Derecho tiene, lo que no tiene es lógica (no olvidemos los otros genocidios)

Hace poco nos saltó a los ojos la grata noticia de que por fin hay un diputado gitano en el Parlamento español. Nos  lo contaba otro parlamentario gitano legendario, Juan de Dios Ramírez Heredia. Seguimos leyendo, temiéndonos la segunda parte de la noticia,   confirmándose la suposición…  Andrés Núñez  Jimenez ha sido elegido parlamentario por el PP. Todas hemos asistido un poco ojiplaticas a la irrupción mediática de Cortés extrapolando el drama vivido por el pequeño Julen hacia la propaganda partidista del PP. Tengo la suerte y casi diría el privilegio de conocer, incluso de mantener  amistad con integrantes del pueblo gitano, observando con cierto estupor el calado profundo de la ideología derechista  entre   integrantes del mismo. Algunos se manifiestan apolíticos, quizá queriendo expresar con ello su falta de confianza en la política paya, cosa que entiendo. Lo de manifestar simpatía por la derecha, se puede deber a un desclasamiento producido por  la subida en el escalafón social, la aceptación les hace ser conservadores como forma de adaptarse, es posible. Lo ignoro y miren que le doy vueltas.    He podido conocer a personas de cierta edad que lloraron la muerte del dictador,  incluso  que le añoran.  Hace poco me dio un  respingo la contemplación de la foto de wasap de un amigo que mostraba el perfil griego nada menos que de José Antonio Primo de Rivera… Sí, el jefe de quienes asesinaron a Lorca.

 

Al hilo de lo dicho, hemos celebrado hace pocas fechas el aniversario de la liberación de Auschwitz, con el consiguiente recuerdo a las víctimas. El pueblo judío ha monopolizado el dolor, por razón del número de  víctimas del Holocausto, pero no fueron sólo judíos los que arrasaron las hordas nazis. Se desconoce la cifra exacta de gitanos que murieron en los campos. Se barajan cifras de 800.000 ya que ni merecían registro por parte de sus verdugos. Fue en los años ochenta cuando se reconoció el genocidio nazi perpetrado al pueblo gitano, hasta entonces se obviaba como si los integrantes de este pueblo no tuvieran historia, ni importancia.

Otro tanto ocurre con los homosexuales, las cifras oscilan de los 250.000 en adelante, tampoco hay contabilidad precisa de su eliminación. Se les quiso exterminar ya que  suponían que el homosexual hombre no colaboraba en la difusión de la raza aria, al no procrear. Consideraban que su “perversión” ensuciaba la suprema raza a la que los nazis pertenecían, lo cual no era óbice para disfrutar de fiestas orgiásticas donde el homosexual podría ser objeto deseable.

 

Retorno al pueblo gitano.  Cuando algún integrante de este pueblo manifiesta admiración por el franquismo, creo que muchos gatitos mueren de pena. Miren y admiren el reglamento de la Guardia Civil que no fue cancelado hasta la puesta en vigor de la Constitución

     .Artículo 4. Se vigilará escrupulosamente a los gitanos, cuidando mucho de reconocer todos los documentos que tengan,                       confrontar sus señas particulares, observar sus trajes, averiguar su modo de vida y cuanto conduzca a formar una idea exacta           de   sus   movimientos y ocupaciones, indagando el punto al que se dirigen en sus viajes y el objeto de ellos.

  • Artículo 5. Como esta clase de gente no tiene por lo general residencia fija, se traslada con mucha frecuencia de un lugar a otro, en los que son desconocidos, conviene tomar en ellos todas las noticias necesarias para impedir que cometan robos de caballería o de otra especie.
  • Artículo 6. Está mandado que los gitanos y chalanes lleven, además de su cédula personal, la Patente de Hacienda que les autorice para ejercer la industria de tratante de caballerías. Por cada una de éstas llevarán una guía con la clase, procedencia, edad, hierro y señas, la cual se entregará al comprador (…) Los que no vayan provistos de estos documentos o, los que de su examen o comprobación resulte que no están en regla, serán detenidos por la Guardia Civil y puestos a disposición de la Autoridad competente como infractores de la Ley.

 

La ley de Bandidaje y terrorismo no era más que  una copia de otra ley de la Italia fascista de Mussolini, que Franco decidió importar al estado español. Esa Italia de la que tomó ejemplo el ínclito José Antonio Primo de Rivera. El objetivo era castigar a los «enemigos» del Régimen, bien sea por su raza, tendencia política o inclinación sexual.

 

Si nos remontamos a la historia, nos encontramos que el pueblo gitano entra en la Península Ibérica hacia el siglo XV, al amparo de lo que entonces podría considerarse libertad de cultos. Con el advenimiento de los Reyes Católicos y la idea de uniformizar la Península bajo su poder, con la religión católica como argamasa de la unión y la Inquisición como guardiana de las esencias patrias, el pueblo gitano comienza a padecer persecución y razzias sin medida.

