Entrevista a Raquel Gutiérrez Sebastián

He de confesar que tengo suerte. Hoy  el placer de este trabajo es doble. Entrevistar a Raquel Gutiérrez Sebastián, a quien aprecio y admiro,  porque le han dado un premio por un trabajo sobre Consuelo Berges, es privilegio preciado.

Raquel Gutiérrez Sebastián es un torbellino de rizos, sonrisa e inteligencia que produce en las que la escuchamos  un amable entusiasmo. Pocas personas conozco que amen su trabajo -la docencia y la investigación- como ella. Pocas personas conozco con una bonhomía tan grande y el afán difundidor de la cultura, como ella. Raquel respira y vive lo que hace. Ama a los autores que investiga y hace de la investigación y la divulgación aventura para las suertudas que la seguimos . Ajena a todo esnobismo intelectual es una mujer que se derrama y se alimenta con la cultura. Hoy la entrevisto porque le han dado un premio importante. Ya les digo, tengo suerte y de paso ustedes también.

 

Ante todo, Raquel, felicitarte por el premio Isabel Torres a la investigación,  que has recibido, ex aequo junto a Sara Moro. El tema elegido para este trabajo, me consta, te es muy querido. La escritora, traductora y libertaria cántabra Consuelo Berges de la que tú has publicado artículos y han investigado Araceli González y J. Ramón Saiz Viadero ¿Qué hay de nuevo que no se haya dicho,  en tu trabajo premiado sobre la figura de Berges?

-Muchas gracias. Para mí ha sido una sorpresa muy alentadora, pues nunca me había presentado a un premio y el modo de enterarme de que lo había obtenido fue también muy grato. A través de Twitter, mis alumnos me daban la enhorabuena y aún no me lo habían comunicado ni recordaba el día del fallo del jurado, así que la verdad es que fue muy bonito. Ha sido también un honor recibirlo conjuntamente con Sara Moro y que el Premio sea en la universidad en la que enseño, con un jurado en el que estaba por ejemplo Laura Freixas, a la que tanto admiro. También quisiera dar las gracias a José Ramón Saiz Viadero, porque fue la persona que me habló de Consuelo Berges y de su importancia, hace ya muchos años, y a Araceli González, que ha investigado sobre la escritora y cuyos trabajos he leído con mucho interés.

Respecto a esta aportación mía al estudio de Berges se fundamenta en la lectura y el rescate de documentación. He consultado y analizado más de cien artículos que publicó en el periódico de Santander, La Región entre 1924 y 1926 y, por otro lado, he ido recopilando sus textos en El Radical de Cáceres, El pueblo de Valencia y otros muchos periódicos. Junto con esta labor de hemeroteca, hace unos años acudí al Centro Documental de la Memoria histórica de Salamanca y consulté el expediente que se le abrió a la escritora por ser considerada masona, pero hasta hace unos meses no había dispuesto de tiempo para leer y estudiar en detalle esta documentación.

¿Consideras que debiera ser más conocida la obra y la personalidad de Consuelo Berges por lo significativo de ambas cosas en su época, incluso, como arquetipo de la mujer progresista y libre que hoy pretendemos ser?-

-Yo creo que es una mujer pionera en muchos aspectos. Se planteó la educación como elemento esencial para que la mujer lograra sus derechos y reflexionó con gran lucidez acerca de lo que las mujeres tenemos que hacer para lograr la igualdad. Puso sobre la mesa temas polémicos para el feminismo de hoy, como las luchas entre los distintos feminismos, o la propia condición de la mujer intelectual, asuntos que no están resueltos. Y estas reflexiones las hizo ya con menos de 30 años, con muy poca experiencia vital y en la prensa de Santander, en un periódico local como era La Región.-

Crees que a Consuelo la guerra, la postguerra y la terrible represión franquista  anuló, o al menos, mermó ,su capacidad como escritora

-Pienso que la represión y la vida oscura que vivió desde los años cuarenta en España, con su intensa actividad como traductora, que fue muy rica y que dio excelentes frutos, la privó de hacer otras cosas. Hay que tener en cuenta que debía traducir para ganarse la vida, y sus últimos años estuvieron llenos de problemas económicos. Creo que ella era una polemista y en un país democrático su voz hubiera sido determinante para poner el dedo en la llaga sobre problemas como la desigualdad social o la igualdad femenina. Como escritora es esencialmente una ensayista, pero leyendo sus colaboraciones en la prensa de los años 20 he visto que es una gran escritora de relatos, capaces de emocionar al lector y llenos de compromiso social. Escribió excelentes narraciones llenas de lirismo sobre los niños huérfanos o los feriantes; este es un aspecto que me ha sorprendido gratamente.-

¿En qué medida fue importante la ideología de Berges es su obra. La marcó su acendrado izquierdismo libertario o la masonería?

