Steve Bannon. El Darth Vader del conservadurismo fascista.

Ser oscuro es bueno”, dijo en una entrevista en Hollywood Reporter. “Dick Cheney. Darth Vader. Satán. Eso es poder”.

Steve Bannon.

Lucháis por vuestro país y os llaman racistas. Pero los días en que eso era un insulto se han quedado atrás. Los medios del establishment son los perros guardianes del sistema. Cada día que pasa, nosotros somos más fuertes, y ellos más débiles. Dejadles que os llamen racistas, xenófobos o lo que quieran, y llevad esas palabras como una medalla«

Steve Bannon.

Fuimos muchas las sorprendidas ante el triunfo inesperado de Trump en la Casa Blanca. ¿Cómo era posible que un tipo inculto, inestable emocionalmente, mal padre, pésimo esposo, mal amigo, mal jefe llegara a ser presidente de EEUU? Y nada menos que enfrentado a una mujer de la talla de Hilary Rodman Clinton, que era todo lo contrario. Culta, preparada, discreta, buena profesional hecha a si misma, buena esposa (¡oh! su perdón ante las infidelidades, tan american way of life) Después de analizar quién y cómo se labró la victoria podemos llegar a entender los porqués. Lo que ignoro es si sabremos evitar en nuestra vieja Europa que se repita la  coyuntura. De hecho se lleva repitiendo varias veces. Frente Nacional de Francia, ​ la Fidesz de Hungría, ​ la Alternativa para Alemania, ​ los Demócratas de Suecia, ​ el Partido por la Libertad de Holanda,​ la Liga del Norte de Italia, ​ el Partido de la Libertad de Austria,​ el Partido Popular de Suiza​VOX en España​ y el movimiento identitario paneuropeo. Por no hablar de los movimientos en América Latina, donde se ha colado de rondón Bolsonaro y su corte de evangelistas fanáticos.

Demasiados ejemplos nos sorprenden,  lo que nos hace buscar el cerebro que se esconde en los diversos vientos que recorren Europa. Steve Bannon es la respuesta. Un hombre que dice que  es demasiado rico por lo que puede  dedicarse el resto de su vida a lo que de verdad le gusta: crear un movimiento panmundial de ideario ultra conservador, salvar la civilización judeo cristiana, explotar el resabio nacionalista de los países… de cualquier país, porque como dice le interesa el poder. Y en ello anda.

Fue banquero en Goldman Sachns (sí, ese banco que propició la crisis) desde 1984 hasta 1990, también sirvió en la Marina estadounidense de 1976 hasta 1989. Casado y divorciado tres veces, pero eso poco importa a sus seguidores ultra  cristianos porque ya se sabe que no hay nadie perfecto.

Consiguió parte de su fortuna, además de especular en bolsa, adquiriendo participaciones de la serie Seinfield;  también fue productor de cine y director de documentales. Algunos de ellos con resabios de un nazismo confeso. Se considera discípulo y admirador de Lori Riefenstal, creadora de películas publicitarias a favor de los nazis en la Alemania prebélica.

El aupador de Trump, que llegó a decir: yo soy el director, él es el actor,  es un tipo normal sin mayores cualidades, ni carisma, ni preparación política o sociológica. No obstante tiene una capacidad especial que desarrolló en su creación más notable, la web Breitbart News, agencia de noticias que ha sido paradigma de fake news,  noticias falsas creadas para movilizar las emociones más primarias de un pueblo castigado por la crisis y sin demasiada formación. Desde esa web, Bannon, que se distingue por la total falta de escrúpulos y de ética (es un campeón de la falta de valores, como el que fue su jefe, el hombre naranja: Trump) ha trampeado la realidad con los más diversos engaños… “hechos alternativos” llaman ellos a sus graves mentiras. Todas concebidas a  mayor gloria del ideario fascistilla que los impele. O de la falta de ideario, porque si algo sorprende cuando se investiga en estos tipos es que dicen algo y lo contrario, no hay forma de definir claramente su ideología, precisamente porque carecen de ella, se adaptan al medio, fagocitan la problemática y realizan su populismo a la carta. Son proteccionistas frente a China y México, pero andan a calzón quitado por Europa difundiendo su buena nueva. Admiran a Putin pero condenan su corrupción (o eso dicen) Son cristianos intransigentes  y católicos culturales tridentinos pero andan divorciándose, teniendo hijos fuera del matrimonio (Salvini) o viviendo en promiscuidad. Da igual, son pecadillos que venden al electorado como travesuras humanas. Lo importante, lo verdaderamente importante es mantener la cultura judeo cristiana tradicional, tener fronteras fuertes, enfrentarse al islam al que consideran verdadero enemigo de la cultura y  negar el derecho al  de tránsito para los  inmigrantes.

 

Un tipo como Trump, que pasa del orden de cuatro horas diarias viendo debates políticos amarillistas, y tele basura, incapaz de leer nada  -suele responder a sus asesores cuando le pasan informes: no me gusta, no quiero oírte–  con los desfases intelectuales que le adornan, llegó hasta donde está empujado por la marea que supo coordinar Bannon desde bambalinas y con la web Breitbart News que impulsó la carrera política del payaso naranja  despreciando a los medios de comunicación importantes y utilizando con maestría diabólica las redes sociales en un encadenamiento de noticias falsas, de datos manipulados y de total casquería informativa.

En un reciente libro publicado por el eminente periodista Bob Wooward (Watergate) cuyo título puede definir el sentimiento que nos produce: Miedo, nos cuenta con detalle las veces que el mundo ha estado a punto de estallar por las inercias y los caprichos de este líder que podemos calificar de idiota, en la acepción griega del término. Son los propios asesores, muchos de ellos halcones republicanos muy conservadores, quienes manipulan y le  engañan para que el desastre no se haga inevitable. Hay anécdotas espeluznantes, como que le esconden papeles para que se olvide de firmarlos, o que le sesgan información de forma premeditada…Trump el idiota con poder, podría titular el libro el bueno de Woodrward.

