Estamos aprendiendo

Me duelo cada vez que personas cercanas a las que aprecio, que quiero o incluso gente que trato superficialmente en mi quehacer diario, en una cola de supermercado, en una gestión con la Administración o en una charla amistosa dice de sí misma cosas horribles.
«Es que yo soy muy torpe, menuda imbécil, estoy gordísima y asquerosa, yo no valgo para esto, no me entero de nada, perdón, perdón es que siempre me equivoco, no voy a llegar a nada, yo es que soy tonta, menudo tío cagón estoy hecho, así nadie me va a querer, etcétera.»
Estas son frases reales tomadas al vuelo pocos días atrás.
No hablar mal de nosotrxs mismxs es una obligación personal y un auténtico acto de autorespeto.
Cuestionarnos amablemente, revisarnos, pensar, sentir en qué hemos podido fallar ante determinadas circunstancias es, sin embargo, una vía para crecer.
Aunque parezca una obviedad, lanzarse carga juzgadora implacable nos deja en parálisis y sin salida.
Somos alumnos y alumnas y estamos aprendiendo.
Siempre.
María Sabroso.
Fotografía de @Nicolai Endegor
Sobre María Sabroso 33 Artículos
Sexologa, psicoterapeuta Terapeuta en Esapacio Karezza. Escritora

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