Mercedes Sanz Bachiller

Enfrentarse a la biografía de esta mujer no es fácil. Por un lado nos encontramos con una personalidad arrolladora, innovadora, carismática hasta el paroxismo y por otro el rechazo que supone la ideología que la movió en todo momento. Mercedes Sanz Bachiller nació de forma accidental en Madrid en 1911, ya que sus padres estaban de paso. Hija de una terrateniente de Montemayor de Pililla, Mercedes Bachiller,  con tierras y propiedades y de Moisés Sanz, hombre sin preparación pero con carácter aventurero y poco dado al asentamiento rural ya que poseía un talante emprendedor que le llevaron hacia América. Tal era la diferencia de personalidad de ambos cónyuges que a pesar del arraigado conservadurismo de la madre, se separa del marido, marchando a vivir a Montemayor con su hija , a la casa familiar. El padre muere cuando Mercedes tienen tres años, solo lo ha visto tres veces en su vida y una ya fue estando muerto.

En la casa familiar se cría con la vetusta madre, sobria, católica a machamartillo, con una abuela anciana y una tía disminuida psíquica que sentía gran atracción por el sexo. En cuanto veía a un hombre se le ofrecía de forma exagerada. Este hecho, supuso, para el resto de la familia una vergüenza difícil de asumir por lo que se encerraron en la casa sin apenas contacto con el exterior.

La madre vive obsesionada por la muerte de un hermano, por lo que cuida y protege a Mercedes de forma exagerada. Tienen tierras, son terratenientes ricas, por lo que abundan los buenos alimentos, así como acostumbra a la niña a hacer ejercicio, a caminar. Mercedes se desarrolla fuerte, vigorosa y sana. Es internada en el Colegio de las Dominicas Francesas de Valladolid, que mantienen una disciplina poco severa y le proporcionan una correcta educación moderna para la epoca. A los catorce años muere la madre. Mercedes, se queda sola, ya que el resto de la familia ha desaparecido. Rica, con tierras pero sola  y sin un hogar al que acudir. Quizá esa fuera la causa del desarrollo de un carácter resolutivo, independiente y bravo. A pesar de la educación solitaria, ha desarrollado es extrovertida, cariñosa y goza de muchas amigas. Una de ellas vive en Valladolid y Mercedes pasa en la casa familiar de esta los fines de semana.

Es  el edificio donde también reside Onésimo Redondo, uno de los que sería líderes del fascismo español, quizá el principal ideólogo y el más violento y resolutivo de todos. Onésimo es ferviente católico, ama profundamente las tierras castellanas, el campo, funda su nacionalismo en las raíces del latifundismo castellano y español. Se enamoran y comienzan un noviazgo apasionado. Ella secunda la ideas políticas de Onésimo con entusiasmo. Ambos hacen una perfecta simbiosis personal e ideológica.

Se casan y sin llegar a cumplirse los nueve meses nace un niño muerto. Para entonces, Redondo ya está inmerso en la lucha política. Ha fundado  las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica (JCAH) que son el germen de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) de marcado carácter violento y fascista. Onésimo Redondo, admiraba la dictadura de Primo de Rivera, recibe a  la República con el total rechazo de sus ideas antidemocráticas,  pronto lanza proclamas donde aboga públicamente por la violencia, por armar a sus hombres y luchar cuerpo a cuerpo contra la izquierda y las ideas democráticas que considera  destructivas de las esencias nacionales españolas. Admira a Hitler y sobre todo a Mussolini  pronto se apresta a crear las milicias negras al ejemplo fascista italiano o las SA nazis. Mercedes le apoya en todo momento.

Es encarcelado mientras ella está embarazada y se mantiene con las rentas de sus fincas de Montemayor.

En la Sanjurjada, Redondo está implicado, por lo que cuando fracasa, huye de España debido a la amenaza de nueva prisión, incluso  llegan noticias de que le buscan para matarle. Marchan a Portugal,   donde residen ambos, sin nadie y viviendo en una pensión.  Mercedes, que está embarazada de nuevo  tiene a su hijo, Onésimo, que nace con cuatro kilos y con fórceps. Fue un parto terrible, en soledad. Se recupera pronto debido a su fortaleza y sigue apoyando a su marido en su lucha clandestina.