-En los años de efervescencia de la República fue una mujer de ideas anarquistas y militó en Izquierda republicana. Colaboró en mucha de la prensa más combativa, sobre todo, a través de artículos para promover la educación de la mujer y para reivindicar a figuras clave como Concepción Arenal.

Evidentemente, como sabemos por los archivos, fue masona, pero en la propia logia femenina a la que perteneció censuró el machismo imperante, por lo que me parece que para Berges era un tema de vital importancia la situación femenina, por encima de otros asuntos-.

 

Y la procedencia familiar ¿ser hija natural de una familia “bien”, “cedida”* por su madre  siendo de alguna manera una “desterrada” del linaje burgués, la condiciona como escritora, periodista y persona?

-Es algo ambivalente, pues, por un lado, pertenecer a una familia con cultura y posición, en la que muchas mujeres habían sido o eran intelectuales o artistas, le favoreció para potenciar sus inquietudes y capacidades, aunque evidentemente su posición de hija ilegítima condicionó sus estudios y su vida, ya que estudió Magisterio quizá porque no dispuso de los recursos para poder realizar otros estudios. Sin embargo, esa misma posición social y las relaciones con la familia de Concha Espina la salvaron de la cárcel, y sin embargo, no renunció nunca a su ideología y tuvo una gran admiración por Concha Espina y una fuerte relación con sus hijos-.

La labor desarrollada por Consuelo en la prensa es notoria, tanto en publicaciones de CNT, Mujeres Libres, como en prensa internacional ¿Tuvo incursiones en temas de ficción como novela, relato o poesía, o por el contrario siempre atendió a textos periodísticos o ensayo?-

-En los textos que he podido leer y estudiar con detalle, que son textos de prensa publicados entre 1924 y el final de la República cultiva fundamentalmente el artículo de opinión, a través del que denuncia aspectos como la pobreza infantil, la suciedad de las calles de la ciudad de Santander, la falta de parques y jardines en nuestra ciudad, la educación, las luchas entre los distintos feminismos, el fanatismo en los aficionados al fútbol…en fin, temas de plena actualidad hoy.

En los textos que publicó como libros lo que cultiva es el ensayo, con temas como la Revolución de Asturias o bien hace compilaciones y recopila conferencias sobre el indigenismo o la situación de los españoles en América, como sucede en el libro Escalas.

Pero como ya te dije, entre una mayoría de artículos de opinión, destacan unos excelentes relatos, yo creo que muy bien escritos. Es probable que si seguimos investigando, sobre todo en la prensa hispanoamericana, encontremos otros tipos de textos.-

Conocemos los últimos años de Consuelo, su precariedad que la venía de lejos. El abandono y ninguneo que la cultura española la sometió, primero el franquismo y la represión y luego el olvido, creemos que voluntario, en que la sumieron. ¿A qué crees que se debe esa postergación de un talento inmenso como Berges?

-Creo que este abandono tiene dos razones: la primera tiene que ver con el hecho de que fue una mujer independiente, incómoda y poco dócil al poder. Siempre dijo lo que pensaba, incluso a sus compañeras feministas, y eso no gustó.

Por otro lado, la llegada de la democracia tampoco supuso para ella un reconocimiento, y esto creo que se debió a que voluntariamente se aisló de los círculos de la cultura oficial o tal vez ya eran sus últimos años y no se sentía con fuerzas. Son muy interesantes las entrevistas que le hicieron entre otras Maruja Torreshttps://elpais.com/diario/1983/11/01/cultura/436489201_850215.html en su recta final, porque revelan la lucidez de esta mujer y la importancia de su figura, quizá oscurecida en los años de la República por otras mujeres como Clara Campoamor o Victoria Kent, que tuvieron más presencia pública en primera línea, mientras que Berges y otras mujeres organizaban actos, escribían en prensa, apoyaban a otras mujeres, participaban en política en un segundo plano y tenían un activismo que fue determinante.-

Sabemos que el franquismo quiso borrar los nombres de toda la intelectualidad que se mostró afín a la República, que se vio obligada a traducir para poder sobrevivir, aunque hizo de ello un arte  y se convirtió en la mejor traductora de la novela francesa. Juguemos a pensar que hubiera sido de talentos como Berges y tantos otros que se diluyeron debido a la terrible realidad española ¿Crees que su obra fue mermada por la terrible situación que vivieron?-

-El abrupto corte en España que supuso el franquismo y la pérdida de todo lo alcanzado por la República hace muy difícil pensar qué se hubiera podido lograr. Cuando leo los textos de Berges me parece que hubiera sido una excelente Ministra de Educación, porque estaba viendo hace casi cien años problemas que hoy se ponen de relieve y porque ya tenía pensadas algunas soluciones.-

Me gustaría saber ¿por qué no se exilió? ¿Por qué no marchó a México (como Matilde de la Torre) o a Perú donde tenía familia, o tornó a Francia una vez liberada de los nazis? Me cuesta entender que una mujer tan libre, con un intelecto tan agudo se quedara en la España plomiza de esos años-

