Ryszard Kapuscinski.

El día 23 de Enero se cumplen 11 años de la muerte de Kapuscinski.
Algo mas que un buen periodista, se le podría clasificar como un observador social participante. Dicen que para leer El imperio hay que imprimir un mapa de Asia y llevarlo plegado entre sus hojas. Te cuenta cómo Armenia es un paraíso de la naturaleza con un arte bibliográfico inigualado en el mundo. Que en Georgia hay una iconografía religiosa única y que la capital de Azerbayán ofrece un mosaico de todos los estilos arquitectónicos del siglo XX, fruto de las fortunas que se han hecho con el petróleo. Pero también, entre otras muchas cosas, te hace vivir la experiencia de visitar minas en Siberia, conocer a supervivientes de los campos de trabajo estalinistas, visitar los pasillos del Krémlin, cómo se pudieron secar las aguas de ríos kilométricos como el Amu Darya y Sirdarya, las hambrunas de Ucrania, para llegar hasta la disolución de la URSS.
Un párrafo que me gusta mucho:
“Al gran frío, me explica, se lo reconoce por una niebla clara y luminosa que queda suspendida en el aire. Cuando la persona la atraviesa, en la niebla se forma un pasillo. El pasillo tiene forma de la silueta de la persona que pasa. La persona pasa, pero el pasillo permanece, se queda inmóvil en la niebla. Un hombre grande y macizo forma un pasillo grande, y un niño, un pasillo pequeño. Tania forma un pasillo estrecho, porque es delgada, aunque, para su edad, es un pasillo alto, cosa comprensible, pues es la niña más alta de su clase. Gracias a estos pasillos, Tania sabe cada mañana si sus compañeras han salido ya para la escuela: todas conocen el aspecto de los pasillos de sus amigas y vecinas más próximas.
Cuando ve un pasillo ancho y bajo, de líneas claras y definidas, es señal de que ya ha pasado por allí Klavdia Matvéievna, la directora de la escuela.
Si por la mañana no se ve ningún pasillo que por su medida corresponda a la estatura de un alumno de primaria, eso significa que el frío es tan intenso que se han suspendido las clases y los niños se quedan en casa.
A veces se ve un pasillo que es muy desigual y que de pronto se corta en seco. Eso significa, Tania baja la voz, que ha pasado por allí un borracho, ha tropezado y ha caído. Cuando el frío aprieta, muchos borrachos mueren por congelación. Entonces, un pasillo así parece un callejón sin salida”.

“Al mundo lo amenazan tres plagas, tres pestes.
La primera es la plaga del nacionalismo.
La segunda es la plaga del racismo.
Y la tercera es la plaga del fundamentalismo
religioso”.
Ryszard Kapuscinski.

Marisa Pradera

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