Regresan a España, Onésimo para entonces participa activamente en política. Se presenta a las elecciones del 34, pero al final se retira con el fin de no dividir a la derecha. No le gusta la CEDA de Gil Robles, que ha presentado candidato,  pero Onésimo, constata el escaso apoyo que tiene por lo que sacrifica su ambición a que las derechas estén unificadas y salgan un diputado por Valladolid de la CEDA.

Poco después conoce a Ramiro Ledesma Ramos, que comparte con él ideología pero no tiene ni su cultura (Redondo es abogado y un orador extraordinario) ni su capacidad de llegar a las masas. Se relaciona con José Antonio Primo de Rivera, pero no simpatiza con él. Redondo y Ledesma, son más hombres de acción,   consideran a Primo de Rivera un señorito aristócrata demasiado “pijo y paciente” para sus ideales de violencia fascista.  Sin afinidad pero no les queda más remedio que relacionarse ya que sus partidos tienen mucho en común. Tiempo después llegará la unificación de los partidos fascistas españoles (Falange Española y de las Jons) pero eso es otra historia.

 

Mercedes vive en precario debido a las veleidades políticas de su marido, en muchos casos tiene que pasar a la clandestinidad. En 1936, durante un viaje junto a compañeros de las JONS, se encuentran con unos supuestos anarquistas y en el enfrentamiento muere Onésimo Redondo.  Nunca estuvo claro el suceso y es la misma Mercedes la que duda de la muerte de Onésimo,  apuntando a que posiblemente fueran los propios compañeros falangistas quienes le asesinaron, debido a la tremenda rivalidad que existía entre los partidos fascistas y sus líderes. Onésimo ensombrece a José Antonio, culto, abogado como él y un extraordinario orador le gana en implicación y fanatismo. No son extrañas las sospechas que siempre hubo sobre la muerte del fascista Onésimo Redondo.

Ramiro Ledesma Ramos, participó en la Guerra Civil, pero luego se desliga de la política quedándose en un oscuro funcionario.

Esa rivalidad entre las facciones del fascismo español acompañará siempre a Mercedes. Hasta dejarla a los pies de los caballos.

Tiene solo 25 años, dos niñas y un niño pequeño. El hermano de Onésimo, Andrés Redondo, que ha tomado el puesto del hermano como jefe de Falange de las Jons en Valladolid, le recomienda aceptar un estanco y pasar a ser una viuda respetada y silenciosa. No es la idea de Mercedes, que anuda su dolor y se lanza a una obra magna. Funda con aportaciones de amigos, y cuestaciones de caridad el Auxilio de Invierno, para ello toma como ejemplo el Winterhifswerk nazi.

La guerra ha dejado cientos de miles de huérfanos, de viudas sin posibles, que viven en la retaguardia sin nada. La misma ideología que asesina a los padres quiere salvar a los hijos. Mercedes decide que no hay que hacer distingos, da igual si son rojos o fascistas, atiende a todo el mundo en sus comedores. Claro que para ello deben levantar el brazo con el saludo fascista, cantar el Cara al Sol, comer bajo la efigie de Franco, José Antonio y guardarse bajo llaves el dolor de haber perdido una guerra, o el sueño de tener otra ideología. Los ayudan, los dan de comer pero bajo la humillación de la  bota fascista.

La capacidad organizativa y de trabajo de Mercedes es tremenda. En poco tiempo extiende por todo el territorio conquistado por las tropas franquista el Auxilio Social, que es así como se llama después de la etapa invernal. De tal forma que es ella la que entra con convoyes de alimentos detrás de las tropas en cada ciudad que cae en las garras franquistas. Llegan con los alimentos a la vez que los soldados y falangistas con sus armas y la represión que conlleva el triunfo. Así viene a Santander, entabla relación con el general Mola, que la mantiene informada de cómo va el frente norte y se adelanta a la toma de Bilbao para llegar de su mano. Lo mismo ocurre en Valencia, Barcelona, el Auxilio Social ampara a los hambrientos y desarrapados de la guerra. Los mismos que han sido desposeídos por las armas de su ejército.

