Salvad al soldado Borbón

Ayer me acosté bajo los efectos del shock que supone que un rey Emérito huya con la cobardía inherente a la familia Borbón. Esa que les hace correr a puerto seguro en cuanto surgen dificultades en el país que dicen amar tanto. Y por el que se sacrifican tanto veraneando eternamente y disfrutando de yates y honores variados… El otrora Campechano prefiere poner tierra de por medio a enfrentarse a los jueces suizos y a la posibilidad (lejana, muy lejana) de ser juzgado por los delitos de blanqueo, apropiación y todas las indecencias que ha cometido desde que fue elegido por el dictador para borbonear. Con el criterio inherente a todo buen Borbón sale por patas antes que enfrentarse a unos hechos que  da por perdidos. “Total –pensará su real cabeza- vivo como un rey, tengo un patrimonio real, mejor disfrutar de los aires caribeños que aguantar las pesquisas de los suizos que suelen ser equitativos, no como la judicatura española, tan dada a lamer bota”.

Y allá que se larga.  Con el botín y con la seguridad de que seguiremos manteniéndolo a él y a toda su prole.

Les decía que me acosté con la vergüenza de pertenecer a un país donde robar, mentir, prevaricar y cometer todo tipo de canalladas no solo tiene impunidad sino que son bien vistas. No como los que quieren un referéndum y votar. Esos tienen que correr al exilio o pasar tres o cuatro años en la cárcel. O como los que  llamaron al Campechano ladrón en un rap…que también tienen que salir del país. O  hacer una sentada ante un desahucio, que te dan de palos y cosas peores. No, robar, esquilmar al estado, valerse de su representación como rey de los españoles es patente de corso para cometer desfalcos. E irse de rositas…Al Caribe.

Si de noche me acosté con ira,  durante  el desayuno,  miré por encima la prensa escrita   y tal como auguraba, el servilismo, las justificaciones más burdas, la lamida de bota y el vasallaje de eso que llamamos  periodismo me ha dejado sin habla. Y con más vergüenza.

Da igual el diario que usted lea. En todos hay una vaselina singular hablando de los logros y del perfil democrático y salva patrias del Campechano y su saga.

Se hacen eco (¿vasallaje  o sodomía, queridos?) de los “servicios prestados”. Oiga, en el supuesto de que fuera como ustedes dicen  el Campechano, Don Emérito Juan Carlos I, hizo su trabajo para lo que se le pagó…con creces.

Que no fue así. Por ejemplo, esa prensa canallesca, obvia con desvergüenza la venta y traición que Juan Carlos I hizo del Sahara, cuya confirmación nos  legó  el Pentágono con la desclasificación de los papeles de Kissinger (pueden ustedes consultarlos sin problema)https://diario16.com/estados-unidos-descubre-el-papel-de-juan-carlos-de-borbon-en-la-entrega-del-sahara-occidental-a-marruecos/

Ese rey tan campechanito, recibió dinero para UCD del Sha de Persia  a fin de  aclimatar la democracia española a sus deseos que eran los del Abuelo. https://www.elplural.com/politica/de-cuando-el-rey-pedia-dinero-para-ucd-con-el-fin-de-frenar-al-psoe-marxista_72354102El dictador que le nombró. Ese rey magnánimo, no tuvo aprensión en dejar caer a Suarez con la mezquindad típica borbónica. Se sirven de los palaciegos hasta que dejan de ser útiles, dejándolos entonces con el desprecio real y la indiferencia canalla.

Se obvian y mucho  las informaciones que tenemos ( y que tendremos…¡ay!) sobre el 23 de Febrero y la imprecisa reacción real ante el desaguisado. ¡Cuánto podría contar doña Bárbara Rey de ese tiempo si no se jugara la vida! Ya dijo en su momento que el día 22 de Febrero la llamó su amante, Juan Carlos I, para avisarla de que no saliera a la calle al día siguiente ¿?

Se obvian y se olvidan tantas cosas que la náusea me invadió cuando de mañana pretendía leer las noticias y completar lo visto anoche. Náusea grave viendo como la prolífica Carmen Calvo ha tejido la madeja que envuelve en el celofán de la traición borbónica y procede a dejar marchar al presunto. A doña Carmen se le está poniendo cara de una devastada Cruella de Ville, no hay maquiavelismo y malas artes donde  no esté ella. La mala del gobierno, la podemos llamar.

Y ahí sigue la náusea. Viendo cómo, de nuevo y como siempre, el Psoe presta su balido (de balar)  para blanquear el despropósito real. Se me ocurre pensar que a qué se teme. Escucho reiteradamente que para proponer un referéndum habría que reformar la Constitución ¿y? Que el cambio de estado no conviene ahora con la crisis ¿Para cuándo entonces? ¿Cuándo es el momento? llevamos demasiado tiempo postergando derechos y libertades que nos corresponden como pueblo europeo. Nunca un rey ha ganado un referéndum, eso es un hecho. Cuando se le pregunta al pueblo suele preferir el gobierno republicano, pero aunque no fuera así y perdiéramos las personas que buscamos y sentimos la República, da igual. Hay que hacer una puñetera consulta popular pidiendo la respuesta del pueblo español ¿Monarquía o República? ¿Qué perdemos? ¿Por qué tenemos que sentirnos menos capaces que los griegos que eligieron, y de tantos pueblos que votaron sin menoscabo de ningún estado?

Jamás entenderé el miedo congénito de los partidos de izquierda (y de derecha civilizada y democrática aunque esos en España no abundan) en dar pasos adelante. Como los cangrejitos de la canción: un pasito p´alante y dos p´atras…Así andan los partidos de izquierda,  (léase el Psoe) aunque no eximo de responsabilidad al acompañante, UP. Porque lo de escribir twit enfadados está muy bien cuando eres oposición o si estás en las barricadas, pero cuando se está en el gobierno, querido Pablo Iglesias y compañía, uno da puñetazos en la mesa y apremia soluciones… o se dimite. No, no me digan que dejar caer al gobierno propiciaría la coalición de derechas ¿y qué? ¿Qué diferencia tenemos entre una derecha que gobierna como derecha y una izquierda que gobierna como derecha? Mero agiornamiento, queridas. Siento decirlo, pero no es con un twit como  se hace gobierno. Es con la fuerza de 35 diputados (pocos, es cierto) con la fuerza de los votos y el sentido común del patriotismo. De la valentía política que les falta a todos/as miembros del gobierno. Porque estar en el gobierno sirve si se hace lo previsto, estar por estar es tontería. Tan sencillo como eso.

Es realmente intolerable que se mantenga, sin cuestionamiento, una monarquía envuelta en escándalos cotidianos. No nos lo merecemos. Y menos convertirnos en alcahuetes de un tipo que se ríe del Estado y de la penuria de las españolas. Precisamente en estos momentos de pandemia, de crisis, de dolor infame cuando vemos que nos han arrebatado los derechos es cuando debiéramos entrar a pala para cambiar el estado.

Escuchando el pavoneo de las frases rimbombantes tan queridas de esos falsos patriotas, se me agria el alma: “servicio a España” “los desvelos y el trabajo por España”… Le contaré, Campechano, lo que es servir a España. Mire, es  levantarse a las seis de la mañana, enterrarse en un invernadero andaluz a 42º bajo plásticos, trabajar 11 horas seguidas y morir sin honor de un golpe de calor. Español, Borbón. O pasar horas en una barra de un bar por 500€ para luego llegar a casa y ponerte a hacer los deberes con los niños, o cuidar a cuarenta ancianos de una residencia por 900€ dejando el alma y hasta la vida. O curar enfermos. O levantar una obra.

Eso es servir a España, Borboncitos. Lo que vosotros hacéis tiene otros nombres.

Que la prensa nacional se haga eco de esa vergonzante campaña de salvamento de un sistema caduco, putrefacto solo puede traer tormentas. Allá anda la ultraderecha cavernícola al acecho. Aunque también (y es solo una esperanza) la revolución de un pueblo que anda maltrecho  y muy cansado de mantener a ladrones, además de tontos. Porque hay que ser muy tonto, teniendo la bicoca que tienen los Borbones y ponerse a robar. Imagino que es algo que se lleva en la sangre, esa azul, que les hace reyes y reinas. Robar y putear, que en eso son lo más, hay que concederle. Patrimonio familiar genético.

María Toca©

 

Sobre Maria Toca 900 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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