Mujeres que rompieron el silencio (Concha Casajús)

Una tarde de un verano nubloso que se preveía amable, dedicada a disfrutar de mi pequeña, se tornó de pronto, tarde expuesta al dolor ajeno. Todo vino por la visita a la exposición que en Palacete del Embarcadero de Santander. Al entrar, unos ojos inmensos, perplejos, con mil preguntas en ellos, nos dejan sin aliento. Avanzamos por la escueta exposición de unas mujeres sobrias que cuentan con el silencio desgarrado de sus miradas, del gesto agrio de su boca, todo lo que calla esta civilización que decimos avanzada.

Concha Casajús vive detrás del ojo de su cámara, con ella ve y siente esa África dolorida que no ven los visitantes y que nos hace entender el por qué de esas pateras, de esas rutas inhumanas que pertrechan un futuro de muerte o de hacinamiento. Viendo los rostros de las mujeres congoleñas que Concha expone, entendemos la barbarie. Y la suprema capacidad de sobrevivir de una mujeres bravas, valientes que hacen del dolor su fuerza.

Fueron violadas, una, dos, tres, inmensas veces. Varios hombres a la vez. Los suyos las repudian. Nadie quiere género ultrajado. Las abandonan a ellas y a los hijos. Ellas siguen. Remontan el vuelo, se sobreponen al dolor de la violación, de la muerte y siguen en la vida. Solas. En silencio. A menos que las violen a sus niñas, entonces, nos cuenta Concha, no pueden parar de llorar y se agotan. Solas. En silencio.

Una voz que se alza por ellas, Concha Casajús. Un ojo que las mira con empatía y denuncia que la República Democrática del Congo, huele a coltán, a petroleo, a muerte. Que Occidente, y Francia (la dulce, la libre, la ecuánime Francia) explota sus tierras mientras mantiene a los sátrapas bien protegidos. Occidente civilizado, le dicen.

No se pierdan la exposición. Si pueden vengan a verla, si no busquen. Concha Casajús: Mujeres que rompieron el silencio.

Texto: #MariaToca

Sobre Maria Toca 242 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

  1. La vi, como tu, sin esperarlo, sin haberlo programado. No puedo hacerme a la idea de lo que pudo sentir tu pequeña mientras recorría esas imágenes. Nosotras, mi hija y yo, nos quedamos sin palabras. Literalmente.

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