Mercedes tiene ambición de formar guarderías para que las mujeres puedan trabajar, y que los niños estén bien atendidos…cosa que choca frontalmente con la ideología del fascismo  para la mujer, encarnado por  Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio, que ha sido fusilado en la cárcel de Alicante y entronizado como mártir y simbolo por el régimen. Pilar Primo de Rivera tiene un poder grande en el  franquismo incipiente y otras ideas muy diferentes además de que el poder y las capacidades que ha desarrollado Mercedes Sanz Bachiller ensombrecen su Sección Femenina.

Son tiempos de lucha enconada de poder dentro del gobierno de Franco, una vez instaurada la paz. La mujeres, como siempre ocurre, deben tornar al hogar para cuidar de los suyos. No hacen falta guarderías porque ellas son las garantes de la familia. En el gobierno de Franco se enfrentan a puñal los militares con los falangistas cada uno con su cuota de poder, con su pelea por perseguir puestos que garanticen el reparto de la rapiña fascista. En esa lucha, Mercedes se ve envuelta sin quererlo porque en ningún momento muestra interés en la política pero sí en mantener y extender su obra del Auxilio Social .

Desde el principio uno de los mejores amigos de Onésimo Redondo, Javier Martínez de Bedoya ha colaborado con ella. Desde el primer momento se fascina por la personalidad y la belleza de Mercedes, primero la admira como viuda del héroe para poco a poco enamorarse de ella. Martínez de Bedoya no es en absoluto ambicioso, y no se maneja bien en las esferas de poder. Durante un tiempo es amigo del todopoderoso Ramón Serrano Súñer, que le ofrece puestos de relumbrón y alguno no es aceptado. Serrano  toma el rechazo como una afrenta. A la vez, Mercedes y Javier se posicionan a favor de Manuel Hedilla como sucesor de José Antonio en la cruenta lucha por el poder de Falange al morir José Antonio. Esto, junto a la rivalidad de Pilar Primo, se confabula para que Ramón Serrano Súñer de carpetazo al Auxilio Social, en base a no generar  “gente que se acostumbre a la sopa boba” Ironías de un país que padece una hambruna antológica y que los que se expresan así viven en la opulencia más absoluta. No quieren dar de comer a pobres y mucho menos si son rojos. Eliminan el Auxilio Social, y a partir de ese momento queda toda la parafernalia educativa femenina bajo la egida de Falange  con su Sección Femenina al mando de la que está, como no puede ser de otra manera, Pilar Primo de Rivera. Se acabó el sueño de independencia, de posibilidad de guarderías para liberar algo a las mujeres en la España de Franco.

 

Mercedes Sanz Bachiller sufre la derrota, no tanto por su ambición política, que no la tiene, sino porque cree en lo que hace, en la utilidad de abastecer y paliar el dolor de la guerra y la postguerra. Franco, conoce su obra, al igual que bastantes personas del régimen que la admiran y valoran sus capacidades. Le ofrece organizar el Instituto Nacional de Previsón, y Sanz Bachiller, así como Martínez Bedoya se ponen a ello. En poco menos de un año, consiguen que más de 5000 personas trabajen gratis contabilizando a la gente del campo para organizar la precaria y escasa protección a los trabajadores del régimen. Durante gran parte de la Dictadura, la única protección de los trabajadores fue ese Instituto creado por Mercedes Sanz Bachiller con la ayuda de Javier Martínez de Bedoya.

Entre tanto, Mercedes y Javier contraen un matrimonio discreto, que supone un enorme escándalo para el régimen. Ella es la viuda del héroe…Pierde parte de su estatus aunque Franco, consciente de su valor, no se resigna a perderla,  ofreciéndole un puesto en el simulacro de Parlamento que crea el régimen. Es  Procuradora en esas Cortes de fantasmas desde 1943 a 1967, y mantuvo su puesto en el Consejo de Administación del Instituto Nacional de Previsión.

Tuvo otra hija con Javier Martínez de Bedoya, quien por cierto, al finaliza la II Guerra Mundial se supo que perteneció a una red de salvamente de judíos sefardíes. Desde los puestos en las embajadas donde trabajó durante la contienda, les proporcionaba pasaportes españoles  pudiendo des esa forma salvar muchas vidas.

