Carta a un militar fascista

Doy comienzo a la misiva que le dedico sin la esperanza de que sea leída por los verdaderos destinatarios de la misma. Ustedes, los fascistas en general, militares o no, no suele leer cosas con las que no están de acuerdo. Mejor dicho: ustedes no suelen leer. Punto . Aún con todo no puedo evitar el intento de hacerle entender unas nociones básicas de buena convivencia que debieran estar asumidas desde la más tierna infancia pero notamos cada poco, que no. No les entra en la cabeza ciertos valores que sus colegas europeos, incluso norteamericanos tienen asumido desde siempre. No me imagino a la doctora Merkel soportando un ejército como el nuestro, no digamos ya Macron o el mismísimo Orban, tan querido por ciertos amigos suyos.

¿Qué valores? me pregunta, ilustre militar fascista…El valor de la democracia. Fíjese algo tan sencillo y que no les entra. Ni a tiros…esos tiros que a ustedes les gustaría destinar a volar pechos de rojos/as. En concreto de 26 millones de hijosdeputa . Veo que tienen una contabilidad un tanto generosa, la verdad, porque no sabía yo que éramos tantas  las fusilables.

Fíjese, según sus cuentas somos mayoría. M-A-Y-O-R-Í-A, me entiende querido militar fascista, porque ese país con el que usted sueña se gobierna como el cuartel, a golpe de orden y mando. Obediencia ciega (luego hablaremos de la obediencia)  pero los países democráticos no. Se lo explico cómo Barrio Sésamo. Hay una urnitas que salen cada cuatro años (a veces, menos tiempo) en las que la ciudadanía deposita algo peculiar: el voto. Sí, el denostado voto. Y en esa urnita deposita el voto con el mismo valor, su primo general, su madre de misa diaria, el portero de la finca donde vive, la feminazi  que grita amor libre,  el  que vende en el Rastro o en el mercadillo del pueblo. Y vale lo mismo. Cada voto es igual. Luego se cuentan y el gobierno sale de la mayoría. A veces se juntan varios minoritarios y gobiernan en mayoría. Otras con un solo partido llega y no hay que hacer coaliciones. Tan democrático una forma como otra. Ejemplo de ello tenemos en ambas direcciones. En Andalucía una confluencia de perdedores desbancaron al Psoe y en el gobierno de la nación otra arrebató el poder al PP.

A usted pueden no gustarle los resultados. A mí tampoco cuando salen sus amigos. A usted puede desagradarle el moño de P. Iglesias o la perfecta mandíbula de Sánchez, tanto como a mí  el ojo bizquero de Abascal o los alaridos de macho cabrío de Ortega Smith, las babosadas de Olona y demás conjunto vacío de amigos suyos que pueblan, para nuestra desgracia, el Parlamento. Pero sabe una cosa, querido militar fascista: usted  y yo nos jodemos. Sí, nos jodemos y aguantamos el tirón trabajando, escribiendo y luchando para que la próxima ganen los nuestros. O los menos malos, según nuestro criterio soberano. El suyo, el mío, el de la feminazi, el del fascista de España 2000, o el de un perroflauta de pensión no contributiva. Nos jodemos y esperamos.

¿Por qué le explico esto? porque parece que usted(es) no entienden que ni Pedro, ni Pablo, ni Santiago, ni Cayetana…son nada. Ellos/as son representantes nuestras. Mías, del perroflauta, del fascista de España 2000, o de la señora Botin. Ellos son nosotras. Incluidos los/as parlamentarias de Bildu o las catalanas. Insultar y querer fusilar  a la ciudadanía no solo es una grosería sino que entra de lleno en el delito. Delito bien recogido en el Código Penal que deberían aplicarle sin dilación.  Porque lo suyo, querido militar fascista, es delito de incitación al odio, amenazas de muerte e incitación a la rebelión. Fíjese, señor, que unos cuantos políticos andan presos desde hace tres años por desafiar al Estado ¡pidiendo un referéndum! Y ahí siguen. Creo que en justa correspondencia a usted le tocaría pasar mucho más tiempo, porque los políticos catalanes presos (observe mi corrección, que no digo lo que de verdad son: presos políticos…¡ups! lo he dicho, sorry) desafiaron al Estado nacional pidiendo el voto de una Comunidad. No pidieron cargas fusileras, como usted(es)

El matiz, querido militar fascista, me parece importante. Quizá a los jueces/as de nuestro singular sistema democrático emanado del R78 no les parezca tan matizable como a mí y como a los 26 millones de fusilados a los que usted apunta con su verborrea, pero creo que eso es un problema (grave, muy grave) de la política española.

La falta de equidistancia en los delitos. Porque dígame usted si le parece lógico  que a un cómico, a un rapero, a un artista, a un político le enchironen años por cuestionar el sistema, desde perspectivas de izquierda y a ustedes los flagrantes fusiladores fascistas se les haga un mero apañito con palmada en el hombro como si de un niño traviesillo se tratara.

