LA JUVENTUD Y OTRAS EDADES EN EL MACHISMO

 

Como todos los jóvenes y los que hemos sido jóvenes también, creemos que las cosas hay que resolverlas en nuestro presente, el futuro está muy lejos y el pasado no cuenta. Y ese calentamiento natural, -que al fin no es otra cosa-, nos llevaba, nos lleva y nos llevará a incoherencias crasas. Es lo que siempre hemos llamado errores de juventud. Traspiés que siempre se resuelven con la experiencia y los años. Uno de los temas que hoy está vigente y que no solo nos atañe a los sesudos y cansinos mayores, sino a los jóvenes también, es la lucha contra el machismo. Llamativo es el ejemplo de la actuación del presidente de la RFEF, que no es más que un paradigma de lo que ocurre aún en muchas relaciones laborales y sociales. La lucha feminista, sin duda, una exposición nada baladí, ni el testimonio único de unas irrisorias y atolondradas mujeres, ni las exigencias de un feminismo equivocado. Desde luego ellas son las que se levantaron antaño (sobre todo en la República) y pocas entonces, pero hoy es un clamor popular que no se puede ocultar en un patriarcado inmutable, ni peyorativo, ni siquiera poderoso.

Frente a este asunto, las personas mayores (hombres y mujeres) que nacieron en el franquismo, los que nacieron al comienzo de la democracia y los que tienen ahora más de cuarenta años, fueron educados, cada uno con su nivel e intensidad, en el machismo más recalcitrante. Era el patriarcado de un sistema valorado como soporte moral y social en su conjunto, por supuesto apoyado por una iglesia católica fundamentalista y por una sociedad primitiva y pretérita, cuyos partidos políticos tampoco (excepto una minoría) pretendían cambiar hasta que sus propias mujeres levantaron algo más que la voz para poder alcanzar la situación actual.

Este escenario al que hemos llegado y al que todavía le queda un buen trecho por desarrollar, nace, para algunos de los hombres y mujeres que viven aún, por los años sesenta y setenta y los jóvenes contemporáneos tendrían que valorar el cambio revolucionario que significó para cada una de las generaciones que fueron educadas en los periodos antes mencionados. No todos, y sobre todo los hombres, han acogido la lucha feminista con entusiasmo, e incluso algunos, aunque la apoyen, tienen sus dudas intrínsecas. Al fin, pesa mucho ese adiestramiento patriarcal. Pero no es trivial la esperanza cuando una persona que nació en el franquismo y se desarrolló en él, con setenta años ahora, apoye y luche a favor del movimiento feminista. Los jóvenes, que lo tienen en sus manos y se están formando con el feminismo, no saben lo que les ha costado a algunos de los mayores reconocer que esa educación era un solemne error, cómo les ha significado valorar la agitación de las mujeres como algo positivo y liberador de todos.

La lucha de ellas se ha hecho grande también con las personas de mediana edad y mayores. Por supuesto, hay rescoldo aún, personas, sobre todo hombres y algunas mujeres, que todavía desean el mismo fuego que aprendieron de sus padres y de sus madres, pero no despreciemos por la edad a los que han apagado ese calor y alumbran otro más extenso, amplio y en igualdad. El feminismo no es cosa solo de jóvenes y estos no deben pensar solo en ellos, su presente es importante, pero no serían nada sin un pasado que ya se movió. Es verdad que seguimos aún con demasiadas muertes de mujeres y esta lacra es un combate que nos lleva a entender que aún luchamos, como decía Don Quijote, contra tres gigantes: el miedo, la injusticia social y la ignorancia. Quizás deberíamos reeducar a tantos hombres de edad para que se integraran a la nueva situación. No vale solo que los medios de comunicación publiquen y denigren al machismo. Es cuestión política el de rehabilitar esas mentalidades machistas, por supuesto con leyes, que ya las hay, pero dicha reeducación ha de ser específica y taxativa, social y personal.

También ha de pensarse para los que vienen a sustituir a los jóvenes, la educación sobre este asunto es primordial. Estas palabras no son un ataque más que al machismo, que nadie se dé por aludido en otros menesteres generacionales, sin embargo, sabemos que hay una gran cantidad de jóvenes que promulgan el machismo como cualidad masculina y eso es peligroso. Cuando se oyen algunas barbaridades machistas de los adolescentes y jóvenes; por ejemplo, los alumnos de magisterio en una universidad de Logroño, o los de los colegios mayores en la universidad Complutense de Madrid, hay que recordar lo que un profesor nos dijo a los jóvenes de entonces: no hay nada más débil que un joven en pleno poder de su ignorancia. Si demuestran que no desean resolver el problema, sino acogerse, por costumbre, por ignorancia o por mala fe, a la herrumbre de un pasado muerto, dejan de ser jóvenes y se convierten en viejos prematuros, mucho más que los hombres y mujeres de mediana edad o ya mayores, que escucharon, aprendieron, cambiaron y siguen luchando.

La vida es dura, y es dura por sí misma, y más para los jóvenes, de ahora y de siempre, pero quien no pretenda cambiar nada, solo subsiste o desaparece en la nada. Es la esperanza de hacer las cosas mejor lo que ayuda a vivir. Y en ese sentido dos cuestiones que debemos tener claras. Una de ellas es que los partidos, organizaciones y asociaciones de la derecha española y, en alguna medida, la europea también, no dejarán que este movimiento feminista se mueva con soltura, la inanición es una manera de no dejar que se agite o hurgue en los valores tradicionales en sus hábitos patriarcales. Y si es la extrema derecha, aún peor. La otra cuestión es que debemos dar pábulo al movimiento LGTBI y a sus pretensiones, este grupo está presente ya en nuestra sociedad, son parte de ella, y con su recibimiento la sociedad se nos ha vuelto menos fría y oscura, hemos dejado de habituarnos, al menos en parte, al dolor de los demás.

 

Jesús Carmona Díaz-Velarde

Sobre Jesús Carmona Velarde 2 artículos
Dr. En Filología Hispánica Lcdo. En Ciencia de la Información. Nací en Sevilla, donde vivo de nuevo ahora.

1 comentario

  1. Soberbio el artículo de opinión que te has marcado compañero!!!
    Craso error decir lo contrario!!!
    👏👏👏👏👍👍👍👍

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