Fue escritor de éxito e invirtió su dinero y el de Mercedes en una casa en Torremolinos, poco después construyeron un hotel, convirtiéndose ambos en pioneros del turismo en la zona.

El nombre de Mercedes Sanz Bachiller fue borrado de la historia del Auxilio Social, pasando los honores a pertenecer a Pilar Primo de Rivera quien fue hasta su muerte adalid del régimen y única mano que dirigía la Sección Femenina. El peso del apellido Primo de Rivera y las maniobras de la Falange consiguieron obviar la obra ingente de Mercedes Sanz Bachiller.

Murió en Madrid el 11 de Agosto de 2007. Estuvo felizmente casada con Javier Martínez de Bedoya más de 50 años.

María Toca Cañedo©

Como contrapeso a esta biografía les dejamos unos videos de la otra cara de la misma realidad. El Auxilio Social fue creado para «salvar» a niños y madres de la guerra. La realidad fue mucho más cruda. Aplicando la ideología del Comandante psiquiatra Juan Luis Vallejo Nájera, a estos niños se les arrebató de su familias, se les adoctrinaba con la ideología fascista imperante con el fin de extirparles el «gen rojo» es decir, ese mal de nacimiento que les hacía ser portadores de una ideología democrática. Los artífices de tal monstruosidad fueron mujeres, quizá con no malas intenciones, como Mercedes Sanz Bachiller pero que laceraron profundamente tanto a los niños como a las familias rotas por la guerra.

https://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/informe-semanal-ninos-robados-del-franquismo-reclaman-su-memoria/356136/

https://www.youtube.com/watch?v=0WSM5Q9MezY

https://www.youtube.com/watch?v=kVoVhvo0OsM


MERCEDES SANZ

Sobre Maria Toca 1307 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

10 comentarios

  1. Menuda inmundicia de artículo. No tienes ni puta idea de lo que hablas, pero ni puta. La falta de conocimiento y de rigor histórico es indignante, hasta la más que sesgada Wikipedia ofrece una mayor fiabilidad sobre los personajes y eventos de los que tu has hablado…

    • Querido Roberto. Su lenguaje le define. Usted y su falta de corrección no merece respuesta alguna, pero hoy estoy generosa. Le voy a responder. No, ese artículo no sale de la Wikipedia, sino de varias lecturas, entre ellas la prolija biografía que realizó Paul Preston que da cuenta con detalle de la vida de esta mujer. Fíjese que mantengo una gran disparidad con su ideología pero me produce admiración su trayectoria aunque las personas que siguieron su estela hicieron escabechinas con los bebés que robaron para hacer negocio. Me consta, por la investigación que realicé, que nunca estuvo en la mente de Sanz Bachiller lo que el crápula sistema por el que tanto luchó ella como Onésimo Redondo, hicieron con su obra. Claro que nunca criticó ni se opuso al oprobio y eso le hace cómplice. El que a usted no le guste lo que contamos no quiere decir que no sea cierto…De todos modos, podría dedicarse a aportar los datos que conoce ¿? en vez de insultar y le pido el favor, que en justa correspondencia a mi trato, retire el tuteo. Para la gente como usted, toda distancia es poca. Aprenda modales, Roberto, hágase el favor y no haga el ridículo lanzando exabruptosAunque, por otro lado, posicionan mucho la página, por tanto, gracias. Saludos y tómese una tila o similar.

  2. El tratamiento de «usted» para quién lo merezca. No parece que sea su caso, pero igualmente entraré por el aro. Es usted y no servidor la que hace el ridículo, cuando no se entera ni de lo que le he escrito. Y eso que no fueron más que 3 simples líneas. Así que no se me haga la digna con su moral de «marcar distancias» con «incorrectibles» como yo, que mordazmente le cantamos las cuarenta, cuando usted bien por ignorancia, bien por mala fé (o ambas) miente descaradamente.

    En primer lugar yo no dije que su artículo saliese de la Wikipedia, sino que hasta esta ofrece una información bastante más fiable de ciertos hechos que ha narrado aquí.