Cito a  George Borrow que define el sentir patrio:  «quizás no haya un país en el que se hayan hecho más leyes con miras de suprimir y extinguir el nombre, la raza y el modo de vivir de los gitanos como en España».  Fue la Pragmática de Medina del Campo firmada por los Reyes Católicos la que los marginó y declaró grupo peligroso. Desde entonces sufrieron persecuciones y deportaciones continuas:

«Mandamos a los egipcianos que andan vagando por nuestros reinos y señoríos con sus mujeres e hijos, que del día que esta ley fuera notificada y pregonada en nuestra corte, y en las villas, lugares y ciudades que son cabeza de partido hasta sesenta días siguientes, cada uno de ellos viva por oficios conocidos, que mejor supieran aprovecharse, estando atada en lugares donde acordasen asentar o tomar vivienda de señores a quien sirvan, y los den lo hubiese menester y no anden más juntos vagando por nuestros reinos como lo facen, o dentro de otros sesenta días primeros siguientes, salgan de nuestros reinos y no vuelvan a ellos en manera alguna, so pena de que si en ellos fueren hallados o tomados sin oficios o sin señores juntos, pasados los dichos días, que den a cada uno cien azotes por la primera vez, y los destierren perpetuamente destos reinos; y por la segunda vez, que les corten las orejas, y estén sesenta días en las cadenas, y los tornen a desterrar, como dicho es, y por la tercera vez, que sean cautivos de los que los tomasen por toda la vida».  (Isabel y Fernando, Medina del Campo, 1499, recogido en la Novísima Recopilación, Libro XII, título XVI).

Felipe II instaura el mandato de gitanos a galeras, como si fueran ganado, utilizando la fuerza de los hombres hasta su muerte por extenuación que una vez producida se les tiraba al agua  siendo repuesta la víctima  por otro y así hasta el infinito. De hecho, se ha mantenido la maldición gitana de enviar a galeras como mal terrorífico. Más tarde llegó el rey Fernando VI y el marqués de la Ensenada con la idea clara de conseguir el total exterminio biológico de la raza gitana en lo que se dio en llamar la Gran Redada, que fue una razzia realizada entre la noche del 30 de Julio de 1749 y la madrugada siguiente. Málaga, Cádiz, Almería fueron las ciudades más afectadas por este genocidio. Miles de personas fueron sacadas de sus hogares, separadas por sexos, asesinados la mayoría o encarcelados bajo tortura de Inquisición en esos días aciagos para el pueblo gitano.https://www.gitanos.org/actualidad/archivo/117161.html.es

Cuando  la derecha española  celebra con bombo a los Reyes Católicos como base fundamental de nuestra patria común o a la monarquía que coronó a Fernando VI, debemos conocer toda la historia que conlleva. La buena, que estudiamos en el colegio y nos meten a machamartillo, también la oculta y no menos cierta, sobre manera debieran conocerla los que fueron víctimas de la misma. Nadie pidió perdón ni reparó el daño histórico que ha llegado hasta nuestros días (recuerden que la ley de Bandidaje y Terrorismo, se derogó a finales de los setenta) Nadie se disculpó por los psiquiátricos para homosexuales, ni los confinamientos en campos de trabajo donde eran atendidos (en ambos casos) por unos sádicos guardianes que vejaban y torturaban de forma continua a este colectivo. Nadie se disculpó por la persecución perenne al gitano, por la querencia de una integración forzada sin respeto a  su idiosincrasia, o por ser utilizados como bufones de señoritos, como palmeros de sus verdugos.  Hoy quedan reminiscencias de ambas represiones a poco que raspemos el barniz de  ciertos políticos  haciéndonos temer lo peor las noticias de recientes pactos entre las derechas y el grupo añorante, tanto de los Reyes Católicos –recuerden el paseo a caballo en pos de una Reconquista andaluza del  tipo que me niego a nombrar, financiado por terroristas iraníes- como de las glorias franquistas.

No es que asimilemos al PP con el nazismo, que no, pero hijos y herederos putativos son del franquismo –recordemos quien fundó ese partido y de quien fue ministro-  La simpatía y afinidad del franquismo con los regímenes nazi y fascista italiano es incuestionable. Si me consideran exagerada recuerden a  la División Azul que sigue teniendo reconocimientos oficiales de nuestros gobernantes y homenajes póstumos donde brillan algunos integrantes del PP

https://elpais.com/politica/2018/05/16/actualidad/1526467375_859739.html.

La División Azul (por si no recuerdan) fue la avanzadilla que  Franco envió para luchar con el ejército alemán contra los aliados. Y recuerden de quien eran los aviones que bombardearon España en nuestra guerra civil…Por poner un ejemplo cercano, la provincia (entonces) de Santander se rindió al ejército fascista italiano…Es decir, Franco, a quien lloraron y lloran algunos integrantes de ambos colectivos fue socio de los genocidas Hitler y  Mussolini, y fue apoyado por ellos sin fisura en la Guerra Civil. Se dio, incluso,  la circunstancia de que Serrano Suñer intercedió en matrimoniar a doña Pilar Primo de Rivera (hermana de José Antonio) con Hitler, cosa que por diversos motivos no triunfó pero a punto estuvo.  Conocer la historia nos conduce a no errar en apoyos porque de no hacerlo, ya conocen el dicho: estamos condenados a repetirla. Una no puede dejar de preguntarse dónde estarían los integrantes de ambos colectivos en caso de haber triunfado en la guerra los amigos de Franco.

Por tanto, claro que el señor Núñez Jiménez tiene derecho a ser del PP, y mi amigo a seguir con la cabecita de José Antonio en su wassap…faltaría más, pero sabiendo lo que apoyan, sabiendo que están dando alas a quienes arrasaron con su gente. Derecho, sí tiene, otra cosa es tener razón.

 

María Toca.

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Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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