Enriqueta Otero

Enfrentarse al personaje de Enriqueta Otero es apasionante porque pocas veces una mujer ha mantenido tal nivel de lucha revolucionaria y opositora tan grande como ella. Un indomable carácter que la llevó hasta el final a mantener su rebeldía juvenil. A ella le gustaba ser llamada La Guerrillera Viva, y es lo que era esta mujer, una guerrillera contra cualquier causa que supusiera restricción cultural o normas fascistas.

Nació en la parroquia de Castroverde, en Lugo. Hija de un padre burgués hidalgo, casi terrateniente, parece ser que  machista y tirano con la familia. La madre, en cambio, era una mujer dulce que murió joven después de parir nueve hijos. A Enriqueta la formó en sus primeros años un tío sacerdote que le enseñó a leer y escribir. Mostró capacidad de estudio y  decidió hacer Magisterio, siendo profesora de niños en diversas zonas de Galicia, San Cosme de Barreiros, Ferreirós y Montefurado. Más tarde se hizo practicante.  Fue profesora en las escuelas de San Cosme de Barreiros, impulsando a la vez  la formación de grupos teatrales, creó la compañía O Punteiro do Carrinho, representando obras por diversos puntos de la geografía gallega. Poco después se casa y marcha a Madrid, da clase en el colegio Gómez Baquero.  En la capital comienza su militancia en el PCE influida por un comercial de cosméticos que la forma en la militancia política.

Al declararse la guerra civil se alista en la Primera Brigada Móvil de Choque, la 46 División que era dirigida por Valentín Gonzalez (el Campesino) consiguiendo el grado de Comandante.  Fue a la vez coordinadora del Hospital de Carabanchel trabajando junto al prestigioso doctor Gómez Ulla, que aun da nombre al hospital.  Durante ese tiempo también realizó labores de secretaria de Dolores Ibarruri (Pasionaria). Luchó como miliciana en la guerra, formó parte de la Escuela de Milicias Culturales.  En los finales de la guerra es detenida durante el golpe casadista y recluida en la cárcel, donde protagonizó un motín exigiendo la libertad de varias presas y de ella misma para volver a la lucha miliciana al huir.

Acabada la guerra es detenida y recluida en las Salesas junto a otras 2600 mujeres en los tiempos iniciales del franquismo con lo que eso suponía, poco después es llevada a la cárcel de Ventas, de la que huye formando un motín, incluso tomando rehenes. Durante días deambula por el triste  Madrid de postguerra,  tomando la decisión de volver a su tierra.   De forma rocambolesca viaja en tren hacia Lugo haciéndose pasar por franquista en todo el trayecto ya que está siendo buscada por las fuerzas del orden. Ella misma contaba con sorna años después que durante ese largo viaje, la guardia civil que se le acercaba a interrogarla debió de pensar que se trataba de la mismísima  Pialarín Primo de Rivera tal fue el talante de su discurso a los guardias. Al llegar a Lugo, un sacerdote amigo de la familia la ampara en su casa, donde se esconde hasta huir hacia los montes y formar grupo guerrillero. Eran los que formaron La terra de fuxidos galegosBenigno Andrade (Foucelhas), Marcelino Fernández (Marrofer) José Castro Veiga (El Piloto)  Julio Neto, Ramón Viveiro , José Vicente Rodriguez y ella misma. Tuvieron en jaque a la Guardia Civil durante nueve largos años desde la montaña lucense. De forma continua atacaban las posiciones de las fuerzas del orden franquista no dándoles tregua, moviéndose de continuo de un sitio a otro con el fin de no ser cazados. Se dijo que ella tiró en alguna ocasión alguna bomba. Fue detenida en 1946  por un chivatazo a los guardias cuando se encontraba escondida en una casa, calló herida ya que se mantuvo firme en su escondite respondiendo en todo momento al ataque de los guardias. Siempre afirmó  con orgullo que jamás se entregó ya que resistió hasta el último cartucho.

Al ser detenida, estaba mal herida  siendo operada; durante la convalecencia sufrió torturas espantosas, le dieron patadas, golpes en las heridas operadas y mal cicatrizadas hasta la hora del juicio donde  la condenan a muerte. Las presiones internacionales hicieron mella en el régimen para conseguir  la conmutación de la condena ya que era el tiempo donde la política de Franco era conciliadora debido al intento de acercamiento a los vencedores de la guerra como forma de evitar el bloqueo que se impuso al final de la guerra mundial y que Franco consiguió deshacer con un cierto lavado de cara que culminó con la visita de Eisenhower a Madrid en 1959. Se consiguió que su condena fuera conmutada por treinta años de prisión de los que  cumplieron diecinueve por diversas cárceles de España. Contaba con sorna ella misma que apenas salió de la celda de castigo durante el tiempo de presidio,  debido a las protestas, los motines y los desordenes que provocaba en todo momento.

Salió de prisión en 1966, marchando a su aldea natal donde vivió en precariedad, debido a la falta de medios ya que el franquismo la despojó de su titulo .Se dedicó a  criar cerdos, cultivando la tierra para poder comer hasta que le  restituyeron su carrera de maestra y pudo volver a ejercer, tan solo un año antes de jubilarse. Durante el tiempo que estuvo en Lugo, después de salir de la cárcel creó un proyecto cultural que a ella le gustaba llamar: Universidad Popular, se llamaba   O Carriño;  estaba instalado en una palloza construida por ella misma, bajo la mirada de sospecha de las autoridades,  en el Parque Rosalía de Castro de Lugo.

 

En 1977 fue candidata al Parlamento por el PCE. Más tarde se distanció del partido, según ella por “peleas de familia”

Es recordada su rebeldía en la ciudad de Lugo, ya que realizaba constantes visitas a las autoridades con los diversos motivos que ella consideraba dignos de sus protestas, fueran multas de tráfico, leyes o cualquier cosa que encontrara divergente a sus ideas. Murió en 1988, tan rebelde como había vivido.

 

María Toca

Sobre Maria Toca 566 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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