    Obviando las memeces vertidas en su réplica sobre Mercedes, Onésimo Redondo o el Nacional-Sindicalismo, la falta de rigor histórico que se manifiesta aquí me hacen parecer bastante «risibles» y dudosas las lecturas y fuentes que haya usado usted. (Y saliendo nombres como Paul Preston a la palestra, uno empieza a comprender ya bastantes cosas…)

    Enumeraré solo (y ya es más de lo que esto se merece) algunos errores en hechos históricos fácilmente contrastables (hasta incluso, como dije, por la Wikipedia), que son más que suficientes para tumbar la credibilidad de la totalidad del artículo. El resto de gansadas que directamente desprenden un hediondo tufo ideológico, no me dignaré ni a comentarlas:

    1- Situar a Onésimo Redondo como el principal ideólogo del Nacional-Sindicalismo, cuando en realidad corresponde a Ramiro Ledesma Ramos (de tener que definir a uno solo como tal)

    2- Decir que poco despues de las elecciones del ¿¿¿34??? conoce a Ledesma, cuando en realidad ya en el 31 habrían unido sus grupos políticos (JCAH de Redondo, con «La Conquista del Estado» de Ramiro en Madrid) formando las JONS.

    3- Menospreciar la cultura de Ledesma Ramos con respecto a Onésimo, deja patente el gran desconocimiento que tiene acerca de la persona y su obra (esto estrechamente relacionado además con el punto 1, aunque no solo de asuntos estrictamente políticos está nutrida, pues son también conocidas sus inquietudes y cultura filosóficas).

    4- En el 36 cuando sucede su muerte, no estaba «de viaje» junto a sus compañeros de las JONS (estas además ya estaban fusionadas con Falange Española desde 1934). Estábamos en plena Guerra Civil, y Onésimo Redondo murió en combate.

    5- Ramiro Ledesma Ramos ni participó en la Guerra Civil ni difícilmente pudo desligarse de política para ser un «oscuro funcionario», pues al poco de estallar esta, es secuestrado y encarcelado durante meses, para después ser asesinado fusilado por el Frente Popular en una saca de prisioneros en octubre de 1936.

    6- Las confabulaciones aquí vertidas con respecto a la muerte de Redondo. Aquí empieza ya el tufo ideológico y las desinformaciones que mencioné antes, así que haré un breve apunte y cortaré el asunto:
    José Antonio dificilmente pudo ser opacado por nadie, pues su talante, carisma y (este si) oratoria y capacidad para con las masas, no tenían rival en FE-JONS. Esto bien lo supo Franco, pues de no haber sido asesinado y tenerle a él enfrente en lugar de a Manuel Hedilla, su decreto de unificación con los Tradicionalistas no se hubiese podido llevara a cabo. Aunque este asunto es tema aparte ya.
    Además de todo esto, como dije antes, estábamos en plena Guerra cuando Redondo cayó en combate, y Primo de Rivera estaba en la cárcel desde antes incluso del estallido del conflicto. Poco sentido tiene que en medio de este embrollo, en FE-JONS se autoinmolaran en pugnas internas asesinando a sus propios líderes.

    Creo que no es necesario añadir mucho más.

