Vasija rota

Se resecó el alma

cuando el viento barrió  con gesto infame

las inocencias nacidas al socaire

de unas brumas del pasado

que embargaban el tiempo de caramelo,

que distante,

queda ahora, en el recuerdo.

Se torció el rescoldo de amor y simpatía

que  embargaba aquella etapa,

de sonrisas, anhelo y ambrosías

cuando todo tenía algún sentido

y no cabían las cenizas en el alma.

Se quebró la vasija de los sueños;

se hizo añicos, se tronzó,

de puro frágil, el destino,

cuando al despertar  por  la mañana

el día se tornó frío y la escarcha

nubló la sonrisa, mientras el viento

se llevó lo que ansiaba

y más quería.

Ahora, voy juntando los trozos lentamente,

de la vasija aquella,

que contenía,  mi corazón y la alegría;

paso a paso, por si puedo algún día

recomponer las partes deslavazadas

y volver a llenarla

con algo parecido a la esperanza.

Santander-12-2-16. 14,37

Sobre Maria Toca 243 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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