Sonetos de Daniel

SIENDO NIÑO 

Siendo niño la vida era distinta,

mi novia era un balón que no botaba,

los libros no eran más que hojas con tinta,

y aunque siempre iba a clase, nunca estaba.

El ruido de la tiza del maestro

era el grito del monstruo de mi sueño,

la clase de sociales un secuestro

y el patio un universo muy pequeño.

Las tardes eran manchas de Nocilla,

mi madre preparándome el bocata,

deshacer las tareas en la cuartilla,

Aprender con los “bros” de la pandilla;

Don Pin Pon, Espìnete, Caponata,

que la vida sin adultos es sencilla.

       EL TIEMPO PASA

El presente pasa mientras escribo,

el pasado fue futuro hace años,

el mañana existirá si lo vivo,

la vida es baile de luegos y antaños.

El hoy fue un mañana y será ayer,

el tiempo va llegando y va pasando,

lo que se marche ya no va a volver,

y lo que llegue seguirá marchando.

Paradoja de tiempos imparables,

digo luego, pasa ahora, ya se ha ido,

la vida dura menos que un suspiro.

 

Memorándum de instantes memorables,

lo llorado, lo bueno, lo vivido,

cuando  no lo recuerde, me retiro.

Daniel López

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