Sediciosos y sedición

Publicamos a deshora porque  ayer no tenía palabras. No tenía más que un cansancio absoluto al comprobar que una vez más los peores augurios se cumplen. La estupidez política, la venganza mafiosa y carpetovetónica se impone como ley y escudo de la Constitución. Y me quedé vacía. Entendí que el silencio,  la imagen solidaria eran más elocuentes que cualquier discurso que escribiera. No me pasa mucho, pero me quedé sin ganas ni de luchar.

Hoy, quizá me haya repuesto o sea tal el retorcimiento de asco ante la realidad lo  que me impele a contarles una historia. Miren ustedes, yo viví el 23 de Febrero del año aciago de plomos variados. Era 1981, todos éramos muy jóvenes y en España se debatía entre ruptura o reforma democrática. En la Moncloa estaba un señor que  taladró el sistema heredado del franquismo, convocó elecciones, pactó con divergentes, legalizó al PCE, recibió a sindicatos, a Tarradellas  entre otros, y entre él y unos cuantos confeccionaron una Constitución, que para el tiempo que corría no estaba mal del todo. ETA y GRAPO mataban y secuestraban sin respiro, a veces se perdían hostias en Comisarias y en Cuarteles, y en la calle de vez en cuando caía un manifestante muerto de bala. Tiempos broncos, duros, apasionantes.

Una de aquellas tardes de invierno se hizo el silencio en todo el país. Tan solo funcionaba la radio, que emitía música militar (imaginen el cague, Franco aún coleaba en el Valle) la tele no emitía nada. Pronto me enteré de lo que ocurría. Por lazos familiares había  una persona de Orden Público en mi casa que salió  corriendo hacia el cuartel por si las moscas. En Valencia, esa noche se rompió el silencio con el ruido de las cadenas de los  tanques militares que desfilaban  por sus calles. En Madrid, como en tantas ciudades, las Capitanías se debatieron entre una u otra opción durante horas, mientras que inocentes, las ciudadanos/os, seguíamos en vilo. Hubo pistolas en la sien de algunos,  listas negras,  gente que salió corriendo hacia Francia o Portugal o a un zulo construido de forma acelerada. Todos teníamos el recuerdo de lo que contaban los padres. Yo, en mi casa, con dos casi bebés, preparaba mi pasaporte y alineaba la ropa más perentoria para irme. No quería vivir lo que me contaron. No quería dar a mis hijos el trágico país que padecimos, con silencios larvados, con gente humillada, con muertos que nadie sabía donde reposaban. Tracé un plan para salir hacia Francia con mis pequeños.

Mientras en el Parlamento, un grupo de payasos uniformados, amedrentaban con pistolas, zarandeaban (Gutierrez Mellado) al ministro del Ejercito. Humillaban a todos, haciéndolos tirarse al suelo y sacaron a los más destacados y los metieron en un cuarto. Nadie sabrá nunca con qué intenciones, pero lo suponemos.

 

Sí,  lo viví de cerca. Para ilustrarlos de lo que fue de aquellos chicos que asaltaron el Parlamento y fueron por doquier amenazando  y vejando a demócratas, les dejo este enlace donde les ruego consulten las condenas y lo que fue del futuro (pasado, ahora) de estos muchachos.

https://www.diariocritico.com/noticia/254907/noticias/quienes-fueron-y-donde-acabaron-los-golpistas-del-23-f.html

https://elpais.com/diario/1983/04/29/espana/420415253_850215.html

Por ponerles solo un ejemplo, por si les da pereza leer todo el artículo, les cuento que el único civil que fue procesado,  Juan García Carrés, era un sindicalista ultra con menos luces que una bombilla rota. Según el Tribunal que juzgó los hechos, programó él solo toda la trama civil… Un tal José Luis Cortina Prieto, a la sazón Comandante del CESID, fue eximido de culpa  por falta de pruebas, se reincorporó al Ejército volvió a traicionar años después,  pasó documentos al periódico El Mundo, y luego, tranquilito, montó una empresa privada y es hermano del fundador de Securitas Direct. El resto de la oficialidad, fue absuelta gracias al eximente de “obediencia debida”

 

Así se zanjó el ataque sedicioso a la democracia que casi nos mata del susto a los que entonces éramos púberes. Para todo esto, el juicio se dilató durante tiempo, todos gozaron de privilegios y pensiones vitalicias. Juan Tejero Molina, el promotor y ejecutor del golpe, vivió a cuerpo de rey en un castillo/prisión/vacacional siendo agasajado por sus admiradores con jamones, paellas, bebidas y comilonas. Se decía que tenía unas almacenes de víveres que parecían las del Corte Inglés.