No he oído a su jefe, el Borbón soltar los espumarajos del infausto día, 3 de Octubre de 2017 cuando nos leñó con un rapapolvo de narices a los/as que apoyamos el derecho de cualquier pueblo a autodeterminarse, a votar en referéndum la forma de gobierno. No le hemos oído ni le oiremos porque nos tememos que hace pandilla con ustedes. Él siempre ha sido más de don Alfonso XIII, que amigó tan rápido con don Miguel  Primo de Rivera y su dictadura que del Emérito, tan denostado ahora. No hemos escuchado como impone obediencia (dije que hablaría de ella) como subordinados suyos. Y obediencia al gobierno de la nación, cosa que están ustedes obligados de firme por la Constitución y por la ley penal. El Borbón calla porque parece que pedir fusilamientos de rojos no va con él.

Tampoco hemos escuchado a la logorreica (en otras ocasiones, queridos militares fascistas) Margarita Robles, a la que sugiero que toda esa mala leche que muestra a veces  la emplee ahora para hacerles a ustedes cuadrarse en su despacho. O para gestionar una ley que deje de una buena vez el fascismo fuera de los cuarteles. Porque ustedes pueden pensar lo que quieran, pero calladitos. A ustedes el Estado les da armas y dinero para defender a la ciudadanía, no para fusilarnos, querido militarito fascista ¿No ha caído usted que las 26 millones de fusiladas pagamos su pensión, sus armas, su uniforme y los juguetitos tan caros con los que estuvo y está entretenido y sirven para matar? No ha caído usted que si fusila a 26 millones de españolas, se le quedan las arcas muy vacías para pagar sus emolumentos y sus caprichos?

Usted, Abascal, Ortega Smith, Olona, tienen derecho a pensar y a votar. Punto. Eso no se lo quita nadie, por mucho que nos repugne. Quizá menos de lo que nosotras le repugnamos a usted, pero ni nosotras les fusilamos a ustedes ni ustedes a nosotras…¿Lo entiende? Ya, ya sé que es difícil porque  han considerado siempre que esta península y las islas son suyas. Propiedad privada de una élite de la que forman parte por la gracia de Dios. El resto de la morralla roja  servimos para trabajar como penados, sin mayores derechos y para lustrar sus botas de  militar fascista. Y calladitas porque molestamos. Así sí. Así nos dejan vivir. Pero que no se nos ocurra levantar la voz y los ojos del suelo porque entonces llegan ustedes y nos fusilan. Para eso son los amos ¿a qué sí?

Ustedes cometen delitos constantemente contra un estado que los mantiene. A ustedes les han dejado campar a su antojo permitiendo los desmanes sin sentido. No se aprovechó el 23 de Febrero para depurar unas fuerzas armadas bochornosas y seguimos con ellas. Fascistas saltando por las ventanas y acusándose unos a otros como cobardes. Ahora que lo pienso, lo mismo que usted ahora. Ni un paso al frente, ni una honorabilidad de aceptar las consecuencias. Negando y culpándose entre ustedes. Como niños, militarito fascista, como niños…

Ustedes no han ganado más guerras en los últimos siglos que las que han emprendido contra el pueblo español. De todas las demás han salido por patas y con el rabo entre las piernas. Ni una. Ustedes son conspiradores de wasap, valientes del cuarto de banderas con armas,  copas y puro en abundancia  que más parecen  guerreros de Gila que integrantes de un ejército profesional y moderno.

Eso nos salva, por otro lado, que ustedes y quienes les apoyan son tan tontos, tan consumadamente estúpidos que les ganamos siempre. Lo que ocurre es que tenemos el antecedente de ese rechonchito de voz aflautada y un solo huevo, el Franquito, que siendo medio tonto y mal estratega, como tenía baraka y padrinos nazi/fascistas de altura nos encintó y fusiló a discreción. No a 26 millones pero a poco que le hubieran dejado consumaba la cifra.

Por eso pienso, que este gobierno y sobre manera la ministra del ramo no puede dejar pasar esta oportunidad  de cuadrarlos y mandar a la oficina del paro a los militaritos fascistas consipirativos de wasap. Porque  a más no llegan. Fascistillas de salón de banderas, ya digo. Y muy tontos, por cierto, aunque siguen siendo peligrosos. Tienen armas y ganas de usarlas, me temo.

María Toca Cañedo©

 

Sobre Maria Toca 984 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

4 comentarios

  1. Me gustaría añadir que en Francia las relaciones de los militares con gobiernos de izquierda, no son tan fluidas como se piensa y la Sra Merkel ha tenido que disolver una unidad militar por su ideología
    nazi. A algunos les parece que solo en España se cuecen las habas.

    • Por supuesto. Los militares son lo que son y tienden a un lado…Lo que cambia es que en cualquier país de Occidente se impone siempre el poder civil. Lo que dice que hizo la señora Merkel es ejemplarizante. No la tembló el pulso en disolver la unidad rebelde. En España estamos siempre temiendo el levantamiento, el síndrome de la guerra civil. Y el jefe de estado no mueve ficha para poner orden, que parece ser su unico cometido útil, mantener la disciplina militar. Cosa que no hace ni hará porque mucho nos tememos que su ideología está más escorada hacia los rebeldes que hacia un centro unificador. Gracias por su lectura y comentario.

Deja un comentario