Oposición indigna

Si una no estuviera curada de espantos, reconozco que estos tiempos me dejarían sin habla. Las personas que vivimos con intensidad y total perplejidad la oposición al primer gobierno de Zapatero después del 11 M. Asistimos sin creernos del todo al circo mediático que formaron una oposición ultramontana y unos medios calumniosos a su servicio, con mal perder y peores formas.

Por eso ahora nos coge con caparazón. Que no quiero decir que no nos vuelva a dejar perplejas sus formas pero estamos sobre aviso. No se me entienda, con esto, que abogo por el guante de terciopelo ante el gobierno. La oposición está para eso, para dar badana al gobierno y puede que tengan motivos para ello. Seguro y mucho. El momento no es el más propicio pero pueden y deben fiscalizar todas sus acciones.

El problema está en que tenemos una ultraderecha delincuente en el Parlamento. Reitero: delincuente. Miente, utilizando bots para enfangar el ambiente  careciendo de todo escrúpulo posible  (alientan golpes de estado, calumnian sin cesar,  mantienen una actitud provocadora, propugnan conductas violentas e incívicas) y los otros, la que decimos derecha rampante, empujan con todas sus fuerzas por ver si pueden invadir el terreno abonado por los macarras del populismo. Como los chicos gregarios del instituto que siempre van un paso por detrás de los matones coreando sus “hazañas”  Unos llevan la batuta (los macarras de Abascal)  y los del PP siguen cual ovejitas sumisas el son que toca la ultraderecha. 

El otro día en el Parlamento se dijeron cosas muy feas. Se acusó al gobierno de falsear los datos que salen del Ministerio de Sanidad, siendo que esos datos se reciben vía comunidades autónomas, estando muchas de ellas en manos del PP. Se hacen acusaciones genéricas, sin datos, sin pruebas o construidas a base de mentiras y calumnias que se desmontan al poco tiempo. Es como si yo acuso ahora mismo al señor Casado de haber robado en Enero en el Corte Inglés, lo difundo y me lo rebotan  un millón de bots. Desconozco si es ilegal, pero seguro que es alegal. Y una indecencia total.Es probable que muchas personas lo lean y les parezca plausible, aunque yo no aporte prueba ni denuncia.

Así opera la derecha ultra y la ultra derecha. En estos tiempos. El asombro da paso a la indignación porque no tendrían que rebuscar mucho para hacer critica y aportar  datos  a fin de  hacer méritos ante la ciudadanía y de esa forma obtener el poder en las próximas elecciones. Sin pedir gobiernos de salvación o al ejercito intervenciones de triste memoria. Porque pedir eso es apología del golpismo. Les recuerdo que hubo un partido en España al que se ilegalizó y disolvió por hacer apología de la violencia, se llamaba Herri Batasuna. Hay ciudadanos juzgados, con penas de cárcel que han cumplido o están cumpliendo por subirse a un vehículo para arengar a la masa,  sin violencia y sin discurso de odio. Y fueron a la cárcel.

La señora Rosa Díez, hace unos días lanzó un twit pidiendo gobierno de salvación. De forma constante los macarras de Abascal lanzan soflamas golpistas y violentas contra un gobierno votado por los/as españolas. Comparar las actitudes de la justicia española  sonroja. Se entiende todo cuando analizamos quien compone y que ideología mantienen muchos de los pesos pesados de esta justicia, tanto Fiscalía (que ni se la ve ni la espera) como judicatura. Doble o triple rasero de medir delitos. Y eso a cualquier demócrata le enfada mucho porque se saltan los básicos elementos que componen un sistema. El suyo y el nuestro.

Claro que se puede y se debe ejercer oposición, discutir las medidas tomadas por el gobierno , cuantificar y criticarlas hasta la saciedad, dar puntos de vista diferentes. Trabajar para recabar datos, consultar a expertos…Trabajar, en suma en lo que les han mandado sus electores, desbancar en las próximas elecciones al adversario. Lo que no se puede ni se debe  hacer  es un combate difamatorio de toda comparecencia parlamentaria a fin de desgastar a un gobierno que mal que pese tiene que pilotar una crisis que es peliaguda. Como aprendieron estos acólitos de Torquemada a hacer después del 11M.

Como si no tuviéramos memoria las españolas, queridos de la derecha ultra. Y no recordáramos, por ejemplo el desastre del Prestige, cuando se esperó y se maquilló la realidad durante días  hasta que nuestras costas se tintaron de negro petroleadas por la marabunta que desprendía el barco, mientras veíamos a un balbuciente ministro, señor Rajoy,  contándonos que eran hilillos de plastilina. Tiempo atrás hubo un ministro de sanidad que dijo que el mal de las vacas locas lo producía un bichito que si se caía de la mesa se mataba. Como les cuento…Y  doña Celia Villalobos salió en horario de mayor audiencia explicando cómo hacer un caldo con huesos de cerdo para eludir los de vaca. También hubo un presidente que sin encomendarse a nadie nos metió en una guerra mentirosa (como si hubiera alguna que no lo fuera) A consecuencia de ello sufrimos el mayor atentado de la historia de España. Atentado que intentaron manipular durante años para que la verdad, la realidad terrible de que esas vidas estarían con nosotros de no haber participado el señor Aznar en esa guerra.

El resto de los participantes del aquelarre iraquí admitieron su ¿error? y se disculparon. Aznar no. Aznar preside una organización, FAES, que de vez en cuando sale a la palestra a dar lecciones de cómo gobernar y hasta de cómo vivir. El señor Aznar

El problema está justo ahí mismo. En ese oscuro y mediocre tipo de Valladolid, que llegó a la política de la mano de su patrón y protector Fraga Iribarne, el ministro de Franco, el de la calle es mía, el que permitió y absolvió crímenes del franquismo. El mismo.

 

El oscuro y mediocre señor Aznar, además de provocar una burbuja económica con sus políticas suicidas de huida hacia delante, liberalizando la tierra para  alimentar  las fauces insaciables de constructores,  se permitió el lujo de amparar sus complejos de mediocre y gris funcionario de provincias deslumbrándose con el amigo americano y sorbiendo los mocos del mismo en una guerra mentirosa (reitero, como si alguna no lo fuera) Sus complejos de nulo estadista, de gris funcionario de Valladolid, se quedaron en aquella mesa compartida con Bush mientras decía, intentando el acento tejano : “estamos trabajando en ello” ¿Recuerdan?

Con esto no quiero hacer el pin pon del “ y tú más” tan solo se trata de recordar que esta crisis no estará gestionada de forma perfecta  -ninguna lo es por la improvisación que supone-  pero si de algo estamos seguras, es que gestionada por las anteriores lumbreras la cosa hubiera salido peor.

En estos días de confinamiento me he visto obligada además de leer mucho, a ver series  un tanto desconocidas. Hay una que me  parece representativa de estos políticos que padecemos,  que les aconsejo vean con altas dosis de paciencia porque les auguro la misma perplejidad  que a mí me embargó al comprobar cómo pueden ser (¿será ficción?) los políticos y ya de paso se echarán ustedes a temblar. Como yo. Y de paso entenderemos muchas cosas. Por cierto la serie se llama:  Vota Juan. No se la pierdan, además de la inefable actuación de Javier Cámara nos cuenta mucho de la clase política. Real como la vida misma.

 

María Toca©

Sobre Maria Toca 903 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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