Nueva Carta al Preparao. No es nada personal…pero es 14 de Abril.

No es nada personal, ciudadano Borbón, que no. Esta misiva no es como la otra que te envíe ante el despiporre de tu discurso en tiempos de aquel Octubre nefasto ¿recuerdas?https://www.lapajareramagazine.com/carta-al-preparao-pero-poco Pues no. Hoy no quiero que veas acritud en mi tono, porque no lo hay, Borbón. La carta es explicativa con intento de didáctica. Verás.

Estás desfasado, chico, la monarquía está desfasada y lo sabes, porque a estas alturas del siglo XXI, cuando los niños son capaces de hacer virguerías con la tecnología, hemos visto el agujero negro ese y somos capaces de movernos por el espacio como por el barrio,  no es de recibo que tu familia tenga  cetro y  trono. No es factible que un apellido tenga sueldo fijo y trabajo seguro por los siglos de los siglos amén. Y si no te lo crees, pregunta, Borbón, atrévete a pedir respuesta a los españoles ¿monarquía o república. Te prometemos acatar resultado…no como tus antepasados que se saltaban la voz del pueblo a cada paso.

Porque no ignoras, Borbón, que aunque no sea personal, creo que pocas españolas queremos un rey, que no sea el de bastos y para cantar las cuarenta. No es de recibo que el tipo que se lleva un pico del presupuesto de las españolas no esté sujeto a voto.  Hoy precisamente te lo digo por lo que tú sabes, Borbón, que celebramos el aniversario de aquel catorce de Abril en que en nuestra patria se abrieron las grandes avenidas.

Y no es que pensemos que una república nos resolvería todos los problemas, que no Borbón, no somos tan  ingenuas de pensarlo, pero uno sí resolvía, perder de vista a la familia que ha gorroneado, mangoneado y vilipendiado al pueblo español. La tuya, Borbón, la tuya.

La gobernabilidad de un estado debiera siempre –escucha Borbón- siempre, depender de la voluntad ciudadana y jamás de un tema genético. Quizá en el Medievo valía, es posible que en esa sociedad donde se pensaba que el poder emanaba de Dios y era recibido por vía directa sobre cabeza coronada, tuviera su cosa tener monarcas, pero no ahora, Borbón, hijo mío, que hemos evolucionado. Y tú deberías tomar el petate, abandonar La Zarzuela, presentarte a una oposición o algo  parecido y ganarte la vida como cualquiera. Porque eres cualquiera, Borbón, un tipo como otros millones que nos duele la tripa, tenemos retortijones y de vez en cuando nos gusta comer con los dedos. Por eso, tu privilegio es detestable, Borbón, porque no es justo. Ni necesario, por más que intenten convencernos, no necesitamos reyes. Es más, nos sobran los/as reyes. No sobran por inútiles, retrógrados y caducos.

 

En las calles españolas aquel catorce de Abril de hace noventa y un  años la gente sonreía, estaba feliz. No toda, claro, porque en nuestro país parece que hay cantidad de súbditos agradecidos por llevar cadenas…O agradecidos de prebendas, que también. Aun con todo pensamos -las municipales celebradas poco antes de aquel  catorce de Abril de 1931 lo avalan- fueron ganadas por los que aborrecían del borbonato.

Queremos  volver a sabernos dueñas de nuestro destino, al menos poder depositar una papeleta en una urna que decida en alguna medida -con las limitaciones de este sistema que ni nos gusta ni cumple con lo que promete-  quien es el presidente de nuestra nación. Además, Borbón, te lo digo con cariño e intento no hacer sangre,  tu familia (la de ahora y la anterior) no aporta nada bueno. Lo sabes porque la padeces, querido, te pesa como a nosotras. ¿O no piensas alguna vez que tu padre, el camastrón, estaría mejor quietico o durmiendo sueño eterno en el Panteón de los Reyes del Escorial? ¿ o no crees que la nena Cristina mejor se hubiera metido a monja aunque fuera de la Hare Krisna en vez del casorio urdangarinesco? Por no hablar de primos, parientes y arrejuntaos, además del cumplido sequito de barraganas. Todo eso lo soportamos nosotras sin poder elegir. Y pagando, que ya son ganas.

No habéis traído nada bueno a la nación española, siento ser tan cruda, Borbón, porque me gustaría llevarme bien contigo, pero las cosas como son. Fernando VII, el del gran cipotón, nos capó la democracia por muchos años dejándonos  el país hecho unos zorros con conflictos civiles provocados por los fiascos familiares que duraron (y duran) más de un siglo.

Por no hablar de Isabel II,  su familia y la corte que robaban hasta el florero de palacio. Otra figura a destacar, la de tu bisabuelo -el amigo y cómplice del dictador don Miguen Primo de Rivera –  además de llenar el reino de barraganas no hizo más que cazar y expoliar. Y tú padre ¡Ay tu padre! fíjate que pensábamos que de tan campechano le perdonaríamos  la herencia caudillesca, hasta que se desveló la cruda realidad. Que ni tan demócrata ni tan campechano y con las malas costumbres borbonescas: el gusto por lo ajeno y por pagar caros ( a nuestra cuenta, claro está) las conquistas sexuales. Hasta llegar a ti, que no debes de ser mal tipo, aunque amigo Borbón  de vez en cuando te sale el rejo autoritario con ese gesto adusto digno heredero de la parte germana que proviene de la vía materna. Quizá no eres mal tío, hasta es posible que doña Leti esté contenta contigo y miras los deberes de tus nenas con atención. Que no digo yo nada a título personal, pero Borbón, no te hemos elegido y eso es imperdonable.

No me atrevo a aconsejarte  porque harás de tu capa un sallo pero tanto yo como mucha gente decente que conozco vamos a luchar mucho por conseguir que te vayas del trabajo. Y no es nada personal, Borbón, es que nos gusta elegir a los gobernantes. Fíjate tú que caprichosas somos.

Recibe una calurosa invitación al paro, pero sin acritud Borbón, de verdad.

María Toca.

Borbones y Felones. Historia resumida de una saga familiar que nos sale muy cara.

Sobre Maria Toca 1249 artículos
Escritora. Diplomada en Nutrición Humana por la Universidad de Cádiz. Diplomada en Medicina Tradicional China por el Real Centro Universitario María Cristina. Coordinadora de #LaPajarera. Articulista. Poeta

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