SE ACABÓ LA FIESTA

Cuando Guillermo de Baskerville, jugándose la pelleja, rodeado por las llamas, intenta salvar algunos de los ejemplares guardados con celo en la abadía benedictina, intuye que lo que está poniendo a salvo es la luz del conocimiento, es el futuro amenazado por un presente lleno de oscuridad y superstición, de miseria y de injusticia. Todo un revolucionario. Toda una metáfora que Umberto Eco nos ofrece hecha novela.
La Edad Media ya no es sólo una etapa histórica que sobrevive entre legajos y libros de Historia. El Medievo es y será un «apagón», un vacío de la luz y el conocimiento que seguirá llenando páginas de libros de Historia, incluso cuando éstas sean virtuales, cuando se transmitan en micro soportes, cuando sean redactadas por la IA
Desde hace ya bastante tiempo, tengo la impresión de comenzar a caminar dentro de un túnel, de un vacío de luz, una oquedad que nos recibió con una hambruna, a la que denominaron crisis sistémica, una peste, a la que denominaron COVID, a la caída de las estructuras de un mundo construido después de dos guerras mundiales que soñábamos indefinido los habitantes de la orilla afortunada.
Un mundo que se incendia delante de mis ojos, sin saber muy bien qué es lo que debo resguardar de la quema, del fuego que amenaza tras la puerta, que ha comenzado ya a dificultarme la respiración, que es la capacidad para pensar, para buscar las causas, para orientarme en las revueltas de un laberinto, para seguir un hilo conductor que me lleve a la casilla de salida, porque, como escribió T.S. Eliot: «No dejaremos de explorar y al final de nuestra búsqueda llegaremos a donde empezamos y conoceremos por primera vez el lugar«. Tal vez, ese sea el camino, comenzar de nuevo, salvar los muebles, leer en la historia, buscar la luz que nos lleve a otro Renacimiento, al humanismo perdido.
El Medievo no sólo es un etapa histórica, es una actitud ante la vida, una negación del ser humano, en favor de un dios cruel y bárbaro, porque de la barbarie se alimenta. Negacionistas, terraplanistas, creacionistas, trumpistas, neofascistas, han comenzado a desandar la Historia, haciendo buenas las palabras del venerable Jorge, el oscuro bibliotecario de la novela de Umberto Eco: no existe el progreso en el saber, sólo una sublime y continua recapitulación…
Este mundo que se nos cae a cachos anda cada vez más perdido entre las luces cegadoras y la inteligencia artificial, no dejemos que los interesados surtidores de la oscuridad sean los guardianes de la biblioteca, aquella donde se esconde la risa y, con ella, la luz del conocimiento.
Juan Jurado
Sobre JuanJ Jurado 77 artículos
Profesor de Lengua y Literatura española. Publicaciones en La prensa en el Aula. Octaedro. Cuaderno para la comprensión de textos. Octaedro. Ponente del Diseño curricular base para la enseñanza de la Lengua y la literatura española en la ESO, en Andalucía. He sido portavoz y concejal por el grupo municipal de IU en Úbeda. Actualmente no milito en ninguna organización política, pero si la calle me llama, voy.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario