Josephine Baker

Por primera vez yo circulaba sin ese miedo por ser negra que me seguía en los Estados Unidos”

 

 «Seguramente llegará el día en que el color no signifique más que el tono de la piel, cuando la religión se vea solo como una forma de hablar del alma, cuando los lugares de nacimiento tengan el peso de tirar los dados y todos los hombres nacen libres»

Josephine Baker

 

Si hay una mujer controvertida, poliédrica y diversa en su grandeza es la que traemos hoy a nuestra galería, Josephine Baker. Nació en el profundo sur, en San Louis, Misuri un tres de Junio de 1906, por sus venas corría sangre española, india y africana. El padre, Eddie Carson, abandonó a la madre, Carrie McDonald, siendo Josephine muy pequeña. Carrie volvió a casarse pero tampoco el nuevo marido las sacó de la  penuria ni supuso ayuda, porque era un tipo sin oficio. Carrie por lo que tuvo que dedicarse a servir en casas de ricos acompañada de la pequeña Josephine que por ese tiempo dormía en un cajón en la cocina donde servía su madre que había tenido tres hijos más. Con pocos años ayudaba en las tareas de servicio y vivió las humillaciones que una negra pobre sufría en ese tiempo. No olvidó nunca su procedencia, quizá eso fue el rasgo más importante de su vida. La enorme solidaridad y la implicación con las causas justas.

No era una época fácil, como decimos, Josephine y su madre viven los terribles sucesos de San Louis. En Julio de 1917 hombres blancos asesinaron a centenares de negros, quemaron sus casas y expulsaron de la ciudad a más de 6000. Salvaron la vida, madre e hija, pero el impacto de la masacre que presenció siendo una niña no la abandonó nunca.

A los trece años servía en casas y bailaba por las calles, donde conoció al que fue su primer marido… con esa edad se casó con Willie Wells. No duró el matrimonio,  con solo 14 años ganó un concurso de baile lo que  le dio la oportunidad y la esperanza de ganarse la vida haciendo lo que más la gustaba: bailar. Se divorcia y se une a artistas callejeros “Jones Family Band”  con ellos marcha de gira llegando hasta Filadelfia donde conoce a un guitarrista de blues, Willie Baker, con el contrae nuevo matrimonio y del que tomó su apellido.

Baila en teatrillos de mala muerte, pero Josephine Baker, tiene su meta en Broadway. Abandona a su nuevo marido para marchar a Nueva York con solo 16 años, llegando con el elenco de music hall del Shuffle Alony. Rota por varias compañías, llegando a actuar incluso en el mítico Cotton Club.

La gran oportunidad le llega cuando la conoce a la esposa del agregado comercial de la embajada de EEUU en Francia, Caroline Dudley Reagan, la cual se la presenta a su marido que buscaba realizar un espectáculo de variedades en Paris. La contrata y Josephine se embarca rumbo al viejo continente cobrando 250 dólares por semana lo que suponía una pequeña fortuna para la pobre niña sirvienta de Misuri que recogía basuras de la calle.

El dos de Octubre de 1925 debuta en Paris con el espectáculo Revue Negre, que incluía orquesta de jazz, exotismo y los bailes sensuales y cómicos que desarrollaba la Diosa Negra o la Diosa de Ébano, tal como comenzaron a llamarla. Se vestía con una faldita de plátanos de tela, luciendo el torso desnudo. Poco después su espectáculo se hace el dueño del Folies Bergere actuando acompañada por un leopardo y un plantel de bailarines y orquestas inigualables. Los espectáculos que montaba la Baker, dejaban sin palabras a los espectadores y a la crítica.

En 1930 graba discos, realiza dos películas como protagonista, siendo la primera mujer afrodescendiente en hacerlo. Ha conquistado Paris y toda Europa de modo total. Amparada en su éxito europeo, marcha a EEUU en un intento de triunfar en su país, cosa que no ocurrió ya que no habían cambiado las cosas desde su marcha.  Sigue costando encontrar hotel donde hospedarse a una mujer negra, aunque sea una celebridad,  los teatros están segregados y la población americana no  entiende el desparpajo y la libertad de su baile. Los blancos la detestaban  porque consideraban que era una negra orgullosa de serlo y los negros entendían su osadía como algo revulsivo y condenable. Se la tildó de comunista en una época que para los americanos era insulto máximo.  Se podía triunfar en el país de las “libertades” si se era sumisa y obediente, cosa que la Baker no era.

Torna desengañada a Francia, conoce a Jean Leon, millonario magnate del azúcar y judío casándose con él. Obtiene la nacionalidad francesa con gusto después del desengaño americano. Mientras tanto las botas nazis han ocupado Europa, Leon sufre persecución cuando es invadida Francia. Alguien de Inteligencia contacta con Josephine Baker a fin de recabar su colaboración con la Resistencia a lo que ella asiente sin dudarlo. “Francia me permitió ser quien soy; estoy dispuesta a dar mi vida por Francia” responde.

Su espectáculo la permite viajar por toda Europa, se le abren los salones de los acaudalados cómplices de los nazis, mantienen conversaciones relajadas delante de ella, en fiestas privadas que ella ameniza con su divertido carisma consiguiendo de esa forma valiosa información que pasa a los camaradas de la Resistencia. Además, en lo más crudo de la guerra, actúa para las tropas y colabora activamente con Cruz Roja. Tanta fue su implicación en la guerra que una vez acabada se le otorga la Medalla de la Resistencia y la Legión de Honor, siendo aclamada como heroína , al contrario que otros artistas como Marlene Dietrich o Jean Gabin, que mantuvieron buenas relaciones con el invasor.

Vuelve a intentar triunfar en EEUU pero siguen las cosas sin mayores cambios. Se niega a actuar en teatros segregados, aunque le llegaron a ofrecer cantidades millonarias. O entran negros o no baila, insiste. En los pocos hoteles donde la dejaban hospedarse tiene que entrar por la puerta de servicio lo que supone una humillación para ella acostumbrada a ser recibida por aristocratas. En una ocasión pretende entrar en un club prestigioso pero le niegan la entrada. Una mujer está dentro sentada con su grupo de amigos, se da cuenta de lo que ocurre, salta de su silla  tomando el brazo a Josphine, obligando a todo el grupo a abandonar el club solidarizándose  con ella gritando que jamás volverá al prestigioso club. Esa mujer es Grace Kelly, rutilante estrella de Hollywood. Con este acto sella una amistad duradera. No será la única vez que ayude a la diva.

Marcha desengañada de su país, aunque  años después torna para apoyar el movimiento pro derechos civiles. Corría 1963 , Josephine Baker  participa activamente en la Marcha sobre Washington que encabeza Martin Luther King, luce su traje militar, se adorna de las condecoraciones conseguidas en la Resistencia francesa y es la única mujer que hace discurso ese día memorable en que el doctor King dice  el famoso “I have a dream” Tanta es su implicación en la lucha contra el racismo que Loretta King, le ofrece liderar la causa cuando su esposo es asesinado. Josephine Baker se niega pero no por eso dejó de apoyar el movimiento pro derechos civiles.

Su vida continúa de forma libre, ama a mujeres y a hombres, sigue teniendo y mezclando amantes y comportándose como una gran diva. Se quedó con el leopardo con el que actuaba, al que llama Chiquita y la acompaña como animal de compañía. Su presencia carismática es apreciada y admirada por pintores como Picasso, escritores como Hemingway, que le dedica escritos vehementes, es amante (entre otras muchas celebridades) de Colette.

Durante la lucha que mantuvo en la Resistencia sufrió un aborto en Marruecos, que no fue tratado, con lo que se le gangrenó el útero. Es operada de urgencia realizándose una histerectomía lo que le impidió ser madre. Josephine no olvida sus años de pobreza en el lejano Misouri, y como forma de demostrar la interracialidad de la condición humana, adopta a doce huérfanos de distintas nacionalidades con los que vive en un desvencijado castillo en Francia. Josephine Baker es una mujer inteligente, una gran diva del espectáculo pero no ha sido buena en los negocios. Al retirarse para cuidar a sus pequeños sufre una bancarrota, se ve obligada a vivir en una habitación del castillo con sus  hijos …poco después es embargada y se queda en la calle. Vive otra vez la terrible experiencia de la penuria económica con sus doce chicos. Permanece bajo la lluvia en la calle durante horas…Hasta que la joven rubia que la sacó del club solidarizándose con ella, vuelve a ayudarla.

Ya no es actriz de Hollywood, ahora es Gracia de Mónaco, princesa del Principado, la consigue un apartamento con cinco habitaciones y la apoya en su vuelta a los escenarios a fin de recaudar fondos para sus pequeños. Incluso actuó en España en un espectáculo de Sara Montiel, Saritísima.

Su salud se ha resquebrajado, le dan varios infartos y muere  después de hacer una gala, en un hotel rodeada de periódicos con las críticas al espectáculo. Está en Paris y es  12 de Abril de 1975.  Fue enterrada en Mónaco, años después descansaría cerca de  su amiga del alma, Grace Kelly.

El presidente Macron ha decidido trasladar el cuerpo de Josephine Baker al Panteón de Hombres Ilustres de Paris, donde están enterradas solo cuatro mujeres más entre 80 hombres, son: Marie Curie, Genevive de Gaulle-Anthonioz, Germanine Tillion y Simone Veil, las tres últimas lucharon en la Resistencia y pasaron por campos de concentración. Josephine Baker, estará entre ellas, como una heroína de la Resistencia y símbolo de una Francia que quiere ser multicultural y diversa…quizá solo es un gesto del presidente francés pero su simbolismo, al tratarse de una mujer tan especial, nos enternece.

María Toca Cañedo©

 

Sobre Maria Toca 1065 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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