Las mentiras abyectas.

 

Cada vez produce más pereza la larga travesía electoral. Y no es solo por los mensajes fantasmagóricos que parecen dignos de buhonero de feria o de tombolero de los que ofrecen más y mejores muñecas Chochonas, que también. La desfachatez, la malvada manipulación de las víctimas del terrorismo etarra, nos produce primero sonrojo y luego espanto. Cierto es que en las últimas horas (esto se escribe el viernes por la tarde, a saber que ocurrirá en las siguientes horas o días) parece que remite el despropósito y en Génova 13 han dado orden de repliegue, que llega a cualquiera de los imbéciles que integran el grupo que se han prestado a la barbaridad, menos, por supuesto, a las dependencias donde reina la reina Boba, doña Isabel IDA , para el mundo. Ella no percibe nada que sea apaciguador, cogió la linde y ya saben, aunque la linde acabe la tonta sigue.

Dicen que IDA rentabiliza electoralmente el argumentario de ETA vive, yo no lo creo, porque de hacerlo tendría que planearme seriamente marchar a algún confín donde no hubiera género humano, porque convivir con gente malvada y tan, pero tan estúpida, me dolería demasiado. No, no es redito electoral lo que IDA busca con ese discurso de odio y falacias,  es puro y genuino escapismo.

 

 

La talla mental de la tipa debe estar reptando por el suelo justo por donde andan las cloacas de una sociedad bastante perjudicada. Que es lerda lo tenemos claro, y si quedaban dudas, lo de combatir el cambio climático a base de macetas en las ventanas, lo confirma, por si quedaban reticentes. Sin pinganillo, sin que su Pepito Grillo particular, Miguel Ángel Rodríguez, no es nada. Él dirige y ella no es más que la pobre muñegota de ventriloquía por donde la malvada mano de MAR dirige sus babas alcohólicas. El problema que tiene esta muchacha es que se ha creído el papel, ha superado la percepción de que no es nada sin su Pigmalión. IDA se siente  genuina reina del reino de Nunca Jamás. Y anda desatada por este mundo, pero sin discurso. Ni discurso, ni planificación, ni método, ni formas, ni educación, ni elocuencia, ni planes económicos, sociales, culturales. IDA no es nada. No tiene nada dentro de un cerebro de serrín que solo contiene un ego narcisista muy  enfermo. Por ese motivo tiene que rellenar los huecos, que en elecciones se notan más, con efímeros discursos populistas aunque se trate, como es el caso, de un desbarre inhumano y fantasmagórico. Y también porque tiene que acallar los más de 7000 viejillos que sus Protocolos de la vergüenza dejó morir en soledad y sin ninguna ayuda.  Son víctimas, como las de ETA, pero ella echa tierra encima negando la mayor.

No me imagino el dolor que sentirán las víctimas (las que comen del presupuesto, las que abrevan la sed y el acomodo debajo de sus faldas, esas no, esas callan y siguen abrevándose) estando cada día de boca en boca utilizadas por personajes sin escrúpulos que barrerá la historia como  la basura que son.

Claro que consideramos un error que Bildu presente a personas condenadas por terrorismo. Pero esas  ciudadanas han cumplido su pena, se muestran rehabilitados, se han  disculpado varias veces y están en perfecto derecho, según las leyes vigentes, para presentarse por mucho que duela o moleste .El hecho de retirar las actas y no tomar posesión da igual a los críticos. El paso atrás ofrecido, con buen sentido,  no ha tenido ninguna impresión entre los integrantes del partido más corrupto de la historia. No les repito lo de la linde porque lo saben.

Da igual que  se retracten porque la ínclita residente en Sol sigue con su monserga contraviniendo leyes, insultando al Tribunal Constitucional (insultar a los jueces, no es pecado si lo hacen ellos) dando la matraca con ETA y Bilduetarras, bolivarianos, comunismo…

Lo que no se enteran -no ella, porque ella si se entera, no procesa- es que Bildu, como coalición electoral de Euskadi representa a casi 250.000 vascos/as en 2020 y presumiblemente más en las próximas porque nada incrementa más los votos que sentirse atacados. ¿Qué sugiere la imbecilidad de IDA para esas 250.000 personas? ¿gasearlas? ¿fumigarlas con Salfumán? ¿concentrarlas en un campo de concentración? Porque las personas que votan a EH Bildu merecen, cuanto menos, el mismo respeto que los/as que la votan a ella. ¿Qué le cuesta digerir ideologías en disparidad con la suya? que nos pregunte a nosotras como se nos atraganta su poder o el de Vox y le explicamos.

