El Pingajo. Mario Yudicello

Despertó pingajo entre sus excrementos

sobre el suelo de la celda sin perfiles.

Sólo pudo abrazarse al silencio.

De compañero tiene al dolor total que se queda

como memoria de los tormentos soportados.

El cerrojo innoble dormita su vigilancia al pasillo

por donde Dios se ha fugado.

Mientras la mano del torturador acaricia la cabeza

de su vástago en la cuna.

Y, qué más…

Texto de MARIO YUDICELLO

Sobre Maria Toca 276 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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