Los Cipotudos

Una se sorprende al recibir el aluvión de respuestas en cuanto toca determinados temas.  Y la agresividad latente en los textos. Entiéndanme, no es que lamente o “sufra” por ello, que no nací ayer;  sabía perfectamente donde me metía al crear @LaPajarera. No es eso, tan solo intento  clarificarme a mí misma las respuestas a las preguntas que me hago. Intento analizar las causas que mueven a las tempestades levantadas.

En cuanto se toca el tema del feminismo, aunque sea de refilón,  salta la chispa. Y salta con cortocircuito. Aunque el artículo no lo escriba yo y lo haga, con lucimiento y desparpajo, el compañero Antonio Miralles, da igual. Se personaliza en una cabeza de turco, en este caso de turca, porque es femenina siempre. O se insulta al esquirol, con los consabidos: maricón, huelebragas

Los adjetivos que nos dedican a nosotras son diversos también: amargada, solterona, camionera, frustrada, vieja, bollera, menopausica , odio al hombre, no ligo, no follo. Así hasta el infinito. Si ustedes tienen duda, entren en los comentarios de la página y verán prosa fina. Si les parecen pocos los “piropos” que recibimos, entren en los comentarios que “regalan” a Barbi Japuta en respuesta a sus artículos. Concluimos: pocas cosas despiertan más agresividad, más contundencia en las respuestas que el más mínimo comentario sobre los derechos de las mujeres a ser iguales.

Me pregunto ¿qué hace saltar la chispa a los chicos que nos responden? ¿Qué les hace sentirse agredidos con cualquier comentario hacia el patriarcado, machismo, maltrato? ¿Qué está ocurriendo en la mente masculina para darse por aludidos ante cualquier sugerencia de desigualdad? No crean ustedes que solo son los que carecen de formación, ¡qué va! casi diría que la virulencia se produce agudizada entre machos con cierto barniz cultural.

Hace unos días asistí atónita a una pelea entre poetas. Un desconocido poetriste, quizá con ganas de conseguir la notoriedad que su poesía no le da se dedicó a insultar, a hacer sarcasmos vejatorios contra Juana Rivas, otro le respondió con corrección pero puntualizando con firmeza. No saben ustedes los insultos, las mezquindades que esos supuestos poetristes/machunos dedicaron al bando, digamos, feminista. Penoso. A una se le caen los palos del sombrajo al comprobar que personas que escriben, que manejan el dulce arte de la palabra tengan tan bajos instintos, tan espuria el alma y sean tan crueles. La gran disculpa es el humor. Y claro de todos es sabido que las/os feministas lo tenemos encogido.

Pienso,  que el humor y el sarcasmo, para ser divertido no tienen que doler, no tiene que cebarse con víctimas. Hay una fina línea que solo cruzan los perversos. Entendemos que es lícito y hasta saludable ensañarse con el fuerte, con el poderoso, pero hacer sangre  de la desgracia, con la debilidad,  más que humor es pura crueldad, estupidez maligna. Se me entienda: no merecen la cárcel ni la censura, que no, lo que merecen es el desprecio activo. Claro que luego los cipotudos articulistas o poetristes, tienen la piel tan fina que cuando respondemos, también con sarcasmo, nos dicen que los linchamos mediáticamente,  que censuramos el derecho al humor. Ellos sí pueden hablar/escribir/insultar, nosotras no, que somos amargadas y censoras y socavamos la libertada de expresión, como si nuestra función fuera el más sumiso silencio. Toda voz de queja o controversia, la consideran linchamientos, esos pequeños cipotuditos de piel fina.

Suelo decir a los  conocidos (sí, alguno tengo, que le vamos a hacer)  cipotudos/articulistas/poetristes, que deben acostumbrarse a recibir cuando dan leña. Lo de la otra mejilla ya saben cómo acabó: en crucifixión. Hace poco preguntaba a uno de los poetristes, que hablaba de las víctimas producidas por el feminismo, llenando su boca con el consabido epíteto :feminazi,  si era capaz de nombrar  una sola víctima del feminismo. Una sola agresión, una sola muerte. Una sola. Me quedé sin respuesta porque no las hay. Lo expresaba bien Javier Cercas ( http://elpaissemanal.elpais.com/columna/javier-cercas-feminismo/)en un magnífico artículo : ¿cómo es posible que mantengamos la calma ante tanta agresividad? ¿Cómo es posible que un movimiento pacífico hasta la médula, que jamás ha producido violencia, provoque tanta  rabia? Creo que nace de la impotencia, de saberse derrotados porque el tiempo de las cadenas que argollaban nuestro cuello pasó y jamás volverá. Los aires de libertad, en cuanto se respiran, crean costumbre, nunca se vuelve al sudario.