No tengo respuesta para esta pregunta, es algo que me he planteado también. La novelesca vida de Consuelo Berges, de la que aún no tenemos datos certeros, y de la que Araceli González o José Ramón Saiz Viadero nos han señalado algunos, está llena de peripecias incomprensibles. Pienso que quizá el apoyo de la familia de Concha Espina le dio una cierta seguridad y hay que pensar que en la España de los 40 no era tan sencillo marcharse sin apoyos económicos y vivir en el extranjero. Creo que buscó su propia proyección en su interior, dejó la lucha y se centró en la traducción. Quizá, como tantos, pensó que la dictadura franquista no duraría…En fin, me planteo su vida desde los 50 hasta su muerte como una especie de exilio interior, refugiada en la traducción, la lectura de la novela francesa…Una gran obra como traductora que, si bien es conocida, no debemos dejar de subrayar. Todos hemos leído a Stendhal o Proust traducidos por Berges, la prosa es impecable…-

Por último, Raquel, haznos una semblanza de Consuelo, cuéntanos un poco el origen de tu pasión por ella y del trabajo que has realizado hasta ahora sobre su obra y persona-

-Pues me parece una mujer admirable por dos aspectos. En primer lugar, por ser una voz crítica, polémica y combativa. En un mundo como el de hoy, donde todos callamos en uno u otro momento, Consuelo Berges se muestra como un modelo de polemista respetuosa e incisiva, con ideas que pueden resultar chocantes, y es poco dogmática. Me resulta muy interesante su admiración por otras mujeres, como su profesora en la Escuela Normal de Magisterio Margarita Comas, a la que le dedicó un artículo en la Región titulado “¿Dos feminismos o ninguno?” en el que reflexionaba sobre los derechos políticos de la mujer y cómo podía ejercerlos plenamente si no estaba preparada para ello y era manipulada, un debate que estuvo abierto en los años de la República.

En segundo lugar, leyendo sus escritos se evidencia que fue una persona muy inteligente, con un gran espíritu de mejora, de nuevo, un modelo.

Yo sencillamente he pretendido sacar a la luz textos de prensa escritos por ella y que no son conocidos. Como filóloga me interesa leer las fuentes, los textos para poder hacer un juicio crítico.-

Ahora háblanos de ti. ¿Qué nuevos proyectos tanto docentes como literarios tienes en mente? –

-Como docente, trabajo vocacional que para mí es un placer, sigo con mis clases en la Facultad de Educación, en estos meses, duros para todo el mundo, iniciaré mis clases con estudiantes del Máster de Secundaria. Como investigadora, me había planteado continuar con la búsqueda de nuevos trabajos periodísticos de Consuelo Berges, tanto en la prensa española como en la americana. La pandemia ha paralizado este último aspecto, pues debería viajar a Argentina para consultar los periódicos en los que ella colaboró, que no están digitalizados y que no han sido estudiados, me parece. Estoy preparando la publicación del libro cuya investigación ha sido premiada. En unos meses saldrá el libro editado por Comares. Me gustaría también hacer una antología con los textos de Consuelo que más me han interesado, de los publicados en La Región y en otros periódicos nacionales. Así el lector del siglo XXI podrá juzgarlos. En la Hemeroteca municipal de Santander podemos leerlos, pues están microfilmados, pero no es fácil acceder a ellos. Aprovecho esta oportunidad que me da La Pajarera para dar las gracias al personal de la Hemeroteca por toda la ayuda y profesionalidad.

También estoy escribiendo un libro sobre la maternidad, lo que quizá sea la primera obra que intente publicar que no sea un ensayo de investigación. La verdad es que tengo muchos frentes abiertos y muchas ganas de aprender, que aumentan con los años.-

 

María Toca Cañedo

*Tuve una entrevista con una prima de Consuelo (que no recuerdo el nombre, vive en Torrelavega y fue encantadora explicándome pormenores de su vida . Me refirió detalles de   la infancia vivida  con la abuela y la relación con la madre)  Esa madre que apenas volvió a verla , cuando bajó a la casa de la abuela. En una ocasión estando Consuelo muy enferma, la abuela le comunicó a la madre su dolencia…Esta le bajó  unos huevos para que se los diera a su hija…y ¡se los cobró! Otra anécdota jugosa: Estando la madre a punto de morir, se lo dijeron a Consuelo que preparó viaje para ir a verla. A punto de tomar el tren, se quedó pensativa en el mismo andén, dándose la vuelta  sin tomar ese tren que la llevaría al lecho mortuorio de la madre. La relación con esa madre despegada, según versión de la prima, era nula.

No tuvo suerte Consuelo, ni durante su vida tormentosa ni en sus últimos años que fueron solitarios y llenos de penurias. Tampoco lo tuvo a su muerte, ya que sus cenizas vivieron una rocambolesca historia…Pero eso queda para otro día.

María Toca Cañedo.

Consuelo Berges

 

Sobre Maria Toca 1046 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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