El problema, además del citado de imbecilidad congénita, es la poca o nula cultura democrática de esta gente. O ellos, o nada. O piensa todo el mundo como ellos dictan o rompen la baraja. El sistema democrático -habría que explicarles- funciona precisamente por el índice de tolerancia que tenemos frente a los/as que no piensan como nosotras. Pero eso lo obvian porque en su código genético se grabaron los parámetros de la dictadura. O yo, o el caos. O yo, o te elimino.

Estas tipas que ahora llaman a rehacer barricadas olvidan la tragadera que tuvimos las izquierdas -y no solo, porque gente demócrata de derechas también tragó- durante la Transición cuando vimos que el elegido por el dictador, el que se mantuvo impasible mientras el tirano firmaba sentencias de muerte, asesinaban en las calles o en comisarias era nombrado Jefe de Estado constitucional. Tragaderas tuvimos cuando soportamos que los Tribunales de Orden Público, al día siguiente de condenar a demócratas terciaran en Tribunal Supremo con marchamo democrático. Cuando los cuerpos de seguridad y torturadores como Billy el Niño, Conesa, Villarejo y muchos más, seguían en sus puestos de trabajo cobrando pluses y medallas sin cumplir pena por sus delitos ni pedir disculpas por asesinar a luchadores por la libertad.

Cuando hablan de que las víctimas coinciden en los pueblos con los verdugos recuerdo lo referido por el inolvidable Chato Galante, que sacaba a pasear a su perrillo al mismo parque que su torturador Billy el Niño, topándose con él mientras defecaban los chuchos. Con la gran diferencia que el policía torturador colgaba medallas de su pechera y honores varios mientras el etarra pagó su delito en la cárcel. Diferencia notable, creo yo.

Tragaderas hemos tenido, y muy amplias, al soportar con estoicismo la nomenclatura de las calles, los monumentos fascistas, las cunetas llenas de cuerpos sin nombre y toda la parafernalia fascista sin rechistar ni quemar el sistema. Podemos dar muchas lecciones de tragar mierda a la gentuza que grita y se escandaliza cuando personas que han cumplido su pena en cárceles durísimas, han salido a la calle y pretenden desarrollar sus posibilidades ciudadanas.

 

Puede no gustar, pero es que las leyes, la democracia y el sistema funciona así. Si usted comete un delito, por execrable que sea, cumple su pena, sale a la calle convertido en  un ciudadano como otro cualquiera. No tenemos leyes excluyentes, punitivas de por vida. Afortunadamente.

Por ese motivo, el discurso de la lerda,  no se hace por rentabilidad política, se  realiza por rellenar el tiempo del mitin. Se hace porque no quedan argumentos racionales, o porque no saben exponerlos, ni tan siquiera pensarlos. Haberlos, lo hay, y muchos, porque nuestra sociedad adolece de grandes lagunas sociales que hay que rellenar a menos que se nos vaya de las manos. El problema que tienen los de Genova 13 y la tonta de Sol, es que nuestra sociedad tiene mucha más conformidad con su ideología que con la nuestra, porque sacar alguna tímida medida social cuesta una pelea ingente,  aún quedan resmas graves de los anteriores gobiernos apocalípticos del PP, como la Ley Mordaza, la Reforma Laboral (que se ha retocado y poco) como la ley del Sí es sí que con su vergonzante campaña consiguieron que el PSOE se arrodillara y firmara el caudillaje. Nos falta tanto, como una Renta Básica Universal, potenciar la enseñanza publica eliminando prebendas y subvenciones a la privada, mejorar a fondo esa Seguridad Social que languidece entre espasmos  moribundos. Hay tanto a su favor  que no pueden sacar el libro de quejas, por eso, por falta de argumentario, tiran de ETA.

Lo que me produce verdadero espanto y dolor es como el pueblo sigue tragando con estos buhoneros que deforman la realidad de una manera tan burda.

He dejado de sentir lastimilla o de solidarizarme con ese pueblo inane que vota a quien le pone yunque. He llegado a entender que estas gentuzas de ultraderecha sí les representa porque votar, callar, ser aquiescente con la morralla humana es convertirse en cómplice. Como decía hace poco en redes, los que callan y otorgan se convierten en Mitlaufer*

Lo que ocurre es que las personas que no concurrimos en la cobardía social deberíamos esta incendiando las calles y estamos demasiado calladas, casi tanto como los/as cómplices.

María Toca Cañedo©

 

 

*Mitlaufer: palabra alemana que define  a los que conocían el terror nazi, se aprovechaban del mismo y callaban con la cobardía social del “sálvese quien pueda”

Sobre Maria Toca 1600 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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