Ante nuestras criticas al sistema patriarcal, a la injusta justicia,  se nos aduce que: “Yo conozco” “denuncia falsa” “una mujer me hizo o hizo a mi amigo”…Si hablamos de racismo a nadie se le ocurre justificar al KKK porque en alguna ocasión hubo un negro que…O un gitano que… o un judío que… Una víctima es una víctima, aunque no sea simpática, aunque sea mala persona, aunque sea toxicómana, alcohólica o hijaputa.  Hablamos de violencia sistemática , no de casos concretos, que debieran justificarlos con alguna estadística, con alguna cifra publicada de forma oficial, pero no lo hacen, porque son ridículas. Prefieren negar los hechos y las estadísticas, porque sí, porque ellos son más listos y lo saben. Les aseguro que he cubierto la cuota de denuncias falsa que publica el Consejo General del Poder Judicial con los conocidos que conocen a amigos que les denunciaron falsamente. Lo juran y todo.

 

Mi pregunta sin respuesta es ¿por qué? ¿Por qué si no eres maltratador, si no eres machista, o padeces de patriarcaditis, te enfadas? ¿Quizá notas la piedrecita en el zapato y regurgitas la rabia? ¿Quizá tienes miedo a no ser todo lo machote que te enseñaron y no sabes dónde colocarte?

Lo entendemos. De verdad. Relaja, porque lo sabemos. Es difícil ser hombre en estos tiempos. Más que ser mujer. Nosotras tenemos más o menos las cosas claras. Vosotros no tanto. Sois lo que no sois. Me explico: no sois machistas: ok. No sois maltratadores:ok. No sois patriarcalaes:ok. Pero ¿qué sois? Antes estaba todo claro, proveíais a la familia, protegíais a la camada, erais el sustento del hogar. A cambio había derechos exclusivos solo para el hombre y obligaciones por parte femenina. Hoy ha saltado por los aires la seguridad que os amparaba. Y duele.  Y provoca mucha inseguridad. Lo entendemos.

Entendemos la duda, la tierra de nadie que estáis pisando, de verdad. No soy quien para dar consejos, pero sí diré que cuando he querido aprender me pegué a quien podría enseñarme, con humildad, con atención. De esa forma aprendí, crecí. Lo mismo si nos escucháis, si buscáis dentro de vuestra mente respuestas, o nos las preguntáis, en vez adoctrinarnos llegríais más lejos que con insultos y defensas numantinas.

Una cosa es cierta. No vamos a dar ni un paso atrás, al contrario, vuestra agresividad nos une, nos ratifica en el objetivo. Ni periodistas cipotudos, ni poetristes mediocres, ni escritores misántropos nos van a descabalgar de nuestro camino. Ser cada día más libres, formar una sociedad igualitaria y justa es el camino. Que creo, es lo que queremos todos. Hasta los insultadores.

María Toca

Sobre Maria Toca 292 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

  1. Como quién dice, acabo de descubrir este sitio … y me encanta! Lo que escribes y como lo escribes. Brava! Y si, a menudo los “machi-ilustrados” son lo peorcito, porque utilizan una pátina cultural e intelectual para intentar racionalizar sus prejucios y su misoginia.. Pero se les ve a la legua. Abrazo.

  2. Estupenda la clarificación.Es una pena que todavia nos quede tanto para que algunos se aclaren totalmente, María. Pero despues de siglos y siglos y siglos de dominio abusivo, porque el ser humano es así, yo siempre lo digo, cuesta mucha sangre, sudor y lágrimas alcanzar la justicia , no ya la libertad. Y menos en una o dos generaciones. Que se le va a hacer, paciencia.

    • Así es. Paciencia hemos tenido demasiada, a mi entender. Quizá toca afilar un poco las uñas. Claro que podemos ser optimistas, ayer mismo en la charla de Federicci hubo más de mil personas que se quedaron fuera porque no cabían en el recinto. Tengo una nieta, que ha pedido ir de forma preferente a natación, fútbol e inglés, lo cual no es inconveniente para que me coja el brillo de labios (tiene 6 años) y se ponga como una puerta. Creo que caminamos más y mejor de lo que pensamos. Por eso debemos seguir sin desfallecer. Gracias María Lourdes por tu participación en @LaPajarera.

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