaderos dramas sufridos a manos de las empresas y de las gobernantas que ejercen como verdaderos kapos de los jefes. Volvemos a encontrarnos con el incumplimiento de los Derechos Fundamentales y el Derecho a la Integridad Física y Moral. Acoso, que como en el caso de los derechos laborales, no se puede demostrar ni penar al ser subcontratas temporales .

Las Kellys han tenido claro desde su fundación que quieren ser autónomas , no depender de sindicatos porque ya en sus inicios se percataron de la manipulación que estos pretendían sobre el colectivo. Tan solo han unido fuerzas de forma esporádica y puntual con CNT en algunos de los casos de lucha enconada. El resto de sindicatos y partidos políticos  han omitido, como en tantas ocasiones, el apoyo a estas mujeres que caminan solas con sus propias fuerzas pero sabiéndose acompañadas de la razón y de la justicia.

 

Damos voz a este colectivo para que expongan sus peticiones que son tan sencillas como: cumplir la ley y los convenios colectivos firmados. Que se persigan el fraude para que  no salga gratis delinquir por parte de las empresas hoteleras o subcontratas de limpieza. Solicitan que su trabajo tenga el reconocimiento debido,  que las patologías derivadas del trabajo sean reconocidas como tales, que en las categorías de los hoteles se bareme la calidad del trabajo de sus empleadas. Y sobre todo, piden que no se externalice el trabajo y sean integrantes de la plantilla ya que su oficio es fundamental en la existencia de los hoteles y del turismo nacional. Como no nos cansamos de insistir, son la base de una pirámide que es la principal fuente de riqueza de nuestro país y de importantes empresas privadas…solo que a ellas solo les llega el ninguneo, el trabajo abusivo y la explotación.

 

Hoy las acciones de las Kellys tienen resonancia nacional, han conseguido sonoras victorias como la de Bilbao que después de días de huelga lograron una subida salarial de un 30% para este año y de un 40% para el 2020. Nos hacen presagiar no solo el éxito para estas mujeres sino que estamos ante una nueva forma de sindicalismo autogestionario feminista (aunque no todas las Kellys se consideran feministas) Pensamos que el camino que abrieron las cigarreras de 1903, las obreras del textil catalán, los movimientos pro aborto de los años setenta, y tantos más que barrieron a la sociedad y al patriarcado más rancio pueden conseguir abrir camino al trabajo mal remunerado de muchas mujeres racializadas y precarizadas por una sociedad que parece olvidar quien cimenta la base de la opulencia de unos pocos. Un grupo de mujeres, sin liderazgos claros, sin apoyos de nada ni nadie, tan solo con la rabia y la determinación de salir de la penuria han conseguido hacer historia.

María Toca

https://www.europapress.es/turismo/nacional/noticia-espana-bate-record-2018-826-millones-turistas-extranjeros-09-31-mas-gasto-20190116130415.html

https://www.europapress.es/turismo/nacional/noticia-espana-bate-record-2018-826-millones-turistas-extranjeros-09-31-mas-gasto-20190116130415.html

 

Sobre Maria Toca 715 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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