Abel

 

I

Abel es como un pequeño ángel negro insumiso,

que un día quiso descubrir la libertad por si mismo

cansado de la decepción y el cansancio

de contemplarse diariamente

en el desazogado espejo de un campo de refugiados,

aceptando la desgracia como  forma de vida.

Dice que nació en el Sahel

y que así le llamaban los amigos de su pueblo

que no pudieron alcanzar tierra firme como él,

porque su barcaza se hundió

antes de alcanzar la orilla.

Pero a mí me gusta llamarle Caín,

pues cuando en mis lecciones de español

trato de explicarle la diferencia que  existe

entre un “camping” y un “campo de refugiados”,

tras una larga meditación,

perdido quien sabe en que negrura

de los sombríos caminos

de las profundidades marinas,

me mira fijamente a los ojos y me dice,

dejando resbalar sus palabras

con esa parsimonia con la que  la llovizna neblinosa

cae sobre la hierba fresca al atardecer,

que no se lo explico bien,

pues un “camping” es un lugar donde la gente

va a instalarse voluntariamente,

paga por ello,

y lo puede abandonar cuando quiere,

por el contrario “un campo de refugiados

es un lugar al que la gente se ve obligada a ir

contra su voluntad,

no paga por ir allí,

y solo sale cuando se escapa , lo que hizo él,

o muere para ser enterrado en una zanja,

como la basura o los restos de animales.

II

Cuando escucho estas palabras,

siento como si me dijera

que en la insensatez de la cruel irrealidad,

de esta sociedad del desperdicio en la que vivo,

debieran llamarse a los “campos de refugiados”, lo que son,

campos legales de exterminio humano ”.

Por ello como gato acorralado,

sintiendo que un ratón quiere poner me un cascabel,

para liberarse del marco mental de desazones extemporáneas

en la que quiero atraparle,

gracias al inconsciente  determinismo cultural

de mis tolerantes explicaciones,

no puedo  evitar, ante la duda de hablar o guardar silencio,

escapar confundido, llamándole Caín,

para tratar de inventarme una nueva vida ,

alejada del insoportable subjetivismo

de la identificación por el origen,

ante cuyo sentimiento de pertenencia identitario

me rebelo y del cual es tan difícil desprenderse.

Enrique Ibáñez Villegas

Sobre Enrique Ibañez Villegas 37 Artículos
INGENIERO T. EN QUÍMICA INDUSTRIAL Universidad de Cantabria CERTIFICADO DE ESTUDIOS DE INTERPRETACIÓN durante 3 cursos en Institut del Teatre de Barcelona. Actor de teatro y cine Director teatral Poeta, escritor • EXPERIÉNCIA DOCENTE COMO PROFESOR DE TEATRO -CENTRO DE ESTUDIOS TEATRALES “ GENTE DE TEATRO DE BARCELONA” Profesor de Técnica de Actor y de Movimiento. 15 años -CENTRO CULTURAL “MASS MEDIA” Profesor de Técnica de Actor . 4 años -ACTOR’S STUDIO DE BARCELONA Profesor de Técnica del Movimiento. 2 años -ESCUELA DE CINE DE BARCELONA Profesor de Técnica del Movimiento. 1 año

Sé el primero en comentar

Deja un comentario