El cómo ha llegado a convencer al electorado medio americano este singular tipo ya no tiene remedio. Dediquemos esfuerzo en mirar que hace Bannon desde que el 17 de Agosto de 2017 Trump le expulsó de la Casa Blanca, quizá celosos de su poder o harto de la bocachancla del asesor que tuvo el desparpajo de llamar a Ivanka Trump tonta como un ladrillo y que la revista Time sacó en portada como hombre del año. Desde entonces, el bueno del señor Bannon se ha dedicado a predicar su Evangelio  por Europa.

 

Italia es un poco el sueño de todo americano medio, como cuna de la civilización que pretenden conservar. Y en Italia ha recalado, Steve, deslumbrado de amor incondicional por Salvini al que considera un portento como redentor del país. Sin menospreciar a Viktor Orban, el húngaro, ni a Le Pen, con quien estrecha lazos en una internacional negra que ya tiene su asentamiento en Bruselas.

Es precisamente en la capital europea donde han plantado su caballo de Troya, los que aborrecen los fundamentos de este viejo sueño europeo creado después de la II Guerra Mundial: tierra de libertad, de asilo, donde las ideas no se persiguen y se respetan los derechos humanos. Una Europa herida por una crisis que galopa con 40 millones de parados. El argumento es fácil: culpar el extranjero de los males propios. Y con ese puñado de ideas y las contrarias se ha creado el lobby europeo de míster Bannon: The Moviment, se llama el engendro, al frente del cual se encuentra el abogado belga Mischaël Modrikamen, admirador confeso de Trump. Desde esa siniestra oficina se gestiona el think thank de los movimientos populistas europeos.

Bannon pasa el 90% de su tiempo repartido entre Italia y Bruselas. Defenestrado de la política estadounidense después de la expulsión de Trump,  se entretiene trazando los hilos que comunican los diversos movimientos europeos parafascistas. Apoyó activamente el Brexit. De hecho, en octubre de 2015 era el vicepresidente de la polémica Cambridge Analytica, la empresa de big data que utilizó sin permiso los datos de millones de usuarios de Facebook para lograr una campaña más influyente entre los votantes indecisos. Repetimos la consigna del ideario Bannon: da igual si se saltan la ley, los  castigan un poco pero el objetivo está logrado: crear movimientos emocionales que viren el voto o que saquen del letargo abstencionista al elector poco motivado. A su favor, por supuesto. La mentira y la calumnia como método electoral. Y les da resultado.

Le tenemos ya en  España. Según cuenta  al País, en una sobrecogedora entrevista,https://elpais.com/internacional/2019/03/24/actualidad/1553454729_290547.html Bannon está feliz porque ha conseguido “colocar el producto” al resto de partidos conservadores españoles. El «producto» es el ideario de Vox, que es como decir el ideario de Bannon. 

Hace un tiempo, uno de los dirigentes de Vox, Rafael Bardají, ex asesor de José María Aznar en FAES, se reunió con Steve Bannon, desde entonces The Moviement tomó las riendas del partido español y miren los resultados andaluces por si tienen dudas de la potencia que tiene como publicista. Predice los resultados de las próximas elecciones pero aunque no fueran tan positivos como piensa, ya han logrado el éxito, está conseguido con el discurso radicalizado en  las bocas de los otros dos miembros de la derecha española. De todos modos, Bannon no arriesga, con una mano da de comer a  Abascal, con la otra a Casado por si acaso, sin olvidarse del pedigüeño Rivera que anda como vaca sin campano detrás del patrocinio del Movimiento. Apuesta sobre seguro en España, Steve Bannon. No deja nada al azar, toda la derecha come de su mano. Y han adoptado sin dudarlo ni un instante sus métodos de campaña. Mentir, mentir sin pudor. Da igual que se conozcan al momento los datos, que todo sean burdas manipulaciones demostrables a golpe de ratón y comprobables hasta por un niño. Da igual, porque se trata de impactos emocionales que socavan al elector indeciso o abandonado por las ideologías inmersas en miradas de ombligo, corrupciones y lucha de poder.

Ante las crisis el gregarismo funciona, se sigue al líder, quien como flautista de Hammelin, conduce a la plebe hacia un mundo sin dolor, un mundo perfecto en donde todos somos reconocibles. Son los nuestros, es nuestra cultura, nuestra identidad. Repiten y repiten el mantra: cuando hay poco, primero los nuestros… Oigamos sus propias palabras: pero lo que nos une es poner en el centro a la gente corriente. Ya estés en Francia, Hungría o América, los tuyos han de ser los primeros».

 

A poco que recordemos comprobamos que la historia nos cuenta con detalle a donde, de verdad, nos conducen los iluminatis del conservadurismo. Nos suena el discurso, quizá porque de forma solapada, en España no ha dejado de escucharse desde hace ochenta años. Otra cosa es que queramos admitir que el despertar puede ser dramático.

 

María Toca

 

 

 

 

 

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Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

2 Comentarios

  1. ¿Seremos tan imbéciles los viejos europeos en olvidar nuestro trágico pasado, y caer en las redes de esta gentuza?? Yo confieso que me quita muchisimo el sueño.

    • Sí ,dan miedo Rosa María…con lo que ha sufrido esta vieja Europa, pensar que esos canallas quieren repetir la historia produce miedo, lo que pasa que estamos bien preparadas, creo que debemos mirarlos de frente, y enfrentarnos con valor. No son nada sin nuestro miedo, esa es su arma. Un abrazo y gracias por su lectura.

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