María Casares

Nace en A Coruña  el 21 de Noviembre de 1922. Hija de Santiago Casares Quiroga, ministro y jefe del gobierno de Azaña que dimitió el 18 de Julio de 1936 al comienzo de la Guerra Civil y de Gloria Pérez.

Los primeros trece años de María trascurren en la ciudad de A Coruña y en una aldea gallega, de forma salvaje sin más cortapisas que una cuidada educación que le proporciona su familia. Gozó de una buena infancia y, según sus propias palabras, guardó durante toda su vida la foto fija de esos recuerdos infantiles que la colmaron de gozo.  Durante esos años conoció a diversos personajes de la cultura que visitaban su casa, como Valle-Inclán, o Lorca.  Mantuvo también un suave  acento gallego en la pronunciación de su español, que dejó de hablar pronto, a su llegada a Francia en 1939 con sus padres, comenzando un exilio que jamás acabó.

A la llegada de la II República y con los aconteceres políticos de su padre, la familia se traslada a Madrid a vivir en 1931, aunque María mantiene el contacto constante con la tierra gallega. Durante su estancia en la capital, hace alguna obra de teatro impulsada por su madre que adoraba la escena. A su llegada a Francia, la familia Casares recibe la ayuda del actor de origen español, Pierre Alover y de su esposa que les  guían en los primeros tiempos de su exilio. Bajo su consejo, María, intenta dedicarse al teatro. No fueron fáciles sus inicios ya que sus primeras incursiones fracasan debido a su excesiva interpretación. María es una mujer de una vitalidad salvaje y muestra en escena demasiado vigor lo cual hace que le suspendan sus actuaciones.

Sigue ensayando, estudiando, aprendiendo en lo que considera su vocación y consigue en 1943 su primer papel de importancia, en la Celestina. Se ha tenido que preparar de firme, sobre manera con el idioma. Al llegar a Francia tiene la conciencia de que es allí donde va a pasar el resto de su vida, que ese será el idioma y que a partir del momento de la llegada, va a hablar solo francés. Su familia se integra en la nueva sociedad no queriendo hacer ghetto de exilio. Decide sumergirse en la nueva sociedad, deja de hablar español, de leer en español para conseguir imbuirse en el nuevo idioma, ya que hará teatro francés con textos franceses.

En 1943 conoce a Albert Camus en una fiesta de amigos. Se dice que su relación da comienzo el mismo día del desembarco de Normandía, el 6 de Junio de 1944. Él tenía 30 años cuando se conocieron, ella solo 21 por tanto no solo fue su gran amor sino que colaboró en su formación. Fue su maestro, en palabras de la propia Casares: la enseñó a amara a Francia. Camus ya había publicado El extranjero, la novela que le lanzaría a la fama, y vivía solo en París, donde pertenecía a una red de la Resistencia. Su esposa, Francine Faure, se había quedado en Orán, en la Argelia francesa. El autor y la actriz habían vivido  un apasionado amor durante el tiempo de la guerra.  Cuando la esposa regresa de Argelia, donde ha pasado toda la contienda, retorna a vivir con el autor. Se queda embarazada dando a luz a gemelos, Jean y Catherine,  lo que hace que la relación con María  se rompa. Años más tarde vuelven  a encontrarse otro 6 de junio, Albert y María se cruzan en el boulevard Saint-Germain. No volverán a separarse ya que  retoman el idilio que solo truncaría la muerte de Camus en accidente de coche volviendo de pasar las Navidades con la familia Faure.

La hija de Camus, Catherinne, confirmó años después que su padre amó a María con pasión y que, aunque dolorida, la esposa siempre respetó a la actriz aunque Albert fue un gran seductor que tuvo varias amantes a la vez.

En Francia triunfa y se convierte en una gran dama del  teatro. Siempre rebelde y pasional , no se adaptó a la Comedie Francaise  embarcándose en el Proyecto  Teatro Nacional Popular. Hizo innumerables papeles en el teatro y trabajó con los mejores autores franceses, Koltés, Copi, Jean Genet. Fue considerada tan grande como Sarah Bernhardt o Ludmila Pitoeff. Se convirtió en una clásica, llevando una de las salas del Teatro La Colline, su propio nombre. A pesar de ello, jamás se acomodó en el estrellato aceptando papeles cómodos. Estrenó en Paris a Dostoiesvsky, a Valle- Inclán, que había conocido de niña como invitado de su padre. En 1993 interpretó al rey Lear de forma memorable.

El cine, en cambio,  no la gustaba ya que pensaba que el filtro de la cámara la separaba del público, tan presente en las representaciones teatrales. De todos modos realizó  algunos papeles importante dejando el sello del enorme talento que la adornaba. Con su amigo Jean Cocteau, interpretó un papel en su película Orfeo. Robert Bresson la eligió como malvada en Les Dames du Bois de Boulogne y Christian Jaque le ofreció hacer de Sanseverina de Sthendal, también hizo un gran papel para Godard en Histoires du Cinèma.

Volvió a España en 1977 para interpretar El Adefesio de Alberti. En 1981 escribió sus memorias: Residencia Privilegiada. Murió en Francia  el 22 de Noviembre de 1996, donando todas sus pertenencias a diversos medios franceses.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/a-fondo/fondo-maria-casares/4056808/

María Toca

 

Sobre Maria Toca 539 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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