    • Sigue usted con las descalificaciones mayestáticas. Como veo que es su estilo, que por otra parte es bastante común en personas con su perfil, lo asumo casi como divertimento. Imagine lo que he soportado en los años que llevo dirigiendo este magazine.
      Por partes. Lo de tufo ideológico, no se lo niego, es más, hago gala del mismo, tan solo le hago unas preguntas ¿usted no tiene ideología? ¿en sus respuestas y descalificaciones hacia mi trabajo y persona no hay tufo ideológico? Claro que me consta que ustedes consideran que SU ideología es LA ideología, el resto es gaseable o fusilable (con el inmenso honor de estar entre los 26 millones? Por tanto, tablas, querido Roberto. Tengo ideología y orgullosa de tenerla. Y tiene usted ideología, lo del orgullo de la misma ya lo dice usted porque a mí me daría mucha vergüenza compartir creencias con el fascismo, pero para gustos, colores. Menos mal que es minoritaria (ya, ya sé que ahora se puso de moda) porque podríamos volver a ver camisas pardas, campos y crematorios por nuestras ciudades.
      Cierto que usted ha detectado un error por el que le aseguro que me flagelo. Ramiro Ledesma Ramos murió en el 36 ciertamente, asesinado por milicianos.
      No sé si escucha los latigazos que me estoy propinando para corregir mi error. Pero…querido mío. Se trata de la biografía de doña Mercedes, y usted quiere demostrar su sapiencia a base de petulantes correcciones sin aportar ni un ápice sobre la biografiada. Claro, claro, supongo que hablar de mujeres no es para usted motivo a tener en cuenta. De Mercedes, ni mu…Oiga ni mu.
      En cuanto a la sapiencia y conocimientos de ambos contendientes, Ledesma y Redondo, no le discuto nada porque no tengo el gusto de conocer sus escritos…Ni ganas, se lo confieso. Es posible que usted, tan sabio y tan docto, considere que uno era más o iguales. Me da lo mismo.
      Lo de opacar a José Antonio, pues tampoco se lo discuto porque no me importan. Que era un pijo adinerado, bastante incoherente sobre todo a nivel moral, eso no puede negarlo, porque lanzaba consignas de familia y decencia y el bueno de Primo se tiraba a señoras casadas sin mayor problema. Pero es figura histórica y como tal será juzgado.
      Fíjese, querido Roberto, vuelvo a darle la razón (son dos ya…esto va para idilio) en lo de Franco. Pudo salvarle, es más, los alemanes se lo propusieron de forma insistente. No quiso. Y la Falange tragó…y tragaron con el sistema que de fascista revolucionario tenía un pequeño barniz. Tragaron, salvo cuatro que acabaron en la cárcel o fusilados.
      La muerte de Onésimo no está clara, y le aseguro que su viuda no las tenía todas consigo…Eso es historia ¿fueron los anarquistas o fuego amigo? Pues ni lo sé yo ni usted.
      En cuanto a Preston, me consta que usted(es) prefieren a Pío Moa o similar, pero ya ve, yo voy a lo serio.
      Por lo demás, un saludo muy cordial y le deseo lo mejor. Y ya si deja de insultarme le pido matrimonio.
      Salud y República, amigo Roberto, encantada de debatir con tan docto señor.
      Aviso: si en su respuesta el tono insultante sube, le anticipo que no publicaré su respuesta. Puede considerarlo censura, yo lo llamo buena educación. Y decoro.

      • «Se trata de la biografía de doña Mercedes, y usted quiere demostrar su sapiencia a base de petulantes correcciones sin aportar ni un ápice sobre la biografiada. Claro, claro, supongo que hablar de mujeres no es para usted motivo a tener en cuenta.(…)»

        Jajajajaja!!! Tenía tan claro que me iba a salir con estas, que me he permitido el lujo de dejarle jugar esa baza.

        Creo que usted no lo entiende, o no lo quiere entender, y prefiere marcharse por los cerros de Úbeda. Pero lo explicaré nuevamente, porque aunque siga en su obstinación, al menos quedará aquí reflejado para advertir a futuros lectores.
        Es usted quién ha decidido hablar de esa gente en su artículo sobre Mercedes. Y lo ha hecho cometiendo errores flagrantes que, repito, serían fácilmente evitables con una búsqueda fácil en internet.
        Que sí, que a usted Ramiro Ledesma Ramos, Redondo, Primo de Rivera y cía le pueden importar tres pimientos. Pero si usted decide incluír en su texto una serie de personajes y eventos históricos alrededor de ellos, que menos que informarse debidamente para contar con rigor de lo que quiere hablar, porque si no cae en el riesgo de perder credibilidad. Porque lo que está usted haciendo es desinformar, tergiversar, mentir. Claro que a los de su calaña no les importa mucho, manipular la historia a su antojo para favorecer su relato es práctica habitual. Pero resulta gracioso que usted descalifique mis hipotéticas fuentes históricas porque usted prefiere «lo serio», y después actúe así (tanto en el texto, como en las respuestas que está usted dedicándome, ahora le toca a Jose Antonio y supuestos líos de faldas… en fin).

        Veo que no me equivoqué cuando me dije que era perder el tiempo tratando de explicarle las cosas, pero como ya indiqué, al menos queda destruída la credibilidad del artículo, y queda como advertencia a posibles incautos.

