Un presentación con duende

Escribir cosas personales, no ha sido nunca mi fuerte, aunque como bien definía hoy mi querida Paz Martin-Pozuelo, amiga entrañable, genial escritora y presentadora de mi novela, #SonCelososLosDioses,  en la poesía (o en la no/poesía) a una se le ve el alma. Les decía que el pudor me invade al tener que contarles la tarde de ayer.

La cita era un viernes nuboso, en un barrio pinturero y castizo de Madrid, como es Lavapiés. La hora, a las siete treinta, en uno de esos rincones, habituales de esta ciudad que amo profundamente: El dinosaurio también estaba allí. Con este nombre literario se define un pequeño gastrobar donde Silvia y Marisol cuidan con esmero a las que recalamos  con el amor a la literatura de andar por casa como bandera.

Desde antes de la hora citada,  a una se le agolparon las sensaciones y las emociones. Amigas/os, gente que conozco de redes, sorpresas infinitas como esa familia catalana que portaron dos lazos amarillos como regalo generoso  considerándonos merecedoras de ellos. Carmen Gual, hermana por tantos recovecos del alma, gracias, porque demostramos cada día el verdadero hermanamiento de pueblos que quieren vivir en libertad.

Amigos de Cantabria que se acercaron a arroparme. Gracias. Mi querida Pepa Camus, y sus amigas en tertulia infinita del final de la tarde. Soraya fiel a los eventos de esta juntaletras, Josefa, Isabel,  Juan, Víctor que desvió su camino hacia Sevilla para saludar y tomarse ese té rápido coronado por un abrazo cálido. Mis queridos María, Rodrigo, Patricia;  me dejo varias en este recuento de sensaciones…Cuanto cariño, y cuanta garra había en ese rincón perdido de un barrio donde se funden culturas.

Poco más que decir. Agradecimiento infinito a Paz, que después de sus clases en la Universidad  se desvía al centro de Madrid para amadrinarme con ese calor solidario que sentimos las mujeres hermanadas por ideales comunes.

Un emotivo cuento de hadas que contar a esa niña pequeña que soñaba con escribir, ser leída y ser querida, mientras el invierno azotaba una casa solitaria donde un libro era la puerta de salida a mundos de fantasía. Hoy esa niña vieja en que me he convertido les dice: gracias por todo. Seguiré escribiendo aunque solo sea por reuniones como las de ayer. Volará #SonCelososLosDioses a cada corazón con un trocito del mío y aunque no haya editores valientes, o críticos de prensa que nos promocionen. Estamos seguras que los corazones grandes que se emocionan con historias contadas llenarán los anaqueles de este mundo de viveza, y sentimiento. La literatura es mucho más que las ventas, que el éxito, que el ego exacerbado de sicarios de lustre y de boatos, la literatura es tan vieja como el ser humano. Contar el mundo es hacerlo vivo, renacerlo en cada esquina. Por eso escribimos, por eso amamos leer. Porque estamos muy vivas.

María Toca

Sobre Maria Toca 477 Artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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