Octavia Hill

 

“Para las reformadoras de Toynbee Hall la lucha contra la pobreza pasaba por la educación de adultos, el asesoramiento jurídico, la biblioteca, los cursos y conferencias, las ayudas materiales a quienes carecían de recursos, la creación de cooperativas, las exposiciones de arte, las asambleas de trabajadores y el desarrollo comunitario”

Comentario sobre la obra de las hermanas Hill.

 

 

Octavia Hill, recibió ese nombre debido a que fue la octava hija del matrimonio formado  por Caroline y James Hill, nació en Wisbech, Cambridegeshire en Reino Unido. El padre tenía negocios de maíz y se interesaba por las reformas sociales que tuvieran por fin  mejorar la vida de la mayoría de indigentes que  existían en la época postvíctoriana. La madre, Caroline, teorizaba sobre la importancia de la educación de la gente modesta para salir de la indigencia y llevar una vida digna. Con esos antecedentes, Octavia y sus dos hermanas, Miranda y Florence en menor medida, pronto dieron forma a las preocupaciones sociales. Octavia contaba con solo veintitrés años cuando marchó a vivir a un barrio de Londres, Marylebone,  hoy es  de los más ricos, pero entonces era paupérrimo. Allí realiza un trabajo de campo visitando y observando las carencias habitacionales de la población y la lleva a entender que una vivienda digna, aunque sea pequeña, pero soleada, limpia y con servicios básicos cercanos, es vital para la emancipación de la clase obrera que vivía supeditada a la caridad de la iglesia o de corporaciones que limosneaban sin conciencia social. Para Octavia, la instrucción y la emancipación llegaba de la mano de la autogestión vecinal y personal, entiende que no debería ser el gobierno quien formara parte de la organización del bienestar social,  ya que en su opinión, con esa beneficencia se creaba dependencia de las medidas sociales que no eran más que paliativos que no solucionaban los problemas de raíz.

Para Octavia la vivienda era fundamental por  el empoderamiento que suponía a las clases populares tener una vivienda digna. Tiene la idea de solicitar fondos de inversionistas con los que comienza a  reformar  grandes casas de Londres que estaban en estado de abandono, dividiéndolas en pequeños apartamentos debidamente modernos e higienizados con alquileres asequibles a los trabajadores. Se trata de  personas pobres, desempleados en algún caso, que se ven respaldados por una vivienda digna con lo que se enfrentan a la sociedad con más empoderamiento. Consigue rentabilizar las viviendas y que los inversionistas reciban un cinco por ciento de interés con lo que sus teorías se refuerzan por el éxito logrado, incrementando sus opciones.

Octavia no se conforma con mejorar la calidad de la vivienda sino que además intenta crear barrio, comunidad, para ello conforma clubs sociales donde se realizan actividades culturales, parques infantiles, jardines y zonas comunes  que conviertan las  calñes poco ante asoladas y sucias en vergeles donde vivir a gusto. La vivienda es considerada el punto de partida para la mejora total de la vida de los barrios más pobres de Londres.

En 1883 funda la  Charity Organization Society con el fin de dar forma al ideario que la mueve,  conformando a su vez los prolegómenos del Trabajo Social, del que se la considera pionera y adelantada. Octavia Hill, critica duramente la caridad ejercida por la iglesia,  aunque  ella era creyente, militando gran parte de su vida  en el Partido Socialista Cristiano; su ideología amalgamaba la autogestión con las teorías socialistas de la justicia e igualdad social. Hill, consideraba que no había que cambiar a los pobres sino sus condiciones de vida para que estos se liberaran por si mismos de la pobreza existencial.

No solo se preocupó y trabajó activamente en su obsesión por la vivienda, sino que en 1870 extendió el ideario a la protección del medio ambiente ya que consideraba que estaba deteriorándose en los alrededores de Londres. Sus trabajos de investigación, experimentación y labor social se extendieron por diversos países y  formándose  personas y organizaciones que imitaban sus pasos en Amsterdam, Berlín o Chicago.

En 1883 publica Las casas de los pobres de Londres, que es un reflejo del trabajo de campo ya que cuenta sus experiencias durante todos los años de su vida en los barrios y las formas de enfrentarlas. Este libro ayuda a difundir sus ideas y a dar forma a lo que luego sería el Trabajo Social. Poco después publica Nuestra tierra en común, que es un claro y definitorio aporte al Trabajo Social no asistencial.

El ideario de esta mujer se fundamenta en dos pilares. Por un lado, la vivienda como forma de entablar una vida digna, ya que, como decimos,  está convencida de que vivir en casas saludables, soleadas, higiénicas rodeadas de una comunidad que apoya a los integrantes menos favorecidos, eleva la calidad de vida del individuo. Y la cultura, la enseñanza y culturización de la clase trabajadora, haciendo especial hincapié en  la formación de  la mujer, puesto que Octavia ha tomado cuenta de la mayor precariedad y explotación de las féminas  de las clases populares. Solo así, considera Hill, se dignifican como seres humanos y salen por si mismos/as de la miseria y de la precariedad sin la necesidad de recurrir a la asistencia social que crea dependencia sin resolver la problemática que supone la marginación.

Ninguna de las tres hermanas Hill se casaron ni tuvieron hijos dedicando su vida al Trabajo Social y a la mejora de la vida de las clases populares.

Octavia Hill muere el trece de agosto de 1917 después de una intensa y fructífera vida, dando forma como precursora a una nueva profesión como se consideró el Trabajo Social.

María Toca Cañedo©

 

Sobre Maria Toca 1572 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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