        Con respecto a mi ideología no se preocupe porque no, no se ha puesto de moda. Si se refiere a la estirpe de los Voxeros y homólogos del resto de Europa, tienen bastante más en común con usted que conmigo, como buenos demócratas liberales que son. Su «nacionalismo» de marketing no es sino un disfraz de disidencia para captar votos. Por lo demás muy demócratas, y muy europeístas, atlantistas, globalistas, ect. Basura. Y olvídese también de campos y crematorios, no sé cual es su edad, pero sé que debe de ser lo suficientemente mayor para dejar de creer en cuentos.

        P.D: Mire, yo también le doy la razón en repudiar a la estirpe Borbónica. Así que si: Salud y República… ¡Nacional y Sindical!

        • Querido Roberto. Observo en usted un afán de protagonismo un tanto infantil. A ver. ¿En serio se toma tanta molestia intentando desacreditarme? Ohhhh. Me emociona usted al darme tanto valor. Hombre de dios, esto es un magazine alternativo y sencillo. Yo soy una autora desconocida y humilde a la que usted encumbra. Gracias, gracias porque siento mi prestigio crecer al tener un trol empecinado como usted, en mis páginas. Claro que luego me bajo de la nube y veo a un pobre diablo acomplejado con ganas de tocar ovarios y se me pasa el subidon. Que pena.
          Que sí, cari. Que usted sabe mucho y yo soy ilettada. Que su ideología nazi fascista (negacionista del exterminio, que cosas) es guay y la mía, no. Chachi.
          Busque ayuda, pida un abrazuco a su madre, hermana o novia. Lo necesita. Y enfoque su ira y sus complejos hacia metas mayores. En serio, yo le quedo pequeña.
          Un abrazo virtual, querido trol. Cuídese.
          SyR.

          • Se equivoca nuevamente, aquí la protagonista es usted. Y también la que tiene actitud infantil, llamando «troll» a la gente, que le hace una crítica bien argumentada (exceptuando mi primer mensaje, en el que debí quedarme viendo la actitud ridícula que usted sigue manteniendo. Pero como dije, sirve al menos para dejarla al descubuerto). Pero por fin acierta en algo al reconocerse como una autora mediocre y condenada al ostracismo (dices tú de complejos…). Así debe ser.

            Saludos, cultívese y abrace la realidad de una buena vez.

          • Ha cogido gustico. Bien, concedidos los cinco minutos de gloria. Usted es un trol de libro. Usted tiene problemas muy serios de narcisismo ¿le hicieron poco casito de nene? Y usted necesita humillar e insultar a quien difiere de su ideología ultracasposa y criminal. Me encanta que no observe la ironía en mis respuestas, para acabar le voy a desvelar el argumento porque veo que usted pica como un pardillo. No, querido, no me considero mediocre en absoluto. Es más, de vez en cuando me digno en responder cretineces. Por pura diversión perversa. No hay nada que más me guste que desarbolar a fascistas. Si por insultarme considera que queda por encima, perfecto síntoma de sinsorguez, pero en toda su perorata ni aporta ni responde a nada.Por lo demás, se acabó la diversión, me aburre usted. SyR

  3. Que sí, que puede usted continuar en sus mundos de yupi y en otra realidad paralela. Pero por más que lo quiera negar, yo ya la he desmontado, y vaya que he aportado con datos y verdades fácilmente demostrables, y debidamente argumentadas. Se podrá estar en desacuerdo conmigo, eso es otro tema, pero lo que digo es perfectamente apreciable por cualquiera. Cualquiera claro está, que no pretenda seguir huyendo hacia delante en plena negación, o bien no sea una cabeza hueca incapaz de razonar. Usted sabrá en cual de las dos se encuentra.

    • Punto para usted, querido Roberto. Afirmemos su ego y su maltrecha masculinidad. Y gane las carreras y los concursos que quiera. No se entera de que corre solo pero que le vamos a hacer. Compita, compita mientras yo me descojono y me sube, con la controversia, lectores /as a mi magazine.
      Agradecida, querido. Muy agradecida (para mí, que ese afán cometidor es síntoma de algo profundo) Besis

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