Mujeres

He tomado la voz de muchas mujeres. Las he pedido prestada su vida, me han dejado entrar en sus biografías, en sus escritos, en sus historias con la generosidad de las grandes. Las he buscado importantes pero pequeñas. No las que relucen y son conocidas, no. Me interesan las opacadas por sus hombres, o por la época mezquina que las tocó vivir. Esas mujeres titánicas que dejaron la piel (ellas sí, que lo hicieron, y les pido perdón por la frase manida) en escaramuzas mal agradecidas, incluso siendo vituperadas o encarceladas por ello. Hubo alguna que perdió la razón y/o la vida en el empeño.

Otras arrancaron la mordaza con las uñas crispadas, alguna, en cambio, se dejaron llevar por el camino que les fue marcado dejando el poso de su obra monumental. En todas he hallado fuente inagotable de ejemplo y de generosidad para las que vinimos detrás. No existía la palabra sororidad pero la inventaron. No existía, casi, el feminismo, pero lo practicaron. Amaron, fueron amadas, muy mal casi siempre, pero dieron el corazón por sus causas. Sufrieron renuncias extenuantes para poder seguir adelante. En todas primó el estudio, un amor absoluto a la cultura, a los libros. Se emanciparon gracias a ellos. Algunas eran ricas de cuna, privilegiadas que supieron sobreponerse a su clase y salir del círculo de decadencia que las oprimía. Otras lucharon encarnizadamente por estudiar, leer, aprender, como forma de lucha que volcaron en escritos y obras inmensas. En ninguna he encontrado rastro de rencor, ni de rabia.

 

Tomaron una realidad y la lucharon para cambiarla, sin odios que inutilizan luchas. Han sido ejemplo de pacifismo, incluso con riesgos de vida y salud. Todas labraron un camino por el que andamos las que ahora calzamos los zapatos de la liberación. Con todas me identifico, de todas aprendí los diversos modos de entender el feminismo y de sentirme orgullosa de él, de ser mujer feminista.

Las debemos la historia. Las debemos la memoria. Debemos hacerlas grandes, trasmitir su valor, hacer que sean conocidas. Se lo debemos y nos lo debemos, porque nos va la supervivencia de las que llegan detrás, en ello.

 

La historia camina, casi siempre, hacia delante, salvo crisis feroces que la hacen retroceder. Demos pasos y contemos su vida, leamos sus obras, demos voz a todas las que ampara el olvido.

Tarea en que #LaPajarera ha empeñado su fuerza y en la que yo, de forma personal, dedico esfuerzo y horas. Me lo debo, se lo debo a las que nos siguen. Y nos lo debemos todas/os. Recuperarlas es tarea común, porque como dijo Virginia Woolf: si algún día, la hermana de Shakespeare, tiene una renta y una propia habitación, podrá escribir su obra. Perderá el miedo a vivir en la iniquidad.

Perderemos el miedo si conocemos el valor, la obra de aquellas que nos han precedido. Del heroísmo con que enfrentaron la vida para conseguir lo que debemos seguir luchando.

Maria Toca

Por ellas y para ellas. Otro 8 de Marzo en lucha. Por ellas y por nosotras.

Sobre Maria Toca 1280 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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