Soledad

Cuando la soledad llama a la puerta

la recibo como buena compañía;

la invito a pasar, cena conmigo,

porque a base de caminar con ella,

se convirtió en  amiga de confianza,

casi, guía.

Andando con pasos tan  cercanos,

caminando, en leve simetría,

 ofreciendo consuelo

y haciendo el rastro del sendero,

conocido, labrado a golpe de consuelo.

Nunca marchó lejos. Cerca estuvo,

a veces fue dulce compañía,

otras, en cambio, atenazó como soga prieta,

mas siempre, anduvo cerca

como fiel y esperada compañera.

  En ocasiones ahoga,

 las más, fue mera rutina,

porque de puro conocida,

ya ni extraña.

Soledad, amiga, no te apartes,

porque a base de llevarte  a mi lado

y conocerte, como se conoce

a los viejos amigos, casi hermanos,

la carga se me hizo bien  liviana.

El paso ligero

y la costumbre de  mirarte,

 la convirtió en amistada añeja,

costumbre cotidiana.

María Toca

Sobre Maria Toca 477 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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