La Vorágine, una esperanza

Son demasiadas veces las que nos acercamos a estas páginas  con mensajes negativos, críticas y desazones varias. Demasiadas, de verdad, por tanto nos es grato, desde @LaPajareraMgzn contarles a ustedes -los que no lo han vivido- la alegría que nos embarga al celebrar con las hermanas de La Vorágine,   la reinaguración de un local amplio, luminoso, abierto a la gente y a la cultura crítica como pocos.

Imaginen ustedes una ciudad conservadora, del norte, plegada sobre su belleza que es mucha, con cielos plomizos y nubes negras sobrevolando las calles. A veces ahoga la ranciedad de unos habitantes que «fueron» algo y viven del rédito del siglo XIX, que gozan de unos recuerdos de pasadas glorias empañadas de choped y vino peleón. Una ciudad que vota a la derecha casi masivamente,  respirando conservadurismo (menos en conservar el arte, la arquitectura, la belleza de sus costas, eso no,  eso es mejor que se lo lleven los especuladores) Como les digo, en esta ciudad hermosa, la muy querida Santander, se creó en 2013 un recinto pequeño,casi una cueva, de cultura libre, de contestación , de ebullición, memoria, activismo…Y libros, muchos libros que fueron creciendo decorando unas paredes humedas y hermosas como seno materno. Y se nos quedó pequeña. Sí, en el Santander de los Botin, los Pombo, los  Yllera, los  de la Serna –en esta ciudad donde se pasea el domingo por la tarde con visón y tacón de tafilete-  se nos agotó el espacio de la libertad. No quedaba otra que ampliar.  Lo han conseguido, corrijo, lo hemos conseguido  , porque desde este rincón, nuestra Pajarerita, que también celebra ya lo dos años de vida, hemos colaborado de forma muy humilde con ellas, aunque solo sea en la difusión y un mínimo óbolo. 

Ayer se inauguró el nuevo espacio abierto de La Vorágine y allá que nos fuimos todas las que respiramos su aire para oxigenar el pulmón de la rebeldía. La primera sorpresa fue que apenas se podía entrar…y son 170 metros. La gente llegaba a la puerta de puro lleno. Como pudimos nos hicimos hueco para escuchar a Paco (hermano, me emocionas siempre) las palabras de felicidad que pronunció, después  a las chicas del Café de las Artes (habrá que dedicarles homenaje pronto) interpretar una música que nos llevó al cielo ese que nos gustaría asaltar, para luego celebrar la reinaguración.

Celebrar con amigas que se encuentran en estas reuniones. Con gente luchadora, inquieta que sigue el rastro de la libertad , del empuje y la resistencia ante el conservadurismo y la caspa burguesa del tópico y el inmovilismo. Con las poetas,  las novelistas,  las pintoras, músicas (femenino inclusivo…) Con amigas y hermanas. Nos dimos cuenta que somos muchas y  cuando empujamos a la vez movemos el mundo, porque señoras que no conocen lo ocurrido, esa obra, ese local se ha conseguido con el trabajo de la comunidad Voragine y con el crowfunding de muchas manos ocultas que amamos esa obra. Se ha sacado dinero debajo de las piedras, se ha trabajado como locas (ese fin de semana antes de la inauguración, que me comentaba Carmen, acarreando cajas y más cajas…) Se ha conseguido porque nos ha dado la gana sacar adelante el proyecto de cultura crítica que simboliza La Vorágine. Y entre todas lo hemos visto crecer y ampliar de la mano de ese equipo vigoroso y a veces heroico.

Por eso hoy vengo solo a hablar de esperanza. De que somos muchas, y fuertes para empujar ese mundo utópico que soñamos.

Gracias Voragineras por tanto. Gracias Voragineras por devolvernos la fe en el ser humano. Un honor y un gusto ser una de las amigas que os admira y os quiere tanto.

María Toca

Sobre Maria Toca 730 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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