Tejas y el poder judicial

El mazazo recibido es importante. Quizá muchas de ustedes no se hayan enterado, por eso de no preocuparse demasiado por lo que ocurre en el mundo o por estar entretenidas con conflictos armados y desastres ecológicos, que de todo hay en este año aciago, pero se nos ha filtrado una noticia que tiene demasiada importancia para obviarla.

Desde 1973 en EEUU es legal el aborto. Tendemos a pensar que conseguido un derecho ya está asegurado. Descansamos felices porque el camino se hizo, dios sabe con cuánta lucha de mujeres que se enfrentaron a golpes, cárcel y vituperio, y que jamás se retorna al punto de partida. No es así, como nos acaba de demostrar el Estado de Tejas que ha impuesto una ley antiabortista que ha partido el derecho de la mujer sobre su cuerpo, por la mitad. Recordemos, Tejas, es el mismo estado que aboga por el derecho a decidir sobre el propio cuerpo y a no llevar mascarilla ni vacunarse de Covid cuando lleva más de 50.000 muertos por la pandemia y que hizo campaña con “tu cuerpo, tu decisión”. Los/as tejanas tienen derecho a morir (de COVID, no de eutanasia, no se confundan) por el sacrosanto derecho a disponer del propio cuerpo pero no a abortar, porque nuestro útero, nuestro cuerpo entero de mujeres,  no nos pertenece sino que es la vasija que tiene Dios para crear vida. Y tan contentas.

Y es que siempre empiezan por nosotras cuando se quieren restringir derechos, aunque la experiencia nos indique que posteriormente  siguen con las personas lgtbi, racializados (en Tejas las restricciones en el voto latino son abrumadoras) y termina siendo enrejada toda la población en aras de un conservadurismo extremo y arcaico.

Les recuerdo que Tejas es un estado donde llevar armas en público está permitido y su uso masificado. Donde si matas a alguien ante la sospecha (liviana sospecha) de que quiere robarte o entrar en tu casa nadie te dice nada. Tiene importancia el derecho a la vida del feto no del latino/a, del negro/a, del pobre en general, para no extendernos.

La nueva ley restringe el derecho al aborto a  las seis semanas, cosa absurda porque solo un 15% de abortos se produce en ese lapso de tiempo, principalmente porque no nos enteramos de la posibilidad de embarazo hasta más tarde. Se incluye en las restricciones incluso a las mujeres violadas o al incesto.

El drama  llega por los añadidos de la ley, que son espeluznantes y propician la caza de brujas y que una pléyade de desaprensivos se conviertan en caza recompensas con el cuerpo de la mujer como presa.

Verán: la restricción de abortar hace hincapié en penalizar a quien ayude en el aborto. Si se acompaña, se lleva en el coche o se escucha y no se denuncia a la mujer que pretende abortar , la multa es de 10.000 dólares (unos 8.400€) y la recompensa para quien denuncia es del mismo montante. Imaginen como salivan los acosadores de las clínicas abortistas que se apostan con mensajes y gritos intentando ¿disuadir? a las mujeres que entran a practicarse un aborto. Cualquier acompañamiento o aquiescencia está duramente penalizada.

Multas a los/as que ayuden y recompensa a quien denuncia. Con esos mimbres es probable que nadie se atreva a realizar un aborto en Texas, que recordemos, tiene 25 millones de habitantes. No es que no se aborte, el problema, como bien sabemos las mujeres españolas de cierta edad , es que quien no tenga dinero para salir a un estado vecino donde la ley no sea restrictiva, abortará en condiciones letales. Muchas vidas de mujer se han ido de esa forma.

Como colofón al espanto, diversos grupos pro derechos civiles llevaron a la Corte Suprema la ley, por considerar que recorta los derechos de la población femenina, incluido Biden ha mostrado su enfado por la nueva ley. La Corte ha ratificado la reforma texana por cinco votos a favor y cuatro en contra, incluido el del presidente del alto Tribunal, el progresista  John Roberts que votó también en contra de la restricción. Es decir, que la reforma sale adelante sin dilación.

¿Recuerdan ustedes que una de las últimas decisiones del olvidable Donald Trump fue nombrar a los jueces del Supremo?…Conservadores a ultranza, miembros del tea party y amigos de  las tradiciones decimonónicas. Ahí tenemos el resultado: ese tribunal de mayoría conservadora es el que  ha restringido los derechos de millones de mujeres y se prevé, al calor de la decisión judicial, que el resto de estados gobernados por republicanos  sigan  la misma senda, como  Nevada que está calentando para salir de inmediato, amparados en la sentencia del alto tribunal.

El camino que se corona ahora, se emprendió hace tiempo. Durante la presidencia de Ronald Reagan comenzaron a agitarse los avisperos ultraconservadores  con las reuniones del tea party,  los amigos del rifle,  evangélicos fanáticos y demás submundos ultraderechistas. El pasado miércoles se puso el colofón a la restricción de  un derecho que creímos asentado.

Quizá al calor de este hecho entendemos mejor la numantina defensa de los conservadores españoles en mantener en el CGPJ a sus “amigos” ideológicos. Depende mucho del sistema judicial. La confirmación o abolición de leyes, el avance o no de una sociedad democrática que, por más que haya votado a partidos progresistas, embarranca ante la judicalización de las leyes

El PP nos dice que los jueces deben votar a los jueces… y pensamos nosotras ¿dónde se deja a la ciudadanía? que se sepa el sistema judicial es estado y si el estado es democrático somos la ciudadanía quien decide qué o quién nos representa(de forma muy precaria…no me lo restrieguen que estoy hablando sobre el papel) Si hemos votado una forma de gobierno ligeramente progresista en base a qué debemos soportar que las leyes choquen contra el muro ultraconservador del poder judicial que todas sabemos endogámico e inmovilista porque si de algo estamos bien seguras es del bloque monolítico que ofrece el CGPJ a la sociedad española. Ni son justos ni independientes como hasta la propia ONU  lo reconoce y proclama en el caso del juez Garzón.

Los vientos ultraconservadores no son brisa leve, al contrario, se extienden y dejan la tierra diezmada como los ciclones. Lo que nos demuestra lo ocurrido en Tejas es que han tomado el poder para deshacer los derechos duramente logrados en el siglo XX y que quieren más.

Han empezado por nosotras –siempre empiezan por las mujeres- pero, no duden, van a seguir con toda la sociedad. Si no lo creen miren a Hungría, Polonia, Rusia…y al Parlamento español, con ese hemiciclo formado por los 53 ultamontanos de Vox y casi todos los del PP.

Recuerden aquello de cuando vinieron a por mí ya era tarde.

María Toca Cañedo

Pinturas de Paula Rego inspiradas en el aborto clandestino.

Sobre Maria Toca 1066 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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