Ángeles Santos Torroella

 

Vagos ánjeles* malvas
apagan las verdes estrellas.
de suaves violetas
abrazaba amorosa
a la pálida Tierra.
Juan Ramón Jiménez

 

 

 

La pintora Ángeles  Santos, mantiene un extraño desarrollo de su pintura. Comienza pronto a destacar, con pinturas oscuras, tenebrosas, surrealistas, para más tarde hacer una deriva a una pintura más amable, dulcificada en el color y la forma. Es esa primera época la que destaca como genio inigualable. Sin apenas conocimientos, viviendo en la confortable  Valladolid , forma parte de la corriente Realismo Mágico, que dio tanto de sí luego  en literatura. Este movimiento nace en el postimpresionismo alemán, que conforma el movimiento Nueva Objetividad, cuyos exponentes son: Otto Dix, y Christian Schad.

 

Angeles Santos, nació de forma accidental en Portbou, Girona, en 1911. Desde muy joven destacó en la facilidad para el dibujo, recibiendo sus primeras clases  en el colegio donde cursó los primeros estudios. Se traslada a Valladolid con su familia. Cuando apenas contaba catorce años, recibió  clases del pintor Cellino Perotti. A los dieciocho años, pinta una gran obra maestra, Un Mundo, inspirada en los versos de Juan Ramón Jiménez que encabezan el artículo. Así describe la pintora el proceso de creación del cuadro: “Mi padre compró dos lienzos en Macarrón y los unimos. Lo pegamos con tachuelas en la pared y yo dormía al lado. Cuando me venía una idea, la pintaba”. La pintura de este cuadro monumental muestra un estilo surrealista y oscuro que deja fascinados a los que lo ven. Ha sido comparada con Dalí,  también con el  primer Joan Miró. Ramón Gómez de la Serna, el mismo Juan Ramón, y Federico García Lorca, quedan fascinados por esa obra y la visitan en Valladolid. Dejamos las palabras de Gómez de la Serna que la define perfectamente

Si sólo fuese una imaginación Ángeles Santos, si sólo fuese la que conserva más vivos en la memoria sus sueños y los traslada al lienzo, no tendría la verdadera calidad de pintora. Lo que la distingue es que, en la sustancia con que los redacta, hay ‘pinturas’, y eso les hace pasar de su estado de fluorescencia divagante y aparencial a un estado fijo de estampación eternal, con un tizne maravilloso de perpetuidad. Son iluminaciones de la realidad, equilibrios en que la realidad se extasía y queda horas prendida.

Durante esos años Ángeles pinta de forma convulsa, produciendo la mayor parte de su obra. Poco antes de su muerte, concede una entrevista en la que  explica que  esa época fue para ella como un no vivir: “Entonces yo no vivía, no era”.

 

Posteriormente, realiza otro cuadro muy celebrado, La Tertulia, que muestra clara influencia del movimiento Nueva Objetividad alemana. La pintura representa a un grupo de mujeres sofisticado, fumando, reunidas en torno a una mesa.

Su pintura de  esa época es oscura, mostrando los recovecos de un alma torturada, con una percepción surrealista de la realidad. Expone con gran éxito en el Salón de Otoño de Madrid y el  Palacio de Exposiciones del Retiro, donde cosecha gran éxito, además de con Un Mundo, con  Autorretrato y Niña.  En 1930 se le concede una sala exclusiva para ella en el  Salón de Otoño. Resaltamos que estas obras fueron realizadas por una joven de veinte años, que residía en Valladolid, hija de la burguesía más moderada.

Entre 1931 y 1932 expone en Paris, Madrid, San Sebastián, Copenhague. En 1933 participó en la muestra colectiva del Carnegie Institute de Pittsburgh, en Estados Unidos, y en 1936 mostró su pintura en el Pabellón Español de la Bienal de Venecia.

 

Poco después, como ocurre con otras pintoras, la convencional familia de Ángeles,  la ingresa en un psiquiátrico debido a las conjeturas y soliloquios de la artista. Es encontrada bañándose en un río por unos agricultores, un tanto enajenada, lo cual le supone una reclusión de dos años, de la que sale, en parte por la influencia de unos escritos de Ramón Gómez de la Serna, que  la amó tiernamente a una edad casi de infancia. Dejamos, de nuevo,  las palabras de Ramón que definan el sentimiento que tuvo hacia Ángeles: “Ella se quedó en Valladolid, sojuzgada a la ley común de las menores, tan estrecha y tan injusta para ella, penando de soterración, bajo unas estrellas provincianas que eran como guijos que hacían daño a su carne almada, a su espíritu sobrehumano”.

Al salir del psiquiátrico algo se ha roto en la pintora. La exilian en el Ampurdan y no volverá a pintar los trazos genialmente tenebrosos de antes. La influencia del que será su marido se hace notar en sus cuadros escasos de entonces. Su pintura se convierte en algo amanerado, dulce, previsible, lleno de colores pastel, paisajes, tan edulcorados como montañas de guirlache. Han bridado al genio de Ángeles Santos,para siempre. A partir de entonces y durante muchos años apenas pinta. Hasta que retoma los pinceles en los años sesenta de la forma que hemos descrito. No volverá  jamás a ese trazo oscuro y genial de la primera época.

El que fuera su marido Emilio Grau Sala, ejerce una importante influencia en ese cambio de estilo pictórico, convirtiéndola en una pintora amanerada y poco interesante. Tampoco encaja bien en la sociedad pictórica catalana de aquel tiempo, lo cual le confirma en el abandono de los pinceles. En 1936 el marido se exilia, quedándose ella en España, se reúne junto a su familia en Huesca, a donde llega embarazada de su segundo hijo. Se dedica a la enseñanza durante unos años y al cabo de un tiempo, el matrimonio se reconcilia y retorna la convivencia.

En su última época se dedica  a los retratos, a los paisajes bucólicos urbanos. También fue criticada por su acercamiento al postimpresionismo.

Durante los años sesenta, realiza paisajes de Paris, Barcelona, Cadaqués, Sitges. Fueron exhibidas en la sala Parés de Barcelona.

La mayoría de su obra está recogida en el Reina Sofía donde puede ser admirada, junto a María Blanchard, Dalí, Solana, Bores

En sus últimos años,  murió en Octubre de 2013, pintó junto a su hijo, el también pintor Julián Grau Santos, desprovista del genio inicial. Los últimos cuadros de la pintora no dicen nada ni tienen el arte genial de su primera época.

Esperamos una revisión de su obra y un estudio y conocimiento más profundo de la artista Ángeles Santos.

 

María Toca

*Recuérdese que Juan Ramón aborrecía la g, y escribía siempre las palabras con j.

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Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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