Carmen Serdán Alatriste

Como ocurre en todas las historias precedentes , nos encontramos con esta mujer singular entre los entresijos de la historia. Pensamos en la cantidad ingente de monumentos y nomenclaturas de calles, de haber sido hombre, tendría la aguerrida revolucionaria Carmen Serdán Alatriste.

Nació en  Puebla de Zaragoza, México,  un once de Noviembre (los datos recabados apuntan a dos años, el de 1873 y también a 1875) en una familia de  liberales en la que su abuelo, Miguel Cástulo Alatriste         Castro,  fue gobernador y héroe de la lucha contra los franceses. Su padre, Manuel Serdán Juanes, liberal y demócrata convencido influyó en la familia para tomar en cuenta el ideario político y cultural. También la madre, Carmen Alatriste, la gran matriarca de la familia venía de una familia de luchadores liberales.

Aún profesando una ideología  progresista los estudios eran diferentes entre sexos primando a los varones. Los hermanos de Carmen son Aquiles, Máximo y Natalia, siendo ella la mayor. El padre muere contando Carmen seis años, lo que marca su vida puesto que a tan temprana edad debe ocuparse de la atención de los pequeños. Va a un colegio religioso, de las Teresianas que la enseñan a leer, escribir y las labores de “su sexo” mientras los hermanos varones estudian con más profundidad. No fue óbice para que Carmen, de forma autodidacta,  se formara labrándose  una cultura importante, a base de leer de forma compulsiva.

Durante su pubertad, con trece años,  sufre una catalepsia que la mantiene inerte por dos días. Es velada por la familia que la cree muerta, de forma especial por su hermano Aquiles, con el que tenía una mayor afinidad. A ambos les gustaba leer, estudiar  la historia, mientras Natalia y Máximo se divertían ellos rebuscaban en la biblioteca y contrastaban la historia mexicana. Aquiles vela a Carmen sin separarse del catafalco donde está expuesta y cuando apenas quedaban minutos para su entierro, despierta de  su catalepsia, siendo Aquiles a quien primero ve.

Este suceso crea unos lazos indestructibles entre ambos hermanos. Sienten que ese despertar significa algo importante y deciden implicarse en la política nacional. Aquiles de forma más vistosa, y Carmen, por su condición de mujer en la época, un paso detrás del hermano. Ella es la voz que le aconseja y el apoya.

La madre, Carmen Alatriste, mujer culta que ama la literatura, participa en tertulias literarias a las que le acompaña su hija. En esas tertulias se habla de política, se conspira. Carmen Serdán es todo oídos, aprende y decide implicarse en conseguir un gobierno democrático de carácter liberal. Su hermano Aquiles es de la misma opinión y crean ambos el Partido Nacional Antirreeleccionista, en la ciudad de Puebla,  que combate con fuerza al dictador Porfirio Díaz que gobierna de forma autárquica México.

Carmen Serdán, se ha convertido en una mujer muy hermosa, alta, estilizada, recibe ofertas de matrimonio que son descartadas de inmediato porque su compromiso político y social la absorbe por completo. Escribe en periódicos sirviendo de correo con el resto de conspiradores revolucionarios a los que deja mensajes cifrados en sus crónicas. Con el seudónimo de Marcos Serrato,  firma sus cronicas pero da un paso más en su lucha política. Viaja por todo el país recaudando fondos para la compra de armas con el fin de realizar el estallido revolucionario que propugna  Francisco I. Madero.

Durante ese tiempo, la hermana se ha casado con  Manuel Sevilla Ramos, pasando a residir en la mítica casa de la Avenida 6 de Oriente, numero 206. Poco después se queda viuda (una constante en las mujeres de la familia, enviudar jóvenes) y el resto de la familia pasa a residir en la casa de Natalia con el fin de ayudarla a la crianza de los hijos que ha tenido.

Para entonces, Aquiles ha formado un grupo de presión Luz y Progreso, germen revolucionario con el que Carmen colabora activamente.

Los hermanos han viajado a Texas donde se encuentra exiliado Madero, que les confirma que la revolución debe estallar el veinte de Noviembre del año 1910 y los hermanos Serdán se aprestan a organizar el estallido en Puebla.

Todo está preparado para la fecha prevista pero un disparo fortuito en la casa familiar alerta a la policía de la dictadura que pone sitio al hogar de los Serdán. Es el día 18 de Noviembre, dos antes de la fecha prevista. Los hermanos junto a compañeros que están dentro de la casa hacen frente a las fuerzas de seguridad que tirotean sin piedad. Hay una muchedumbre cerca de la casa atraída por el tiroteo. Carmen, vestida de blanco, empuña un fusil de asalto y decide salir al balcón de su casa para arengar a la población con el fin de que se sume a la revuelta.

-¡Mexicanos, la liberta vale más que la vida!- dice mientras dispara su fusil.

Grita a la gente que asiste atónita ante la visión de la hermosa revolucionaria. Dos tiros empapan la blancura de su ropas. Cae herida. Poco después los defensores de la casa mueren, Aquiles consigue esconderse en un sótano y las mujeres (la madre, la hermana y Carmen) son detenidas y conducidas a prisión.

Aquiles, enfermo, herido y hambriento sale del escondite siendo acribillado a balazos por las fueras de Porfirio Díaz. Es un momento dramático y enormemente cruel, cuando les llevan los cadáveres de los hermanos  a la cárcel para que las mujeres comprueben su muerte.

El día veinte, tal como estaba previsto, estalla la revolución encabezada por Madero. Las mujeres Serdán, seguirán presas durante meses.

Carmen sigue manteniendo los ideales políticos, pero al salir de la cárcel pasa a convertirse en enfermera aunque sigue desarrollando tareas conspirativas, incluso fue la emisora entre Zapata y Villa, para que asumieran ambos el liderazgo de Madero en la revolución mexicana que dará forma a una cruenta guerra civil que dura diez años.

Carmen Serdán, mujer discreta que huyó siempre del primer plano continúa con sus labores sociales alejada del brillo de la vanguardia revolucionaria hasta su muerte producida el 21 de Agosto de 1948.

Una revolucionaria aguerrida y valiente que encabezó la revuelta mexicana, dando el primer tiro desde su balcón de su quinta en la ciudad de Puebla, que hoy es el Museo de la Revolución.

María Toca Cañedo©

Sobre Maria Toca 1102 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

Sé el primero en comentar

Deja un comentario