Con este cuentito de  Abuela Cebolleta, les ilustro de cómo se ha tratado el delito de sedición en España. Sedición de la buena, con tanques, pistolas, secuestros y zurriagazos.

A los que nos dicen que ya no hay dos Españas, que todo es amor y fantasía y que estamos llenos de rencor los que practicamos el vicio de la memoria, les recuerdo que un gobierno cuyo partido tiene 800 imputados, un  presidente de gobierno que aparece en los papeles de Barcenas como M. Rajoy, pero nadie sabe con certeza quién es, se permite el lujo de acusar de sediciosos a unos tipos, que pueden haberse equivocado mucho(mucho), pueden haber saltado la ley(bastante), ser imprudentes (demasiado) pero ¿sediciosos?

No soy experta en leyes. Fíjense que debo ser la única, porque han brotado expertos por doquier,  ni pongo en duda la veracidad de lo alegado por esa justicia tan genuina que tenemos. No. Pero algo sí sé, nada ni nadie me convence de que un gobierno que llevó a la contienda electoral lo que luego ha realizado, un gobierno votado por más de dos millones de personas y tiene el mandato de su pueblo, encarcelarlos, podrá ser  legal, pero es inadmisible, solo habla mal de nuestras leyes y de nuestros legisladores.

No hace mucho, en este país había una ley de vagos y maleantes. Se aplicaba al pueblo gitano y a lgtb sin piedad, con alevosa saña. Era legal: sí. Lo que hizo la democracia fue derogarla. En este país he conocido presas por abortar. Era legal meterlas a la cárcel: sí. Se derogó esa ley y se articuló una que reguló el derecho de la mujer a disponer de su cuerpo.  El matrimonio igualitario, era inverosímil, y hoy se casan hasta ellos. Como estos ejemplos, todo. La ley se articula,  de acuerdo a las necesidades de los pueblos, no al revés. Solo en los países dictatoriales el pueblo se ciñe a leyes que no necesita.

¿Cómo hemos llegado aquí? ¿Cómo se ha podido hacer todo tan mal, con tanta dejación para no articular leyes que evitarán el sindiós catalán? Lo hemos visto todas, hasta los que lo niegan. Sabíamos todas, que esto tiraba muy mal, que no se puede coartar a una parte importante de un pueblo. Este gobierno y esta inútil y cobarde oposición han dado escudo y coartada para los dislates. Han cubierto las espaldas de un gobierno sedicioso (ellos, sí, del sentido común, de la democracia, de la libertad) y no han trabajado en lo que era su obligación: articular leyes lógicas para evitar el desastre.

En este país se ha negociado con ETA, se ha negociado la paz durante años por los mismos que hoy corean la represión a los catalanes. Conozco a algunos que son y han sido amigos de los que propiciaron el  GAL y las cloacas de entonces. Callaron, sumisos, ante el disloque de la ley que los gobiernos socialistas produjeron en los noventa y hoy claman con voz tronante por el cumplimiento de la Constitución. Los amigos de Intxaurrondo. Sí, esos que se saltaban las leyes con tanta vacuidad.

Y por último, para terminar ¿qué pasa si se independiza Cataluña? ¿Qué desastre natural, qué tifón, que ola de incertidumbre se produciría si un pueblo vota en referéndum pactado, que se van? Porque no entiendo que una potencia como la Gran Bretaña esté negociando su salida ordenada de la UE, y  al pueblo catalán (o a parte del mismo) se les niegue. Hace años que debieron hacer los deberes, señores del gobierno, en vez de recoger firmas en contra del Estatut, o de hacer el ridículo pidiendo boicots a productos catalanes, debieron hacer las leyes que evitaran lo que hoy padecemos.

Llevamos siglos de garrotazo e imposición. La derecha y la ¿izquierda? sumisa y apaciguada no tienen memoria de que con represión y cárcel los problemas políticos jamás se han solucionado. Se enquistan, supuran y se pudren para brotar dos generaciones después con  más fuerza.

Esta España que devora a sus hijos, que a unos los hace héroes aunque nos amenacen con tanques y a otros los encarcele aunque porten urnas y votos, agota. Sería tanto pedir un poco de cordura.

María Toca.http://www.rtve.es/alacarta/videos/fue-noticia-en-el-archivo-de-rtve/manuel-gutierrez-mellado-recrimina-actitud-del-golpista-antonio-tejero-23/395105/

 

María Toca

Sobre Maria Toca 292 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

  1. ¿Cómo es posible que haya tantos borregos descerebrados en esta España nuestra? Me resulta difícil de asimilar, pero la realidad es muy terca… Gracias por un texto tan certero y sensato, me hace pensar que al menos queda una pequeña esperanza…

  2. Gracias María por tu artículo.
    En Catalunya cada vez tenemos más urgencia de irnos. Ya no sabemos que hacer para conseguirlo. Sabiamos lo que había pero nunca nos imaginabamos hasta que punto, todo esto ha servido para que a todos se les cayeran las caretas. Mi marido que tiene 10 años que yo y mi padre me decían ” no nos dejarán irnos, tu no sabes lo que son capaces de hacer ”. Ahora lo estoy comprobando.
    Estamos muy tristes y con más ganas que nunca de dejar de ser español con todo lo que eso implica. Vergüenza, mucha vergüenza.
    Menos mal que de tanto en tanto podemos leer o oir comentarios que hacen tener un poco de esperanza en que no todo el país es así, pero nos sentimos muy solos desde hace años.
    Un fuerte abrazo María.

    • Otro de vuelta. Duele lo que dices, porque tienes razón. De esta España tan triste y tenebrosa tenemos ganas de irnos todos. Y sí, el desanimo nos invade, porque me gustaría mucho poder decirte lo contrario, pero no puedo. Tan solo seguir soñando con que se pueda algún día conformar una Federación de Repúblicas de Iberia, donde podamos caminar juntos sin la carcundia que nos invade. Salud y calma que nos hace falta a todas. Y gracias Elena.

  3. Ese dìa yo estaba en el colegio. Tenìa catorce años, estudiaba primero de BUP. Recuerdo la calle Mallorca, bajo la ventana, silenciosa. No habìa nadie en la calle, ni gente, ni coches. Recuerdo la profesora de Historia entrando en clase llorando. No podìa casi hablar. No recuerdo si nos diò clase o no. Nos asomàbamos a la ventana y veìamos vecinos de otros edificios, que miraban también a la calle. Volvì a casa por la tarde y todo seguìa igual en la calle. Y todo seguìa igual en mi casa, mi madre haciendo la comida como si no hubiera pasado nada y diciéndome que no tenìa que meterme en esas “cosas”.
    Toda una generaciòn con el cerebro lavado, qué tradiciòn democràtica puede dar a las nuevas generaciones? Somos hijos y nietos de gente adoctrinada por el Régimen, de gente manipulada por los gobernantes de una simulaciòn de democracia. A dònde hemos de llegar? A ningùn sitio. Es lo que hay cuando los paìses no injieren en los asuntos internos de otros paìses, ya sea en 1936-1939 cuando ya les interesaba que una dictadura desmantelase el “germen” rojo instaurado por la Repùblica, o ahora, en 2017, cuando les interesa que en Europa no aparezca el “germen” de la revoluciòn contra el liberalismo capitalista que arrasa con todas las libertades, todas los beneficios de los servicios pùblicos privatizados para “hacer funcionar la libre competencia y hacer bajar los precios”, etc. etc. etc.

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